Arturo Casado Alda Profesor de la Universidad Isabel I
Lun, 05/03/2018 - 20:51

Los mundiales de Birmingham en pista cubierta han supuesto un punto de inflexión en el devenir del atletismo español. El anuncio de la retirada de  las pistas de la actual campeona olímpica de salto de altura Ruth Beitia a principios de temporada amenazaba a nuestro deporte de la presencia de un posible vacío inminente de estrellas más que peligroso. Sin embargo, ya desde hace unos años se ha ido gestando la aparición de una serie de jóvenes muy prometedores en la escena del atletismo mundial.

Esto no ha podido más que verse reflejado en el Campeonato del Mundo de pista cubierta que se ha dado cita en Birmingham este pasado fin de semana. El recuento total de preseas ha sido de dos medallas de bronce. El leonés Saúl Ordoñez se hacía con un bronce en una espectacular actuación ante la victoria del gran atleta polaco y más que consagrado Adam Kszcot. En una carrera táctica en la que el otro corredor español Álvaro de Arriba, vigente campeón de España de pista cubierta, trataba de realizar una carrera desde las posiciones más retrasadas, Saúl se colocaba en las posiciones más delanteras y esperaba mirando hacia atrás con frecuencia la llegada del polaco. Este no defraudó a su táctica desarrollada durante todas las competiciones de la presente temporada invernal y atacó con fuerza a mediados de la prueba para intentar sobrepasar al berciano Saúl. Esta primera embestida la aguantó muy bien el español y aunque fue sobrepasado posteriormente por Kszcot que se escapó definitivamente para hacerse con el oro, siguió su estela hasta el último metro de carrera en el que el estadounidense Drew Windle le arrebató la plata. El salmantino De Arriba se hizo con un meritorio quinto puesto. Determinación, valentía y confianza son algunos pocos adjetivos que podrían definir la actitud de Saúl Ordoñez en Birmingham.

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Saúl Ordóñez con la medalla de bronce que ha ganado en el XVII Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta celebrado en Birmingham. | Instagram de Saúl Ordóñez (@sul_mf).

También la triplista gallega Ana Peleteiro nos dio una gran alegría. La pupila del excampeón olímpico de salto de longitud Iván Pedroso venía de una gran temporada de pista cubierta. Había saltado 14,22 metros, una marca que prácticamente había repetido en tres ocasiones. Sin embargo, en un cuarto salto que quedará siempre en nuestras retinas, consiguío alcanzar los 14,40 metros. Representaba su mejor marca personal de siempre y un “salto” de calidad en su carrera deportiva marcada por una gran madurez, a pesar de sus 22 años.

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 Ana Peleteiro con la medalla de bronce que ha ganado en el XVII Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta celebrado en Birmingham. |  Instagram de Ana Peleteiro (@apeleteirob).

Por último, la gran revelación del campeonato fue el palentino Óscar Husillos. Después de batir su propio récord de España en semifinales con 45,69 segundos, fue capaz de superar al dominicano Luguelín Santos y al checo Pavel Maslak en la final del sábado por la tarde comandando la carrera de principio hasta el fin sin dejar ningún atisbo de opción a sus rivales. Fue una carrera histórica que ponía a la velocidad española en lo más alto plasmada en una marca estratosférica de 44,92 segundos. Husillos conseguía realizar el récord de los Campeonatos del Mundo indoor, el récord de Europa absoluto e incluso superaba el récord de España absoluto al aire libre de Cayetano Cornet. La euforia de Óscar y de todos los españoles fue máxima. Saltábamos de alegría. Sin embargo, inmediatamente después de su vuelta de honor a la pista, cuando le entrevistaban en zona mixta para televisión española, le informaban en directo de su descalificación por pisar la línea de la calle interior. Esa imagen y ese gesto de decepción angustiosa quedará siempre grabado en nuestras retinas.

En mi caso, lo viví como si me hubiera pasado a mí. Me sentí muy mal y sentía que nos habían robado algo muy grande. No me quiero ni imaginar lo que sintió el propio Óscar. En este sentido, reconozco que las normas son las normas y que él roza levemente esa línea del final de la primera curva de la pista. Pero creo que ese pequeño matiz no le hubiera beneficiado en nada para alcanzar el resultado que consiguió. Creo que las normas están para evitar esas ventajas que que de ningún modo obtuvo. También se cree que la configuración de la pista de Birmingham (de doble radio) diferente a la mayoría de las pistas cubiertas promovió que se produjera la descalificación de más de un cuarto de los participantes en la prueba de 400 metros. Es una estadística demoledora que deja a la Federación Internacional de Atletismo (IAAun dudoso lugar.

Lo positivo de todo lo acontecido es que Oscar Husillos nos dio una lección de “fair play” asumiendo su “error” de pisar esa línea de la calle interior y tomándose esta drástica y estricta medida con mucha deportividad. Ha demostrado una gran actitud de campeón y, sobre todo, esperemos verle este verano en los Campeonatos de Europa de Berlín en lo más alto del podio como merece. El resto de la delegación española estuvo brillante también dando el máximo de ellos mismos y consiguiendo un magnífico resultado global. Particularmente, se me queda un dulce sabor de boca después de estos campeonatos y creo que son muchos los éxitos que nos esperan por parte de esta nueva generación de magníficos atletas que ha venido a comerse el mundo.

 

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