David Mota Zurdo Profesor del Grado en Historia y Geografía de la Universidad Isabel I
Vie, 06/11/2020 - 00:00

imagen de las caras enfrentadas de Biden y Trump con la bandera americana de fondo

Fuente: BBC

Sólo entendiendo cómo funciona el sistema electoral norteamericano se puede comprender por qué resulta tan importante obtener un determinado estado para avanzar en la carrera presidencial, porque se puede dar el caso de que el candidato que se convierta en presidente no obtenga el mayor número de votos en el cómputo total, pero, en cambio, si consiga un mayor número de compromisarios. Es lo que sucedió en las elecciones de 2016 cuando Hillary Clinton superó ampliamente en número de votos a Donald Trump (casi 2 millones más de votos), pero, sin embargo, el republicano se hizo con 290 compromisarios de los 538.  

Pero, ¿en qué consiste el sistema de compromisarios?

El sistema electoral estadounidense es de carácter indirecto; es decir, los votantes, ciudadanos o residentes norteamericanos con capacidad de voto, se limitan a eligir a una serie de compromisarios por cada estado que compone la Unión. Posteriormente, los compromisarios elegidos se encargan de seleccionar a los nuevos representantes de la Casa Blanca, presidente y vicepresidente, mediante su apoyo a uno u otro candidato, en este caso Joe Biden (Partido Demócrata) y Donald Trump (Partido Republicano), en el Colegio Electoral. Este establece 538 compromisarios o electores de voto que se dividen entre los 50 estados de la unión atendiendo al volumen de población censada de cada territorio. Por consiguiente, el candidato más votado obtiene todos los compromisarios de un determinado estado, por lo que ganar uno u otro estado equivale a un mayor o menor número de votos; es decir, no es lo mismo ganar Dakota del Sur (3 compromisarios o, en otras palabras, 3 votos) que obtener Nueva Jersey (14 delegados).   

Los estados bisagra: territorio clave

En este sentido, la estrategia de los dos principales partidos políticos suele trazarse con un objetivo claro: conseguir aquellos estados con un mayor número de compromisarios. De este modo, hacerse con estados como California (55 votos), Texas (38 votos), Florida y Nueva York (con 29 votos), Illinois o Pensilvania (20 votos) suele ser determinante para acceder al despacho oval. Para ganar las elecciones, los candidatos dependen, pues, de lo que se denominan estados bisagra, es decir, aquellos cuyo apoyo a uno u otro partido suele fluctuar.

Las estadísticas previas a los comicios han colocado a Biden como ganador en 20 estados y las encuestas le han dado la victoria, al salir favorecido en estados bisagra como Arizona (11 compromisarios), donde los universitarios y la creciente población latina han dado su apoyo al demócrata;  Wisconsin (10 electores), en plena crisis social por el asesinato del afroamericano Jacob Blake a manos de la policía: una cuestión que ha marcado las elecciones en este territorio y en las que el posicionamiento de los candidatos ante este caso ha sido fundamental; o Michigan (16 votos) un estado del medio-Este americano, ubicado en el cinturón industrial, que siempre ha sido crítico, con una tendencia de voto cambiante y que ya en las elecciones de 2016 fue una de las llaves que abrieron las puertas de la Casa Blanca a Donald Trump. 

Pensilvania: clave en el acceso a la Casa Blanca

Conocidos los resultados de Wisconsin y Michigan, donde ha ganado Biden, todas las miradas se han puesto en Pensilvania, cuyo número de electores es fundamental para determinar la victoria o derrota de los candidatos. Aparte de ser el estado natal de Biden, Pensilvania (capital Filadelfia) es una de las 13 colonias que se levantaron frente al imperio británico en el siglo XVIII; es donde Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, desempeñó gran parte de su actividad política; y fue aquí donde el Congreso Continental se reunió en 1776 y el 4 de julio declaró la independencia de Gran Bretaña. Por tanto, junto con el número de electores, este territorio, sobre todo, Filadelfia, tiene un importante peso simbólico en el imaginario colectivo del americano medio y, por ello, para demócratas y republicanos resulta tan importante ganar aquí. En otras palabras, obtener Pensilvania no sólo les daría la victoria, sino que legitimaría su propuesta política estableciendo un nexo histórico con los padres fundadores que les permitiría presentarse como los continuadores de su proyecto.

También, como ha venido siendo habitual durante toda su legislatura, Donald Trump ha utilizado la red social Twitter para hacer comentarios de lo más variopinto. Así, ha azuzado el fantasma de la conspiración aduciendo que son los auténticos ganadores independientemente de lo que señalen las encuestas y el resultado final, pues es evidente que se está cometiendo fraude electoral. Incluso, como recogen El Periódico y La Nación, ha realizado diferentes impugnaciones de voto allá donde se ha impuesto Biden, como Wisconsin y Michigan, y ha solicitado la interrupción del recuento de votos en Pensilvania, donde multitud de personas han salido a las calles de Filadelfia exigiendo el recuento de “todos los votos”.

twitter revisada de los tweets de Donald Trump

Fuente:Twitter

Si bien, esta circunstancia de incredulidad se debe, en parte, al sistema utilizado por el gobernador de Pensilvania, Tom Wolfe, a la hora de escrutar el voto por correo, que no puede ser procesado hasta que las urnas no hayan sido cerradas. Los sondeos de Associated Press y otras agencias han colocado a Trump a la cabeza, por la mínima, en este Estado. En opinión de Mars, “ese cuello de botella en el escrutinio, ese caos, es el que ha aprovechado Donald Trump para reclamar que se pare el cómputo de votos” (El País, 5/11/2020). De hecho, el presidente norteamericano, que se ha mostrado muy impaciente e intolerante en esta cuestión, solicitó insistentemente que el resultado electoral de Pensilvania se conociera ante del martes día 4 de noviembre. De no ser así, consideró que las papeletas que se contaran a partir de entonces (es decir, en la situación que se encuentra ahora Pensilvania con el voto por correo) serían consideradas fraudulentas.

Resultados electorales

Mientras redacto este artículo (5/11/2020, 10:30), la carrera presidencial continúa siendo apasionante, incluso frenética, a la espera de los resultados del escrutinio de Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia, Alaska y Nevada. Ha sido, como ha indicado Amanda Mars, la cita electoral con mayor índice de participación de los últimos 120 años, con un gran impacto del voto por correo.

En este sentido, todo parece indicar que el recuento de los votos por correo en Pensilvania reducirá las distancias entre Biden y Trump y que muy posiblemente será el demócrata quien acaba imponiéndose en su patria chica. De ahí la insistencia de Trump por considerar nulos los votos escrutados después del 4 de noviembre. Sea como fuere, se aventura una cita poselectoral interesante, compleja y repleta de vicisitudes entre ambos candidatos. Así, se observa en el siguiente mapa, que evidencia una situación muy apretada:

Mapa electoral de Estados Unidos

Fuente: Associated Press

 

 

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