Aunque de formación soy un psicólogo experimental, la vida, en su a veces intrincado devenir, me situó al frente de un centro de día de drogodependientes. Estas son algunas de las cosas más importantes que aprendí:

1- La adicción es una enfermedad. Yo ya lo sabía (ver, p. ej., OMS), pero ni la familia, ni su entorno, ni la sociedad lo perciben así. Un adicto es una persona que tiene una enfermedad, y es tan responsable de ella como un diabético de la suya.

2- La adicción es una enfermedad crónica. Desde el punto de vista terapéutico, que el adicto lo entienda así será uno de los mejores recursos para prevenir las recaídas. Si un adicto piensa que está curado, es probable que recaiga a las pocas horas.

3- Cuando le dices a un adicto que es muy importante que las recaídas sean pequeñas y breves, el adicto siente que no sabes lo que es una adicción, con el consiguiente deterioro del rapport (1). Su enfermedad conlleva que, cuando consume, no puede parar y, por lo tanto, tiene poco sentido pedirle algo que no puede hacer. Sería algo así como si a un paciente con un ataque grave de crisis asmática le dijésemos que lo importante es que respire bien.

4- Conocí alcohólicos que no consumían drogas, pero no recuerdo ningún drogadicto que no consumiese alcohol.

5- Casi todos los cocainómanos/heroinómanos que conocí habían consumido antes cannabis. Todos los consumidores de cannabis habían consumido antes tabaco. Creo que la prevención del tabaquismo es más importante de lo que en un principio podríamos pensar.

6- Recurriendo al anterior criterio (2) del DSM-IV de uso-abuso-dependencia, es frecuente que la persona crea que está en un escalón inferior. Alguien que está abusando suele creer que simplemente está usando, y alguien totalmente dependiente suele pensar que está abusando.

7- A veces, cuando una persona te pide ayuda para dejar las drogas, realmente te está pidiendo que le ayudes a controlarlas como lo hacía antes. En esos casos, no hay una intención de parar el consumo, sino de controlarlo. Sin embargo, como decíamos antes, la adicción es precisamente esa incapacidad de controlar el consumo.

8- Un psicólogo debe desarrollar una alta tolerancia a la frustración para trabajar con drogodependientes, ya que es frecuente que las cosas salgan mal. Debido a esto, poco a poco, un terapeuta va desarrollando una clara indefensión aprendida (3). Una buena forma de detectarla se da en el momento en que te llega un caso nuevo y piensas que seguramente todo el esfuerzo que hagas no va a valer la pena porque es muy probable que salga mal.

9- Cuanto más he trabajado en el tratamiento con adictos, más claro he tenido que el esfuerzo debe hacerse en la prevención. La adicción es tremendamente costosa desde cualquier punto que la miremos (económico, personal, familiar, laboral, etc.), y el índice de recuperación es, lamentablemente, bastante bajo (ver, p. ej., McLellan et al., 2000).

10- Eslóganes del tipo «Las drogas son malas» no funcionan de cara a la prevención. Cuando un adolescente las prueba por primera vez, suele tener experiencias positivas. En la prevención hay que pasar de «las drogas son malas» a «la vida es buena». Si tienes una cierta edad, seguramente recuerdes una impactante campaña de 1992 de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) en la que, siguiendo el zeitgeist de la época, la cocaína aparecía representada como un gusano (puede verse el vídeo aquí). Actualmente, hay un claro giro a «la vida es buena», lo que puede apreciarse en el reciente eslogan de la FAD: «Cuantas más cosas construyas en tu vida, menos espacio dejarás a las drogas» (puede verse el vídeo aquí).

(1) El rapport (llamado también «alianza terapéutica») hace referencia a la sintonía empática entre el terapeuta y el paciente.

(2) En el DSM-IV había criterios diagnósticos diferentes para Dependencia de sustancias y para Abusos de sustancias. En el DSM-5, ambas se funden en un único Trastorno por consumo de sustancias. Puede ampliarse información en Becoña (2014).

(3) La indefensión aprendida supone asumir que no podemos hacer nada para que las cosas cambien. Aunque en el presente es falso, surge de una situación real en el pasado en la que había una ausencia de relación entre lo que hacíamos y lo que ocurría.

Referencias

American Psychiatric Association (2001). DSM-IV. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (4ª ed.). Barcelona: Masson.

American Psychiatric Association (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5ª ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Becoña, E. (2014). Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos. Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, 110, 58-61.

Glosario de términos de alcohol y drogas (Organización Mundial de la Salud - OMS). Recuperado de http://www.who.int/substance_abuse/terminology/lexicon_alcohol_drugs_spanish.pdf.

McLellan, A. T.; Lewis, D. C.; O'Brien, C. P.; Kleber, H. D. (2000). Drug dependence, a chronic medical illness: implications for treatment, insurance, and outcomes evaluation. Journal of the American Medical Association, 284(13), 1689-95.

Comentarios

Hola, cierto que es una enfermedad, pero no creo que sea responsable de ella. Sin embargo si es responsable de su recuperación si el adicto q quiere recuperarse.

Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario Tom, de hecho, es lo que pretendía transmitir en el punto 1 cuando lo comparaba con un diabético.

Este post tendrá alguna parte más, y debo decirte que me has hecho un spoiler con tu comentario :)

Gracias por comentar.

Muy buen artículo Raul! He visto de primera mano cómo personas cercanas a mi conviven con la drogodependencia mientras piensan que son capaces de controlarla. Es mjuy importante lo que comentas acerca de que las personas simpre creen estar un escalón por debajo. El que necesita consumir los fines de semana piensa que lo controla, ya que es sólo los fines de semana. El que fuma porros a diario, piensa que sólo son porros y que como consume a diario ya no le afecta tanto, que es como el que fuma tabaco. Generalmente son personas con vinculos familiares muy débiles y en muchas ocasiones con triada cognitiva. Personas sin aficiones, sin motivaciones, sin expectativas de crecimiento y con un locus de control externo.

Un abrazo!

Gracias Peio! Sobre lo que comentas del escalón, creo algunos de los casos más complicados a los que me enfrentaba eran situaciones en las que los padres venían porque sabían que sus hijos adolescentes estaban teniendo problemas, y cuando hablaba con ellos, solían decirme que hacían lo que hacía todo el mundo. 

Por cierto, me encanta tu uso de términos psicológicos :)

 

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