Neandertal del Museo de Mettmann en Alemania

Reconstrucción de la imagen de un neandertal del Museo de Mettmann en Alemania.

20 de noviembre de 2025. Un equipo de investigadores formado por Diego Arceredillo (Universidad Isabel I), Antonio J. Romero y Andoni Sáenz de Buruaga (Universidad del País Vasco) además de J. Carlos Díez Fernández-Lomana (Universidad de Burgos), ha publicado un estudio que aporta una perspectiva inédita sobre las estrategias de subsistencia de los neandertales en el norte de la Península Ibérica. El trabajo, titulado “Subsistence Practices of Neanderthals: Zooarchaeological Analysis of the Middle Paleolithic Site of Arrillor (Álava, Basque Country, Spain)”, ha sido aceptado recientemente en la revista Archaeological and Anthropological Sciences, del grupo Springer Nature.

Cueva de Arrillor en Álava. Fotografía de J.M. Pérez de Ana publicada en el artículo.

El estudio analiza más de 34.000 restos faunísticos procedentes de la cueva de Arrillor en la localidad de Murua, (Álava), uno de los yacimientos más representativos del Paleolítico Medio en el entorno del monte Gorbea. Mediante un exhaustivo análisis tafonómico y zooarqueológico, los investigadores han podido reconstruir cómo cazaban, transportaban y procesaban animales los grupos neandertales que ocuparon el enclave hace entre 50.000 y 37.000 años.

Unos cazadores versátiles y adaptados al entorno

Los resultados indican que los neandertales de Arrillor cazaban principalmente ciervos, bóvidos, cabras montesas y cabras pirenaicas, ajustando sus estrategias a las variaciones climáticas y estacionales. Las ocupaciones más antiguas muestran estancias breves dedicadas a la caza de grandes ungulados (mamíferos con pezuñas de gran tamaño), mientras que los niveles posteriores reflejan una mayor diversidad de especies y un aprovechamiento más intensivo de los recursos disponibles.

mandíbulas de leopardo

Mandíbulas de leopardo halladas en la cueva de Arrillor. Fuente: J.M. Pérez de Ana.

Además, la investigación confirma que los neandertales fueron los principales agentes tafonómicos del yacimiento, ya que apenas se han encontrado evidencias de intervención de otros depredadores. Esto refuerza la interpretación de Arrillor como un lugar de ocupación recurrente y gestionado por estos grupos humanos.

Leopardo.

Procesamiento sistemático y planificación

El análisis de marcas de corte, fracturas y restos quemados revela prácticas organizadas de despiece y descarne, así como la extracción de médula, pieles y tendones. En algunos niveles también se observa el uso puntual de huesos como herramientas. La presencia de animales de distintas edades y estaciones sugiere ocupaciones planificadas y repetidas a lo largo del año.

Cabras montesas en los Pirineos.

Una ventana a la resiliencia neandertal

El investigador Diego Arceredillo subraya que “Arrillor constituye una referencia clave para comprender la capacidad de adaptación de los neandertales del área cantábrica a los cambios climáticos y a la diversidad de ecosistemas del sur de la cordillera”.

En síntesis, este estudio pone de relieve la importancia de la investigación interdisciplinar en el ámbito de la evolución humana y consolida a Arrillor como un sitio clave para comprender las estrategias de subsistencia y el comportamiento neandertal en el norte de España.