I Foro DiáLogos

I Foro DiáLogos. Europa ante un mundo en conflictos celebrado en el Auditorio de la Universidad Isabel I.

16 de abril de 2026. La Universidad Isabel I ha acogido el I Foro DiáLogos: Europa ante un mundo en conflicto, un espacio de reflexión académica en el que especialistas de distintas áreas han abordado los principales desafíos geopolíticos del presente. En un contexto marcado por la incertidumbre, los ponentes coincidieron en señalar que el orden internacional atraviesa una profunda transformación que obliga a Europa a redefinir su papel en el mundo.

El equipo de docentes que ha participado en esta jornada son Reinaldo Batista Cordova, decano de la Facultad de Ciencias de la Seguridad y Criminología; Ronan Ciréfice, director del Máster en Asesoría Jurídica de Empresas; Ricardo Gómez Laorga, coordinador del Grado en Ciencias de la Seguridad; y Javier Buenadicha Gómez, docente de Historia Política Contemporánea del Grado en Filosofía, Política y Economía. Todos ellos han sido moderados por el profesor Adolfo López Novas, coordinador del Grado en Filosofía, Política y Economía.

A lo largo del encuentro, se puso de relieve que la combinación de tensiones internacionales, cambios en el equilibrio de poder y crisis internas en las democracias occidentales está configurando un escenario inédito. Desde esta perspectiva, el foro analizó los conflictos actuales en el planeta y las dinámicas estructurales que explican su origen y evolución.

Hacia un mundo multipolar: el fin de las certezas

Uno de los ejes centrales del debate fue la transición hacia un sistema internacional multipolar. Los expertos coincidieron en que el modelo surgido tras la Guerra Fría, con Estados Unidos como potencia hegemónica, ha entrado en una fase de desgaste.

Reinaldo Batista subrayó que la política internacional no admite vacíos de poder y advirtió de que, si Europa no asume un papel más activo, otros actores ocuparán ese espacio. En esta línea, defendió que tanto España como la Unión Europea deben “reubicarse en ese escenario de conflictividad” para no quedar relegadas.

Ricardo Gómez Laorga reforzó esta idea al señalar que, aunque Estados Unidos mantiene una gran capacidad militar, su liderazgo se ve cuestionado por el avance de China, lo que apunta a un reparto más equilibrado del poder global.

Javier Buenadicha, por su parte, contextualizó este cambio recordando que la hegemonía estadounidense de los años noventa ha dado paso a un siglo XXI marcado por nuevas tensiones geoestratégicas.

Desde una perspectiva más crítica, Ronan Ciréfice interpretó este escenario como el reflejo de una crisis más amplia de las democracias occidentales, que estarían perdiendo capacidad de influencia en el ámbito internacional.

Trump y la redefinición del liderazgo global

La figura de Donald Trump fue analizada como un síntoma de los cambios en la política internacional y en las propias democracias occidentales. Lejos de los modelos tradicionales de liderazgo, su forma de actuar introduce elementos de incertidumbre y tensión.

El profesor Batista lo describió como un actor que prioriza el espectáculo y la presión sobre la diplomacia clásica, lo que, a su juicio, debilita las relaciones internacionales. Gómez Laorga incidió en esa misma idea al destacar que su forma de actuar rompe con las reglas habituales de negociación, al alternar amenazas con repliegues estratégicos.

Javier Buenadicha aportó una lectura más estructural al explicar que el trumpismo responde a un cambio ideológico profundo dentro de Estados Unidos, donde una parte de la sociedad demanda liderazgos fuertes capaces de revertir el declive económico y social percibido. En ese sentido, señaló que este fenómeno conecta con corrientes neoconservadoras que cuestionan el multilateralismo y priorizan los intereses nacionales.

El profesor Ciréfice, por su parte, puso el foco en las relaciones con Europa, destacando que la estrategia de presión de Trump, tanto económica como política, busca doblegar la voluntad de sus aliados, especialmente de aquellos países que, como Francia, han mostrado mayor autonomía.

La seguridad europea y el desafío de la autonomía estratégica

Otro de los grandes temas del foro fue la seguridad europea, en un contexto en el que los conflictos internacionales tienen un impacto directo en el continente.

Reinaldo Batista advirtió de que Europa ha confiado en exceso en terceros para garantizar su defensa, lo que considera un riesgo en el escenario actual. Esta idea fue compartida por varios ponentes, que coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una mayor autonomía estratégica.

El profesor Ciréfice destacó el papel clave del eje franco-alemán en este proceso, aunque reconoció que las tensiones actuales entre ambos países dificultan esa coordinación. Además, alertó del cambio de paradigma en Alemania, que ha iniciado un proceso de rearme tras décadas de pacifismo, lo que introduce nuevos elementos en el equilibrio europeo.

Por su parte, Gómez Laorga añadió que los esquemas heredados de la Guerra Fría ya no permiten interpretar adecuadamente los conflictos actuales, mientras que el profesor Buenadicha subrayó que el repliegue de Estados Unidos hacia el Pacífico obliga a Europa a asumir un mayor protagonismo en su propia defensa.

foro de profesores

Reinaldo Batista Cordova, Javier Buenadicha Gómez, Adolfo López Novas, Ricardo Gómez Laorga y Ronan Ciréfice.

Populismos, descontento y polarización social

El auge de los populismos fue abordado como una consecuencia directa del malestar social en las democracias occidentales. Los ponentes coincidieron en que factores como la desigualdad, la pérdida de poder adquisitivo o las crisis económicas han alimentado este fenómeno.

El profesor Buenadicha explicó que el crecimiento de estos movimientos responde, en parte, a la búsqueda de soluciones simples a problemas complejos, y planteó la posibilidad de que una parte de la ciudadanía esté dispuesta a aceptar liderazgos fuertes incluso a costa de ciertas garantías democráticas.

El politólogo Ricardo Gómez Laorga matizó que estos partidos suelen tener más fuerza en la oposición que en el gobierno, donde sus propuestas deben enfrentarse a la gestión real, lo que a menudo diluye su apoyo inicial. El decano de la Facultad de Ciencias de la Seguridad y Criminología alertó de la insatisfacción social puede abrir la puerta a dinámicas que erosionen el sistema desde dentro.

El director del Máster en Asesoría Jurídica de Empresas, por su parte, aportó una visión más pragmática al señalar que será la propia ciudadanía la que determine, con su voto, la continuidad o el desgaste de estos movimientos en función de su desempeño en el poder.

La crisis del multilateralismo y el nuevo equilibrio global

El cuestionamiento del multilateralismo fue otro de los puntos esenciales del debate. Los docentes de la Universidad Isabel I coincidieron en que el sistema de gobernanza global surgido tras la Segunda Guerra Mundial muestra signos de agotamiento.

Gómez Laorga señaló sobre esta cuestión que la Unión Europea es uno de los actores que más depende de este modelo, pero también uno de los que menos capacidad tiene para imponerlo en el contexto actual. En paralelo, apuntó a la existencia de una triple crisis —de poder, económica y de legitimidad— que está debilitando las instituciones internacionales.

El profesor Buenadicha añadió que organismos como la ONU podrían no estar preparados para afrontar los desafíos contemporáneos, mientras que Batista incidió en la necesidad de replantear el papel de estas estructuras en un mundo cada vez más fragmentado.

Ciréfice, sin embargo, defendió que, pese a sus limitaciones, instituciones como el Consejo de Seguridad siguen siendo esenciales para mantener cierto equilibrio internacional, y puso en duda la posibilidad de introducir algunas reformas en una organización que se fundó en 1945.

En este contexto, los ponentes destacaron el creciente protagonismo del llamado “sur global”, con países que reclaman mayor representación en la ONU, que cuestionan un sistema que consideran excesivamente occidental.

Un momento decisivo para Europa

El foro concluyó con una reflexión compartida: Europa se encuentra en un punto de inflexión. La combinación de presiones externas e internas obliga al continente a replantear su estrategia y su papel en el mundo.

Lejos de ofrecer respuestas cerradas, el I Foro DiáLogos, puso sobre la mesa la complejidad del momento actual y la necesidad de abordarlo desde el conocimiento y el análisis riguroso. Como quedó patente durante el encuentro, el futuro de Europa dependerá en gran medida de su capacidad para adaptarse a un entorno global en constante cambio.