
Presentación del informe de la Fundación FOESSA en Burgos.
16 de abril de 2026. Cáritas Burgos y la Fundación FOESSA han dado a conocer los principales datos del Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en Castilla y León, un estudio que sitúa en 65.000 las personas afectadas por situaciones de exclusión en la provincia de Burgos.
En el acto ha estado presente Juan José Martínez de Septiem, del Área de Relaciones Universidad-Empresa, en representación de la Universidad Isabel I. La presentación ha reunido a cerca de un centenar de asistentes, entre responsables institucionales, profesionales del ámbito social y representantes de distintos sectores. En el acto han intervenido, entre otros, el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Burgos, Mario Vivanco, y el coordinador del informe, Raúl Flores.
Datos del informe
El informe, correspondiente a 2025, refleja que en Castilla y León el 14,9 % de la población —unas 352.000 personas— se encuentra en situación de exclusión social. Aunque esta cifra se sitúa por debajo de la media nacional, que alcanza el 19,3 %, los expertos advierten de que las desigualdades internas siguen siendo significativas y persistentes. En España se han entrevistado 12.300 hogares, alrededor de 30.000 personas y en Castilla y León, el número de personas entrevistadas fue de 1.379.
Uno de los aspectos más preocupantes que recoge el estudio es el acceso a la vivienda, que se consolida como uno de los principales factores de exclusión. En Castilla y León, uno de cada cinco ciudadanos se ve afectado por dificultades en este ámbito. En el caso concreto de Burgos, miles de personas caen en situación de pobreza tras hacer frente a los gastos asociados a la vivienda.

El delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Burgos, Mario Vivanco, y el coordinador del informe, Raúl Flores.
Precariedad laboral y tratamientos médicos
A esta problemática se suma la precariedad laboral. El informe señala que 18.000 personas en la provincia viven en hogares donde el principal sostén económico sufre una inestabilidad laboral grave, caracterizada por empleos temporales o discontinuos.
Asimismo, el acceso a la salud emerge como otro indicador crítico. En Burgos, alrededor de 40.000 personas han tenido que renunciar a tratamientos médicos, medicamentos o necesidades básicas relacionadas con la salud por motivos económicos, lo que evidencia el impacto directo de la exclusión en la calidad de vida.
Cáritas Burgos insiste en que estas situaciones no afectan a colectivos aislados, sino que reflejan desequilibrios estructurales. Tal y como señaló Mario Vivanco durante la presentación, las personas en situación de exclusión “forman parte de la misma sociedad en la que todos vivimos”, y su realidad pone de manifiesto las tensiones y carencias del modelo social actual.