
Dificultades de aprendizaje.
22 de mayo de 2026. El profesor de la Universidad Isabel I Fermín Carrillo González ha publicado un nuevo trabajo académico en la obra Orientación Educativa y competencia cívica y ciudadana, editada por la revista de COPOE Educar y Orientar. Su capítulo, publicado en la sección de experiencias, talleres y programas, titulado Dificultades del aprendizaje y participación escolar: una mirada desde la orientación educativa incide en una realidad cotidiana de las aulas. La temática de su trabajo se centra en aquellos alumnos que, sin generar conflicto ni llamar la atención, van perdiendo progresivamente su vínculo con la vida escolar.
En su análisis, el profesor Carrillo subraya que muchas dificultades de aprendizaje no solo repercuten en las calificaciones, sino también en la manera en que el alumnado vive su paso por el centro educativo. “A veces no deja de estar presente, pero empieza a estar desde un lugar más inseguro y más pasivo”, explica el autor al describir cómo algunos estudiantes permanecen físicamente en el aula mientras se alejan de la participación en actividades en grupo.
Más allá del rendimiento académico
El docente recalca que estas situaciones suelen interpretarse únicamente desde los resultados escolares, cuando en realidad también afectan a la autoestima, la confianza y la integración dentro del grupo. “Participar en las actividades es sentirse parte del grupo, encontrar un espacio propio en la dinámica del aula, poder intervenir sin miedo constante a equivocarse”, señala en el texto.
Fermín Carrillo recuerda que detrás de errores repetidos, ritmos de aprendizaje distintos o dificultades atencionales puede aparecer una retirada silenciosa que pasa desapercibida durante meses. Esa desconexión progresiva, sostiene, puede tener consecuencias profundas si no se detecta a tiempo.
El valor de la orientación educativa
El artículo reivindica el papel de la orientación educativa como apoyo al profesorado y al alumnado. Lejos de plantearla como una instancia externa que corrige decisiones docentes, Carrillo la define como una herramienta de acompañamiento y comprensión compartida.
“No tanto soluciones perfectas como decisiones más ajustadas y sostenibles”, resume el profesor de la Universidad Isabel I al referirse a la labor orientadora. En este sentido, defiende que la coordinación entre docentes, familias y especialistas resulta esencial para ofrecer respuestas realistas y eficaces dentro de la complejidad diaria de los centros.
Inclusión real en las aulas
En un momento en el que la inclusión ocupa un lugar central en el debate educativo, el autor invita a mirar más allá de los discursos generales y atender las trayectorias más frágiles del alumnado. Para Carrillo, incluir no consiste únicamente en garantizar presencia, sino en favorecer una participación auténtica y sostenida. “Incluir también significa acompañar trayectorias frágiles sin convertirlas en etiquetas”, concluye en una reflexión que resume el espíritu de la publicación.