Sheila López Pérez,

Sheila López Pérez, directora del Grado en Filosofía, Política y Economía de la Universidad Isabel I.

17 de agosto de 2026. La directora del Grado en Filosofía, Política y Economía de la Universidad Isabel I, Sheila López Pérez, ha publicado el artículo "La Escuela de Frankfurt analiza el fenómeno de la cancelación: ideología, identidad y administración de la cultura" en la revista científica Ágora. Papeles de Filosofía. En este trabajo propone una reflexión sobre las consecuencias culturales y políticas de la cancelación de obras artísticas, recurriendo al pensamiento de algunos de los principales representantes de la Escuela de Frankfurt para analizar cómo este fenómeno influye en la construcción de la ideología, la identidad y la gestión de la cultura.

Lejos de plantearse si cancelar una obra es una práctica legítima o no, la investigadora examina qué efectos produce esta tendencia en el pensamiento crítico y en la evolución de las sociedades democráticas. El artículo plantea una pregunta de fondo basada en si ¿la eliminación de determinadas obras culturales contribuye realmente a construir una sociedad más justa o, por el contrario, limita la capacidad de comprender el pasado y transformar el presente?

La cancelación como una nueva forma de ideología

Uno de los ejes del estudio sostiene que la cultura de la cancelación puede convertirse en una nueva forma de ideología cuando asume que los valores actuales constituyen la interpretación definitiva de la realidad.

Según explica la profesora López Pérez, "cancelar obras culturales que no encajan con la visión del mundo de una época dada sí se inscribe en el concepto de ideología como interpretación definitiva de la realidad", una concepción que dificulta la aparición de nuevas perspectivas y reduce la capacidad crítica de la cultura.

La autora recurre a pensadores como Theodor W. Adorno, Max Horkheimer, Herbert Marcuse o Terry Eagleton para defender que las contradicciones presentes en las obras artísticas no deben eliminarse, sino interpretarse, ya que constituyen una oportunidad para comprender mejor la evolución histórica y social.

Pensamiento crítico frente al pensamiento identitario

El trabajo también analiza cómo la cancelación puede favorecer un pensamiento identitario, entendido como una forma de interpretar la realidad desde categorías cerradas que excluyen aquello que no encaja en ellas.

En este sentido, Sheila López Pérez sostiene que "cancelar obras culturales que presentan valores inaceptables para la moral de la época fomenta un pensamiento identitario incapaz de progresar a partir de las contradicciones de la realidad", precisamente aquellas que, desde la tradición crítica de Frankfurt, impulsan el cambio social.

Para la investigadora y filósofa, las obras de arte cumplen una función esencial porque permiten confrontar distintas visiones del mundo y conservar testimonios históricos que ayudan a entender cómo han evolucionado los valores sociales.

El valor de preservar las obras para comprender la historia

Otro de los aspectos abordados en el artículo es la denominada "administración de la cultura", es decir, la tendencia a conservar únicamente aquellas manifestaciones culturales que encajan con la sensibilidad del presente.

Frente a esta idea, López Pérez defiende que las obras incómodas o controvertidas conservan un importante valor pedagógico e histórico. "Las obras culturales problemáticas, inmorales u obsoletas tienen un valor pedagógico que va más allá de su contenido explícito", señala la autora, quien considera que eliminarlas dificulta la comprensión de los procesos sociales que hicieron posible su existencia.

Desde esta perspectiva, el artículo argumenta que el arte debe entenderse como un documento histórico capaz de mostrar las contradicciones de cada época, incluso cuando estas resulten incompatibles con los valores actuales.

Transformar el sentido común en lugar de cancelar

Como propuesta alternativa, la directora del Grado en Filosofía, Política y Economía plantea orientar las reivindicaciones sociales hacia la transformación del sentido común y su posterior incorporación a las instituciones, en lugar de recurrir a la eliminación de obras o autores.

Inspirándose en autores como Antonio Gramsci, Jacques Rancière o Pier Paolo Pasolini, la docente López Pérez sostiene que los cambios sociales duraderos se producen cuando nuevas ideas logran integrarse en la cultura compartida y, posteriormente, en las instituciones democráticas.

En las conclusiones, la investigadora recuerda que "la forma de derrotar las malas ideas es mediante la exposición, la argumentación y la persuasión, no tratando de silenciarlas o deseando que desaparezcan", una reflexión que recoge del manifiesto A Letter on Justice and Open Debate, firmado por destacados intelectuales internacionales en defensa del debate abierto.

Con este trabajo, Sheila López Pérez aporta una perspectiva filosófica sobre uno de los debates culturales más presentes en la actualidad, defendiendo el valor del pensamiento crítico, el análisis histórico y la deliberación democrática como herramientas para afrontar las tensiones sociales sin renunciar a la pluralidad de ideas.