Patricio Pérez Armijo

El profesor Patricio Pérez-Armijo, uno de los autores del estudio sobre el etiquetado frontal de los alimentos.

21 de octubre de 2026. El etiquetado frontal de alimentos permite interpretar con rapidez la información nutricional de los productos y facilita la toma de decisiones en el momento de la compra. Su aplicación plantea un reto para la salud pública: trasladar la evidencia científica a medidas que favorezcan elecciones alimentarias más saludables y contribuyan a prevenir las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación.

Patricio Pérez-Armijo, docente de la Universidad Isabel I y director del Máster en Nutrición y Dietética para la Práctica Deportiva, participa como primer autor en el editorial Etiquetado frontal de alimentos: de la evidencia científica a la implementación de políticas públicas, publicado en el tercer número de 2026 de la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética (RENHyD). El trabajo reúne a miembros del comité editorial afiliados a universidades, centros de investigación e instituciones sanitarias de España y Latinoamérica.

Los autores examinan dos de los modelos que han concentrado el debate científico y político durante la última década: los sellos de advertencia, que identifican productos con contenidos elevados de nutrientes críticos, como azúcares, sodio o grasas saturadas, y Nutri-Score, que resume la calidad nutricional mediante cinco categorías representadas por letras y colores. Aunque ambos sistemas pueden facilitar la interpretación de la información nutricional, sus resultados varían según el contexto y el objetivo evaluado. Por ello, el editorial subraya la importancia de distinguir entre comprender mejor un etiquetado, modificar la selección de productos y conseguir cambios sostenidos en las compras y en la alimentación de la población.

Experiencia de Chile y España

La experiencia de Chile muestra el potencial de combinar el etiquetado frontal con otras actuaciones, como las restricciones a la publicidad dirigida a menores y las medidas aplicadas en el entorno escolar. Este enfoque se ha asociado con la reformulación de productos y cambios favorables en los patrones de compra, lo que refuerza el interés de desarrollar políticas que actúen sobre distintos aspectos del entorno alimentario.

En el ámbito europeo, el editorial analiza las limitaciones de la aplicación voluntaria de Nutri-Score. La coexistencia de productos con y sin este etiquetado puede dificultar las comparaciones, mientras que su carácter voluntario permite que las empresas decidan si lo incorporan a sus envases. Estas circunstancias ayudan a explicar por qué los efectos observados en condiciones reales pueden ser menores que los registrados en estudios de simulación. El trabajo aborda el caso español y el rechazo de la toma en consideración de una proposición de ley que contemplaba sellos de advertencia. Este episodio refleja cómo la puesta en marcha de estas medidas está condicionada por factores económicos, productivos y políticos, además de por la evidencia científica disponible.

Desde la RENHyD, los autores hacen un llamamiento a impulsar investigaciones independientes en condiciones reales, con especial atención a las poblaciones vulnerables y a la integración del etiquetado con otras medidas regulatorias. El objetivo es avanzar en el diseño, la implementación y la evaluación de políticas alimentarias que contribuyan a mejorar la salud de la población.