Beatriz Robles en la Universidad Isabel I

Beatriz Robles en la Universidad Isabel I.

18 de mayo de 2026. La tecnóloga de alimentos y profesora de la Universidad Isabel I, Beatriz Robles, ha puesto el foco en una tendencia cada vez más extendida en redes sociales: los supuestos trucos nutricionales promovidos por algunos influencers para “aprovechar al máximo” los alimentos. En un artículo publicado en el suplemento El Comidista de El País, la experta advierte de que muchas de estas recomendaciones tienen una base científica parcial, pero escasa utilidad práctica.

Entre los consejos más repetidos en las redes sociales aparecen varios como el de cortar el brócoli en trozos diminutos, dejar reposar el ajo antes de cocinarlo, remojar frutos secos para “activarlos”, mezclar cúrcuma con pimienta o tomar vinagre antes de las comidas... Según Robles, estos mensajes convierten algo cotidiano en un proceso lleno de normas innecesarias.

La especialista reconoce que algunos mecanismos explicados por estos creadores de contenido son reales desde el punto de vista químico o nutricional. Sin embargo, insiste en que eso no significa que tengan un impacto relevante en la salud diaria. “Lo importante es qué comes, no las virguerías que haces con ello”, resume.

La profesora Robles considera que detrás de estas modas hay una falsa sensación de control. Subraya que no es acertada la idea de que cada pequeño gesto puede transformar de forma decisiva nuestra salud. También critica que se presente la alimentación como una actividad extremadamente técnica, llena de pasos complejos y cálculos precisos.

A su juicio, esta visión favorece la confusión y la dependencia de nuevos consejos constantes. En síntesis, la profesora Robles matiza a este respecto que en las redes sociales se fomenta la propuesta de que cuando una persona cree que siempre está comiendo mal, resulta más fácil que siga consumiendo contenidos, productos o métodos milagro.

La divulgadora científica concluye su exposición señalando que una dieta saludable no se construye a base de trucos virales ni rituales exagerados, sino mediante hábitos sostenibles, variedad y sentido común. En definitiva, recuerda que comer no debería convertirse en “un examen imposible”, sino en algo sencillo y disfrutable.