
Partido de balonmano masculino internacional entre Rusia y Dinamarca.
31 de marzo de 2026. El trabajo del profesor Iván González García, investigador y director del Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I, aporta nuevas evidencias sobre uno de los aspectos menos explorados del rendimiento en deportes colectivos: el juego limpio. Su artículo, titulado “Comparison of Fair Play and Final Team Rankings in the Men's Handball World Championships From 2007 to 2023”, y publicado en Pamukkale Journal of Sport Science, examina cómo el comportamiento disciplinario influye en los resultados deportivos en la élite del balonmano internacional.
El estudio analiza nueve ediciones del Campeonato del Mundo masculino y plantea una cuestión esencial: si el respeto a las normas y el control disciplinario guardan relación con el éxito competitivo. “El juego limpio en el mundo del deporte se considera una combinación de respeto hacia los demás y las reglas del juego”, señala el autor, quien subraya la importancia de integrar esta dimensión en el análisis del rendimiento.
El estudio trata de demostrar que los equipos mejor clasificados no solo destacan por su rendimiento técnico, sino también por su comportamiento disciplinario. Según los resultados, “los equipos clasificados en el primer grupo (del 1.º al 4.º) reciben una mejor clasificación en juego limpio que el resto de los equipos”, lo que sugiere una relación directa entre disciplina y éxito deportivo.
Planificación de la investigación
El estudio recopiló información detallada sobre distintas variables disciplinarias y de competición, como las tarjetas azules, las descalificaciones con informe, las tarjetas rojas y amarillas, las suspensiones de dos minutos, así como el número de partidos disputados, los promedios por encuentro y la puntuación total. Para analizar estos datos, se aplicó un análisis de varianza de un factor (ANOVA), con el objetivo de comprobar si existían diferencias significativas entre los equipos según su posición final en el campeonato. El número de partidos analizados fue de 232.
Posteriormente, se recurrió a la prueba post hoc de Bonferroni para profundizar en esas diferencias. Este procedimiento estadístico permite comparar de forma específica los distintos grupos entre sí una vez detectadas diferencias generales, ajustando el nivel de significación para evitar errores derivados de realizar múltiples comparaciones. De este modo, se garantiza que las conclusiones obtenidas sean más rigurosas y fiables, con un margen mínimo de error (p < 0,05).
Desmontando tópicos sobre el balonmano
El trabajo también desmonta ciertos tópicos sobre la agresividad en el alto rendimiento. Aunque los equipos de élite acumulan sanciones durante la competición, esto no implica un peor comportamiento global. “Los equipos que se sitúan entre los primeros puestos obtienen mejores valores de juego limpio”, apunta el estudio, destacando que la clave de su comportamiento en cada partido está en evitar las sanciones más graves.
Además, la investigación identifica una evolución clara en el balonmano internacional en los últimos años. “En las nueve ediciones analizadas se ha observado una disminución en el número promedio de sanciones disciplinarias”, una tendencia que refleja cambios en el juego y en la interpretación arbitral, pero también una mayor profesionalización en el control del comportamiento dentro de la pista.
El trabajo del profesor González García llena un vacío en la literatura científica, tradicionalmente centrada en variables ofensivas o físicas. “Existen significativamente menos estudios que aborden variables relacionadas con el juego limpio, la disciplina táctica y el comportamiento ético”, advierte el autor, que propone incorporar estos indicadores en el análisis del rendimiento deportivo.
Las conclusiones del estudio tienen también una aplicación práctica directa. El investigador señala que “una alta intensidad defensiva puede conllevar más sanciones, pero no supone un impedimento para lograr una buena clasificación”, lo que abre nuevas vías para entrenadores y analistas en la gestión del riesgo competitivo.