Lucio Ballesteros y Yaysis

El artista Lucio Ballesteros y Yaysis Ojeda.

20 de agosto de 2026. La investigadora y comisaria cubana Yaysis Ojeda Becerra, alumna de primer curso del Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte de la Universidad Isabel I, protagoniza Territorios de identidad, una entrega del programa de RTVE dedicado a seis artistas que intervienen espacios urbanos, rurales y naturales desde lenguajes creativos alejados de los circuitos académicos convencionales.

¿Puede entenderse la creación artística más allá de los dictados de la academia? Esta es una de las preguntas que plantea Territorios de identidad, la Carta blanca que el programa Metrópolis ha dedicado a la investigación y la mirada de Yaysis Ojeda Becerra.

Emitido el 22 de junio de 2026, el reportaje recorre la obra de seis creadores vinculados al arte outsider. Sus intervenciones transforman calles, edificios abandonados, entornos rurales y paisajes naturales en territorios donde convergen la creación, la identidad y la experiencia vital.

El itinerario reúne la sutileza de las intervenciones urbanas de E1000; los personajes con los que Larrie Vandarrie ocupa lugares cargados de significado; los Haikus tropicales que Sindicato de Luz y Fuerza distribuye por las calles de Nueva York; el universo pictórico y performativo de La Pinturitas de Arguedas; la nave espacial construida por Lucio Ballesteros en el medio rural gallego, y el jardín de piedras creado por Manfred Gnädinger, conocido como “El Alemán de Camelle!, en la Costa da Morte gallega.

Más allá de presentar sus obras, Yaysis Ojeda se aproxima a las historias personales que las sostienen. El programa muestra cómo estos artistas construyen universos propios y se relacionan con el entorno sin someter necesariamente sus procesos a los códigos de la academia o del mercado.

Investigadora, comisaria, docente y autora de varios estudios sobre art brut y arte outsider, Yaysis Ojeda compagina actualmente su actividad profesional con el primer curso del Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte de la Universidad Isabel I. En esta entrevista explica cómo surgió su participación en Metrópolis, qué caracteriza a los artistas seleccionados y de qué manera su formación universitaria contribuye a contextualizar sus investigaciones.

El programa da visibilidad y voz a un género y a sus artistas

¿Qué supone para ti haber protagonizado una Carta blanca de Metrópolis, un programa con tanta trayectoria en la divulgación del arte contemporáneo?

Lo considero un privilegio y, a la vez, un reconocimiento que va en dos sentidos: por una parte, apunta hacia mi trabajo de investigación; y por otra, da visibilidad y voz a un género y a sus artistas a través de mis estudios y experiencia.

El programa es desarrollado por un equipo de profesionales muy cuidadoso a la hora de seleccionar los temas de cada capítulo. De cierto modo, Metrópolis lleva décadas tomando el pulso a la escena artística nacional e internacional mediante propuestas significativas, novedosas y contemporáneas.

Yaysis en el reportaje

Yaysis Ojeda en el reportaje de Metrópolis.

¿Cómo surgió la oportunidad de participar en este proyecto con RTVE?

En 2015 presenté mi segundo libro, El Aullido Infinito (Ediciones La Memoria, 2015), en la librería La Central del Museo Reina Sofía, junto a tres investigadoras de arte outsider. Las cuatro acabábamos de publicar nuestros estudios, por lo que se trataba de algunas de las publicaciones más recientes sobre art brut y arte outsider que podían encontrarse en aquel momento.

Me acompañaban la española Graciela García, la italiana Giada Carraro y la norteamericana Jo Farb Hernández. Para suerte nuestra, la moderadora fue Susana Blas, directora del programa Metrópolis, quien condujo la presentación de manera altruista y con quien mantuve desde entonces una relación de colaboración.

Susana tiene una sensibilidad especial hacia el arte outsider y ya había realizado programas anteriores que lo abordaban. Como comisaria y crítica de arte, ha trabajado también con varios artistas brut y outsider, incluyéndolos en proyectos colectivos y apoyando sus producciones.

Ese vínculo que compartíamos desde la investigación y el comisariado nos mantuvo en contacto hasta que me propuso realizar un primer programa, Outsider 6. Las ConSombrero, a partir de una muestra colectiva que organicé en el Espacio Nuevo Montacargas durante un festival por el Día Internacional de la Mujer, en marzo de 2024. En ella hice confluir la obra de cuatro mujeres artistas del Colectivo Debajo del Sombrero.

Más recientemente llegó la oportunidad de protagonizar este segundo programa, Carta blanca que titulé Territorios de identidad.

Una geografía construida desde la identidad

¿Por qué elegiste el título Territorios de identidad? ¿Qué querías transmitir con ese concepto?

Para el programa seleccioné la obra de seis artistas outsiders cuyos procesos artísticos consistían en intervenciones en espacios urbanos, rurales o naturales. Hablo de Larrie Vandarrie, E1000, Sindicato de Luz y Fuerza, El Alemán de Camelle, La Pinturitas y Lucio Ballesteros.

En estas intervenciones, los artistas se mostraban desde una identidad propia que daba sentido a sus vidas y con la que trazaban una nueva geografía. Creaban ambientes y espacios que se redimensionaban a través del lenguaje creativo y fomentaban la interacción con el otro.

Las coordenadas de estos entornos estaban dictadas por nuevos códigos artísticos que terminaban involucrando al transeúnte y mostrando a los artistas desde la desnudez de sus universos.

obra de sindicato de luz y fuerza

Obra de Sindicato de Luz y Fuerza, artista de Nueva York.

El reportaje plantea una pregunta muy interesante: ¿puede entenderse la creación artística más allá de los dictados de la academia? ¿Cuál es tu respuesta después de años investigando este ámbito?

Mi respuesta sería un sí rotundo. A grosso modo y sin entrar en detalles que darían para todo un ensayo, considero que los estudios académicos pueden ofrecer herramientas que contribuyen a apoyar los aspectos técnicos y morfológicos de las obras.

Sin embargo, en los procesos de creación resultan primordiales otros factores: el talento, la voluntad, la conciencia creativa, las emociones que la obra despierta en el observador —y que incluso pueden llegar a ser incómodas—, la originalidad de las ideas y los planteamientos artísticos, y una necesidad instintiva e irrefrenable a la que el artista no puede renunciar porque forma parte íntegra de su naturaleza.

Muchos de los protagonistas desarrollan su obra desde la intuición y la necesidad personal ¿Crees que esa autenticidad es uno de los rasgos que más te atraen del arte outsider?

Es uno de los rasgos que me ha motivado a investigar el género, puesto que influye directamente en la espontaneidad con la que estos artistas trabajan.

Destacaría también otros aspectos igualmente importantes: la libertad expresiva, la sinceridad, una pulsión que roza lo salvaje, el despojarse de límites y del miedo al error, el alejamiento de posturas tradicionales y el atrevimiento ante propuestas que pueden considerarse en franca ruptura con lo legal, lo cuerdo o lo formal.

Visibilizo la valentía con la que se aventuran en terrenos creativos, donde las leyes del mercado no condicionan sus obras.

La relación inseparable entre arte y vida

El documental habla de la relación entre arte y vida ¿Por qué consideras inseparables ambos conceptos en estos artistas?

Sus obras son la máxima expresión de ellos mismos, hasta el extremo de que van determinando la cotidianidad del artista e incluso su imagen o sus costumbres.

Suelen tener un enfoque autorreferencial porque parten de su modo de ver el mundo. De ahí que buena parte de los códigos de las piezas permanezca inaccesible para el observador.

Existe una comunión indisoluble entre las vivencias de los artistas y sus obras, que se traducen en realidades contempladas desde sus propios prismas creativos. En el caso de quienes intervienen los espacios, plantean otras realidades que comparten desde sus certezas.

la pinturitas y Yaisis

La pinturitas de Arguedas con Yaysis.

Después de esta experiencia, ¿qué te gustaría que el espectador se llevara al terminar el documental?

Aceptación hacia lo diferente; la pausa necesaria; el disfrute y, al mismo tiempo, la reflexión sobre las obras de los creadores que aparecen en el programa.

Me gustaría que el espectador pensara dos veces antes de juzgar el trabajo de un artista outsider; que se observara a sí mismo, escudriñando cada rincón de sus miedos, y razonara sobre aquello que le haría sentirse libre y en comunión consigo mismo.

Una atención institucional creciente

¿Crees que el reconocimiento institucional hacia estos artistas está cambiando en los últimos años?

Ha cambiado notablemente. Cuando hace cerca de veinte años empecé a investigar sobre el género y a gestionar proyectos curatoriales y de carácter comunitario, apenas se hablaba de estos artistas.

En Cuba, en particular, quedaban fuera de la atención institucional, puesto que sus propuestas no se enclavaban en una manifestación concreta contemplada entre las políticas de apoyo de las instituciones. En el ámbito regional, en el Caribe y Latinoamérica, eran expresiones autodidactas que quedaban opacadas frente al gran peso de los estudios sobre arte popular. Además, se encontraba muy poca bibliografía en castellano sobre art brut y arte outsider.

Hoy en día, el panorama es distinto. En buena medida ha influido el interés de museos y colecciones hacia el género, que, a su vez, han impulsado un número creciente de galerías, proyectos y ferias de arte especializadas, con mayor presencia en Estados Unidos, Francia, Alemania, Suiza, Italia y Reino Unido.

En términos de investigación, publicaciones y proyectos curatoriales, también es notable un interés creciente. La Bienal de Venecia de 2024 incluyó explícitamente esta expresión artística en su concepto curatorial, por citar solo un ejemplo.

¿Qué proyectos de investigación o divulgación tienes ahora entre manos?

Acabo de concluir el proyecto de libro sobre art brut y arte outsider, titulado Incontrolables, que aborda la obra de varios artistas a través de sus testimonios. Y apenas empiezo las gestiones con varias editoriales para su posible publicación.

Continúo trabajando en la preparación de una revista sobre arte outsider llamada Hyperbrut, para suplir la carencia que todavía existe de medios en castellano especializados en esta expresión artística.

Estoy inmersa en exposiciones y conferencias que formarán parte de encuentros de art brut y arte outsider, aunque prefiero no adelantar detalles de ellas por ahora. Sigo publicando artículos y entrevistas en revistas internacionales especializadas en el género, como la francesa Revue Trakt o la italiana Osservatorio Outsider Art di Palermo.

Formación universitaria para actualizar la investigación

Actualmente cursas el primer año del Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte en la Universidad Isabel I ¿Qué te llevó a elegir esta titulación?

Necesitaba actualizarme en los últimos enfoques históricos y estudios geográficos, además de contextualizar mejor el que hoy es mi lugar de residencia, España, y mi principal espacio de acción.

Quienes nos dedicamos al campo de la cultura, ya sea desde la investigación, la promoción o la dinamización, sabemos que nos movemos en una especie de entramado vivo que constantemente se regenera y crece. Por ello, tenemos la obligación de seguir esos procesos de transformación.

El Grado en Historia, Geografía e Historia del Arte de la Universidad Isabel I no solo cumplió mis expectativas, sino que reafirmó mis conocimientos desde el diálogo y el pensamiento crítico. La propia metodología de enseñanza de la Universidad conduce a ello, mediante continuos ejercicios de reflexión.

¿Cómo compaginas una actividad profesional e investigadora tan intensa con los estudios universitarios?

Primero, procurando no escatimar esfuerzos e intentando vincular, relacionar o poner en práctica los contenidos estudiados con mis propias líneas de investigación. Pienso en el beneficio que aporta el conocimiento actualizado para incorporar nuevos ángulos de visión.

Por otro lado, la organización ha sido fundamental para sostener mi profesión junto con unos estudios que implican compromisos, entregas de trabajos y exámenes con fechas estipuladas. También ha sido importante saber establecer prioridades desde la responsabilidad personal y comprender dónde estaban mis límites.

Estudiar online exige organización y autonomía ¿Qué ventajas has encontrado en este modelo para desarrollar tu carrera profesional?

Para quienes ya tenemos una vida construida, con las responsabilidades de un hogar y una o incluso dos profesiones en las que debemos cumplir un horario, acudir a clases presenciales en horas y días determinados resulta muy complejo.

La modalidad online y, en especial, la de la Universidad Isabel I, ofrece la oportunidad de organizarse según la disponibilidad del tiempo personal. Esto no quiere decir que el rigor evaluativo o del aprendizaje sea menor, sino todo lo contrario, puesto que te ves obligado a consultar muchas más fuentes y textos. La constancia del alumnado es importante para responder al nivel de exigencia de estos estudios.

Aplicar los conocimientos a la docencia y la investigación

¿Has podido aplicar de forma inmediata en tus investigaciones los conocimientos adquiridos durante el grado?

Sí. Como también soy docente, en varias ocasiones, cuando debía entregar trabajos, intentaba relacionarlos con las futuras clases que yo misma impartiría, de manera que me sirvieran como material de consulta para mis estudiantes o como introducción en conversatorios y talleres.

Las asignaturas de Historia Medieval e Historia Moderna reforzaron en buena medida ese contexto histórico tan importante para comprender mejor los movimientos y los estilos artísticos.

En cambio, materias como Geografía Regional, Desarrollo Sostenible y Globalización conducen a analizar el paisaje como un factor que ha influido notablemente en los movimientos migratorios desde épocas remotas hasta la conformación de la geopolítica actual, con todas sus problemáticas.

Hablo de historia, problemáticas y paisajes que influyen directamente sobre ese sujeto artístico que constituye un objeto de estudio para la Historia del Arte. Estos son también factores que requieren una atención especial dentro de los estudios socioculturales.

¿Qué consejo darías a quienes están pensando en estudiar Historia, Geografía e Historia del Arte y quieren dedicarse a la investigación o a la divulgación cultural?

Aconsejo ser selectivos a la hora de decidir el perfil de la universidad donde estudiar el grado, dadas las características de estas materias y la manera en que pueden influir en nuestra formación.

Antes de seleccionar la Universidad Isabel I, me cercioré del nivel del profesorado y de la solidez del proyecto educativo, con una base seria fundamentada en las tendencias más actualizadas dentro de los estudios de Humanidades.

Los estudiantes deben estar receptivos a estas revisiones contemporáneas y dispuestos a consultar fuentes autorizadas, así como aprender a desconfiar de la trivialidad de las redes sociales e internet, donde existe una sobreabundancia de información manipulada.

También resulta necesario aprovechar las oportunidades de debate, no cerrarse en criterios personales y entender la evolución del arte desde los hechos históricos y sus consecuencias. Esto influye en cuestiones actuales como los discursos de género, la igualdad y la multiculturalidad.

Debemos comprender la cultura, ya sea desde la promoción o la investigación, como el resultado de un pasado de luces y sombras del que tenemos que aprender, y como una herramienta capaz de influir en las formas de pensar y en la mejora de la calidad de vida de grandes sociedades o pequeñas comunidades.

obra de la pinturitas

Obra de La pinturitas de Arguedas.

Investigar el arte que queda fuera del encuadre

La participación de Yaysis Ojeda en Metrópolis traslada a la televisión una línea de investigación desarrollada durante cerca de dos décadas. Territorios de identidad no pretende encajar a los seis artistas en una definición cerrada, sino presentar testimonios, obras y espacios que ayudan a comprender cómo la creación puede convertirse en una forma de construir la propia identidad.

Su experiencia también muestra una conexión directa entre formación y práctica profesional. Los contenidos históricos, geográficos y artísticos del grado le permiten incorporar nuevas perspectivas a sus investigaciones, materiales docentes y proyectos curatoriales. Al mismo tiempo, la modalidad online facilita que pueda mantener su formación junto con sus responsabilidades profesionales, dentro de un modelo que exige organización, autonomía y constancia.