Laura Federici ofrece un taller sobre el método Montessori de enseñanza en la Universidad Isabel I

Laura Federici ofrece un taller sobre el método Montessori de enseñanza en la Universidad Isabel I.

5 de marzo de 2026. La especialista en pedagogía Laura Federici ofreció en la Universidad Isabel I un taller centrado en el método desarrollado por María Montessori, figura clave de la renovación educativa del siglo XX. Durante su intervención, Federici repasó los fundamentos de una propuesta pedagógica que transformó la organización tradicional de las aulas y situó al niño en el centro del aprendizaje.

María Montessori fue una mujer inquieta: médica, bióloga, filósofa y pedagoga, diseñó un modelo educativo que abarca todas las etapas, desde los 0 años hasta la adolescencia, con especial atención a los primeros periodos (0-3, 3-6 y 6-11 años). Según explicó Federici, uno de los pilares del método es el uso de materiales manipulativos adaptados al tamaño y necesidades de los niños.La mano es el órgano de la inteligencia”, recordó, subrayando que el aprendizaje se construye a través del movimiento, la experimentación y la conexión entre lenguaje, cuerpo e intelecto.

El profesor es un guía en el aprendizaje

A diferencia del sistema tradicional, en las aulas Montessori no existe un horario rígido. El alumnado puede elegir la actividad que desea realizar y trabajar con autonomía, profundizando en aquellos temas que despiertan su interés. El papel del docente, en este contexto, es el de guía: acompaña, observa y ofrece apoyo cuando el niño lo solicita, fomentando la concentración y la responsabilidad individual.

Federici destacó que el currículo oficial se mantiene, pero cambia la metodología. Así, contenidos como la geografía o las matemáticas se abordan mediante materiales específicos que permiten aprender “con las manos”, favoreciendo la comprensión frente a la mera memorización. En etapas posteriores, a partir de los 11 años, el trabajo se orienta más hacia proyectos, colaboración internacional y uso de herramientas digitales.

Educación inclusiva

La ponente subrayó también la dimensión inclusiva del método. Montessori comenzó su labor educativa con niños con discapacidad y defendió siempre la necesidad de adaptar el entorno para potenciar las capacidades de cada alumno. “Es un método de máxima autonomía”, señaló Federici, insistiendo en que resulta especialmente beneficioso para estudiantes con necesidades específicas o con mayor inquietud motriz.

El taller abordó igualmente la importancia de la formación docente. Para ejercer en centros Montessori es necesaria una preparación específica que puede prolongarse hasta dos años, con especialización por etapas educativas. Esta exigencia responde a la filosofía original de Montessori, quien defendía que su propuesta requería maestros formados en la observación, el respeto al ritmo individual y el uso adecuado de los materiales.

Participantes en el taller Montessori

Participantes en el taller Montessori.

Taller práctico

La sesión concluyó con una parte práctica en la que los participantes, colocados en grupos y en círculo para poder observarse entre ellos, pudieron sentir la metodología Montessori en su piel. En cada mesa había diferentes objetos y los participantes debían descubrir su denominación en italiano. Para ello, aplicando la metodología montessoriana, debían explorarlos a través de las manos y, en caso de duda, pedir ayuda a la docente.

Finalmente, los participantes salieron del taller con algunas palabras italianas descubiertas por sí mismos, que seguro recordarán.