
Niña recibiendo crema protectora del sol en la playa.
8 de julio de 2026. Con la llegada del verano y el aumento de las actividades al aire libre, especialistas en salud pública insisten en la importancia de proteger la piel frente a la radiación ultravioleta (UV), principal factor de riesgo del cáncer de piel. El mensaje forma parte de la campaña de promoción de la salud impulsada por la Red Española de Universidades Promotoras de Salud (REUPS), de la que forma parte la Universidad Isabel I, y elaborada este mes por la Universidad de Granada y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en colaboración con la Universidad de Alicante. Cada 8 de julio se celebra el Día Mundial del Cuidado de la Piel, bajo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
El lema de la iniciativa, "La piel tiene memoria", recuerda que el daño provocado por la radiación solar es acumulativo. Las quemaduras sufridas durante la infancia, la adolescencia o la edad adulta dejan una huella que incrementa el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo con el paso de los años.
Según la evidencia científica, la exposición excesiva a la radiación ultravioleta, tanto la procedente del sol como la emitida por las cabinas de bronceado, es la principal causa prevenible del melanoma y de otros tipos de cáncer de piel. De hecho, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que más del 80% de los casos de melanoma registrados en el mundo en 2022 fueron atribuibles a la exposición a la radiación UV.
En España, el melanoma continúa siendo uno de los tumores cuya incidencia mantiene una tendencia ascendente. Aunque representa una proporción menor de los cánceres cutáneos, es el tipo más agresivo, por lo que la prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo fundamentales.
Disfrutar del sol, pero con protección
Los especialistas recuerdan que la exposición moderada al sol tiene beneficios para el organismo, como favorecer la síntesis de vitamina D o contribuir al bienestar psicológico. Sin embargo, esos efectos positivos no justifican exposiciones prolongadas ni sin medidas de protección.
La Organización Mundial de la Salud recomienda consultar el índice UV antes de realizar actividades al aire libre y adaptar las medidas de protección en función del nivel de radiación previsto. También recuerda que la radiación ultravioleta atraviesa parcialmente las nubes, por lo que el riesgo persiste incluso en días cubiertos.
Además, la Asociación Española Contra el Cáncer recuerda que entre el 60% y el 65% de la radiación ultravioleta anual se recibe fuera de los meses de verano, por lo que la protección de la piel debe convertirse en un hábito durante todo el año y no limitarse a las vacaciones estivales.
Cinco medidas para prevenir el cáncer de piel
El Código Europeo contra el Cáncer incluye la protección frente a la radiación ultravioleta entre sus recomendaciones para reducir el riesgo de desarrollar cáncer. Entre las principales medidas destacan:
- Evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas.
- Utilizar ropa que cubra la piel, sombrero de ala ancha y gafas de sol homologadas con filtro UV.
- Aplicar protector solar de amplio espectro con un factor de protección elevado (SPF 50 en personas con mayor riesgo o durante exposiciones prolongadas), renovándolo cada dos horas y después del baño o de una sudoración intensa.
- No utilizar cabinas de bronceado, ya que la radiación ultravioleta artificial también aumenta el riesgo de cáncer de piel.
- Revisar periódicamente lunares y manchas cutáneas y consultar con un profesional sanitario ante cualquier cambio en su tamaño, color, forma o relieve.
La prevención comienza en la infancia
Los expertos coinciden en que la infancia es una etapa especialmente sensible frente a la radiación solar. Las quemaduras sufridas durante los primeros años de vida aumentan significativamente el riesgo de desarrollar melanoma en la edad adulta, por lo que proteger a niños y adolescentes constituye una de las principales estrategias de prevención.
Tanto la REUPS, asociación a la que pertenece la Universidad Isabel I, como la AECC recuerdan además la importancia de informarse siempre a través de fuentes científicas y sanitarias contrastadas, evitando recomendaciones sin respaldo médico que pueden poner en riesgo la salud.
Más información sobre protección frente a la radiación ultravioleta puede consultarse en la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la radiación ultravioleta, el Código Europeo contra el Cáncer que indica 14 formas de prevenir el cáncer y la Asociación Española Contra el Cáncer, que dispone además del servicio Infocáncer (900 100 036), gratuito y disponible las 24 horas.