El grupo de prácticas en el puerto de Marín donde está fondeado uno de los barcos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Pontevedra.

El grupo de prácticas en el puerto de Marín donde está fondeado uno de los barcos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Pontevedra.

12 de mayo de 2026. La alumna del doble Grado en Criminología y Psicología de la Universidad Isabel I, María Elena Espiñeira Fernández, ha finalizado su periodo de prácticas académicas en la Guardia Civil de Pontevedra con una valoración muy positiva de una experiencia que le ha permitido conocer de primera mano la diversidad de servicios y especialidades que ofrece esta institución.

Las prácticas se desarrollaron en la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra durante cuatro semanas, con una duración total de 100 horas a lo largo del mes de abril de 2026. Desde la propia comandancia destacan que este tipo de estancias formativas “no son solo un trámite académico, sino una oportunidad de acercar la realidad policial al ámbito científico-universitario”, poniendo en valor la conexión entre formación superior y servicio público.

Durante su estancia, la estudiante recorrió distintas áreas operativas y técnicas, participando en un itinerario diseñado para mostrar la amplitud de funciones que desarrolla la Guardia Civil en ámbitos como la investigación, la atención ciudadana, la seguridad vial, la protección medioambiental o la ciberseguridad.

“Ha sido muy interesante”, resume María Elena al valorar unas prácticas que considera fundamentales para completar la formación universitaria y conectar la teoría con la realidad profesional.

Primera atención al ciudadano y gestión de denuncias

El programa comenzó con una inmersión en los servicios de atención al público, donde la alumna pudo conocer cómo se realiza la recepción inicial de denuncias, la orientación a ciudadanos y víctimas, así como la derivación de cada caso a las unidades competentes.

Esta primera toma de contacto permitió comprender la importancia del trato cercano, la escucha activa y los protocolos que garantizan una respuesta eficaz desde el primer momento. Desde la Guardia Civil subrayan que entender esa fase inicial resulta clave, ya que muchas investigaciones parten precisamente de una correcta atención al ciudadano.

Investigación de accidentes y tecnología aplicada

Uno de los bloques más destacados se desarrolló en el área de seguridad vial, centrado no en controles de carretera, sino en la investigación técnica de siniestros. Allí conoció cómo se elaboran informes periciales requeridos por juzgados y tribunales para determinar causas, velocidades, trayectorias o puntos de impacto en accidentes.

Para ello, la Guardia Civil emplea herramientas avanzadas de reconstrucción digital, programas en 3D y métodos matemáticos que permiten analizar cada incidente con precisión técnica.

Policía Judicial: múltiples especialidades

La estudiante también tuvo acceso al trabajo desarrollado por la Policía Judicial, donde pudo conocer distintas ramas especializadas vinculadas a delitos contra el patrimonio, investigaciones complejas, homicidios y protección de víctimas.

Especial interés despertó en ella el sistema de seguimiento y valoración del riesgo en casos de violencia de género, así como los procedimientos de coordinación para reforzar la seguridad de las personas protegidas.

Desde la comandancia explican que los perfiles formados en Criminología resultan especialmente útiles en estas áreas por su capacidad analítica y por el conocimiento técnico que aportan en materia de prevención del delito, victimología o perfiles criminales.

Ciberdelincuencia y nuevos retos

Otro de los departamentos visitados fue el dedicado a la ciberdelincuencia, una de las áreas con mayor proyección en la actualidad. Durante las prácticas, María Elena conoció cómo se tramitan denuncias relacionadas con fraudes digitales, estafas online o suplantaciones de identidad, además de las técnicas de investigación utilizadas para perseguir este tipo de delitos.

Responsables de la Guardia Civil destacan que la actualización metodológica que aportan los estudiantes universitarios resulta especialmente valiosa en unidades especializadas, donde los delitos evolucionan con rapidez y exigen formación constante.

el grupo de prácticas con sus tutores de la guardia civil de Pontevedra

El grupo de prácticas de varias universidades con sus tutores de la Guardia Civil de Pontevedra en la sede central.

Protección medioambiental con SEPRONA

El recorrido incluyó también el trabajo del SEPRONA, unidad especializada en la defensa de la naturaleza, la vigilancia del medio rural, la protección de especies y el control de infracciones medioambientales.

La alumna destacó la relevancia de esta especialidad dentro del amplio abanico competencial del cuerpo, al comprobar cómo la protección del entorno natural ocupa un papel estratégico en provincias con importante patrimonio rural y litoral como Pontevedra.

Servicio Marítimo en Marín

Uno de los momentos más singulares de la experiencia tuvo lugar en el Servicio Marítimo de Marín, donde embarcó junto a profesionales de la unidad para conocer los sistemas de navegación, radares, comunicaciones y vigilancia costera.

Durante la visita, el grupo pudo observar cómo se coordinan medios navales y aéreos en tareas de control marítimo, rescate, vigilancia y prevención de actividades ilícitas en el litoral gallego.

Presencia en juicios y función pericial

Las prácticas incluyeron además asistencia a una vista judicial en la Audiencia Provincial de Pontevedra, donde María Elena comprobó el papel de los agentes como peritos expertos.

Esta experiencia le permitió observar cómo se defienden informes técnicos ante los tribunales y la relevancia de la prueba pericial en los procedimientos penales. Desde la Guardia Civil remarcan que mostrar al alumnado todo el recorrido de una investigación —desde la primera intervención hasta la fase judicial— ayuda a comprender la complejidad real del trabajo policial.

Visita al centro penitenciario de A Lama

El programa concluyó con una visita guiada al centro penitenciario de A Lama, realizada por responsables de Instituciones Penitenciarias. Allí conoció instalaciones, módulos de convivencia, talleres ocupacionales y sistemas de seguridad de este centro mixto.

La actividad permitió ampliar su visión sobre el sistema penal y penitenciario, completando así una experiencia que abarcó distintas fases del ámbito de la seguridad y la justicia.

Quince unidades y supuestos prácticos reales

En total, la alumna pudo conocer el funcionamiento de 15 unidades diferentes de la Guardia Civil, además de enfrentarse a diversos supuestos prácticos planteados por responsables de varias especialidades, con distintos niveles de complejidad.

Desde la comandancia valoran especialmente este enfoque aplicado, ya que permite al estudiante contrastar conocimientos académicos con casos reales y entender cómo se toman decisiones operativas y técnicas en el día a día.

Formación universitaria conectada con la realidad

María Elena subrayó también el valor de la preparación recibida en la Universidad Isabel I para aprovechar al máximo esta experiencia práctica.

Las prácticas son muy recomendables y necesarias para cerrar el círculo del grado. Recomiendo especialmente realizarlas en la Guardia Civil por la diversificación de especialidades, ya que se pueden poner en práctica los extensos conocimientos teóricos que se aprenden durante el grado. Lo recomiendo claramente”, señala.

Además, destacó las oportunidades profesionales que ofrece actualmente la Guardia Civil para graduados en áreas como Criminología, Psicología y Ciencias de la Seguridad. La alumna subrayó que existen procesos selectivos y vías de acceso con opciones de desarrollo y promoción interna, lo que convierte al cuerpo en una salida laboral atractiva para perfiles especializados.

En este sentido, lo define como una institución con “muchísimo crecimiento”, donde la formación continua y la especialización permiten construir una carrera profesional sólida y diversa.

La visión de la Guardia Civil sobre el perfil criminológico

Desde la Guardia Civil de Pontevedra también ponen en valor la aportación académica que puede ofrecer un estudiante de Criminología en entornos profesionales complejos.

Entre las competencias más valoradas señalan:

  • Capacidad de análisis.
  • Manejo de estadística criminal.
  • Redacción de informes con rigor científico.
  • Conocimiento actualizado en prevención del delito.
  • Visión técnica y analítica que complemente la labor operativa.

Una combinación de habilidades que, según explican, encaja especialmente bien en unidades de investigación y especialidades técnicas.

Compromiso con la empleabilidad

Con iniciativas como esta, la Universidad Isabel I refuerza su apuesta por una formación orientada al empleo y conectada con instituciones de referencia, facilitando que sus estudiantes conozcan de cerca entornos profesionales de alta especialización y salidas reales vinculadas a la seguridad pública, la investigación criminal y la intervención psicosocial.