30 de marzo de 2016. Hoy nos acercamos a una de nuestras profesoras más polifacéticas, Marián García, docente del Grado de Nutrición y Dietética Humana. Haciendo honor a su blog, Boticariagarcía.com, vamos a «preguntarle a la boticaria». Aunque sabemos que, al igual que ocurre con otros profesionales sanitarios, os molesta que el paciente consulte en Internet antes de pasar por la consulta, «hemos leído en Internet que» eres una profesora-farmacéutica-madre nada común. Y por eso, hemos contactado con el «Dr. Google» para que nos desvele los secretos de tu «receta del éxito». Lo que nos hemos encontrado nos ha dejado sorprendidos.

UI1. Farmacéutica en activo, profesora de la Universidad Isabel I, bloguera, divulgadora sanitaria, pregonera, escritora, monologuista, madre… y todo sin perder la sonrisa y el humor. ¿Cómo es posible hacerlo todo… y hacerlo bien? ¿Quizás es debido a un extra de vitaminas A, B y C o de algún preparado farmacéutico que quieras compartir con nosotros?

La verdad es que leído así todo junto... ¡agota! Aunque parecen actividades muy distintas, todas guardan relación entre sí. Para mí, la farmacia es el lugar perfecto donde bajar hacia la tierra los contenidos científicos que desarrollamos aquí, en la Universidad. En sentido contrario, la farmacia también me permite tomar el pulso de lo que ocurre en la calle y de este modo procurar que los alumnos realicen actividades prácticas orientadas al paciente, a sus necesidades y sus intereses reales. En cuanto a la divulgación, es un paso natural cuando te apasiona la comunicación y la ciencia. Si Internet nos ofrece la posibilidad de hacer educación sanitaria y nutricional más allá de nuestro entorno, ¿por qué no intentarlo? Desde que era una niña me gustó escribir y hablar en público y de algún modo he encontrado la manera de conectar afición y vocación.

Y... lamento la decepción, pero no hay secreto. Bueno, quizá un secreto a voces, el mismo que el de muchos estudiantes de la Universidad Isabel I que compaginan estudios con trabajo: ¡dormir menos de lo que me gustaría!

UI1. Desde la famosa serie Farmacia de guardia, no hemos conocido una boticaria más famosa en España. Desde entonces y hasta a hoy, mucho han cambiado la farmacia y el paciente. ¿Qué cambios sustanciales percibes entre el enfermo/paciente que llegaba a la farmacia de tus padres hace años y los que llegan hoy en día a tu botica?

Famosa, famosa... de momento solo salgo en La 2... Si algún día salgo en Telecinco, entonces seré realmente famosa (risas). Recuerdo ver la serie Farmacia de guardia cuando era pequeña y lo cierto es que hay determinadas tipologías de pacientes que no han cambiado. Hay clásicos que nunca fallan, como la señora que teme subirse a la báscula o el que sigue confundiéndose con la vía de administración de los supositorios...  Quizá la mayor diferencia en la farmacia española desde hace 25 años la ha marcado la aparición de Internet y con ello el «Dr. Google». Aproximadamente el 60% de los pacientes consulta en Internet antes o después de acudir a consulta médica o a la farmacia. Este grado de sobreinformación en la palma de la mano, 24 horas al día, en ocasiones resta credibilidad de los profesionales sanitarios y nos hace sudar tinta.

UI1. Siguiendo en la misma línea, ¿qué diferencia hay entre la metafórica boticaria de los años noventa, Lourdes Cano (Concha Cuetos) y Marián García, una polifacética farmacéutica del s. XXI? ¿Cómo las nuevas tecnologías han cambiado la forma de comunicarte con tus pacientes o de hacer llegar al usuario la cultura farmacológica?

Precisamente el Dr. Google fue uno de los motivos que me impulsaron a escribir el blog: si hoy en día el paciente no viene al profesional sanitario como primera opción de consulta, el profesional sanitario debe adelantarse e ir hacia el paciente ofrececiéndole respuestas... aunque para ello tengamos que ir a buscarle a Internet. Mi blog tiene actualmente 350.000 visitas mensuales y me gusta pensar que quien lo lee está recibiendo un consejo más riguroso que si visitara alguno de esos foros populares que aparecen siempre en los primeros resultados de Google.

También es importante integrar la tecnología en la farmacia. Cuando un paciente tiene prisa pero le ofreces la posibilidad de que pueda leer el mismo consejo en su casa, en el blog de la farmacia, sin duda lo agradece. Y, por supuesto, soy partidaria de recomendar a los pacientes distintas apps que pueden ayudarles en su día a día. Por ejemplo, ahora que comienza la primavera, recomiendo apps que indican los niveles de polen y que pueden ser muy útiles para alérgicos. También son muy útiles las apps que  ayudan a elegir productos aptos para personas con alergia e intolerancia pasando el código de barras de los productos en el supermercado, etc. Estas herramientas pueden ser muy útiles también para los estudiantes del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Isabel I.

A pesar de todas estas diferencias «tecnológicas», creo que Lourdes Cano y yo guardamos un par de cosas en común. En primer lugar, la cercanía e incluso amistad con los pacientes del barrio y en segundo lugar... ¡las guardias de Nochevieja! Tengo cierta puntería para ser agraciada con guardias en festivos señalados y al final acabamos al más puro estilo Farmacia de guardia con la rebotica llena de familia y amigos. ¡Toda una experiencia!

UI1. Destaca entre tus facetas la de colaboradora de televisión. Creemos que esto favorece la visibilidad y divulgación de la cultura farmacéutica. Desde tu experiencia, ¿cuál es tu opinión?

A pesar del poder de Internet, hoy en día la televisión sigue siendo la reina de la publicidad y de la información. Para mí, es una oportunidad de oro y un lujo contar con un pequeño espacio quincenal en La 2 desde el que desterrar mitos y hacer educación sanitaria. También es una oportunidad para acercar a la población la figura del farmacéutico y que, además de vernos como el profesional cercano que todos tienen a la vuelta de la esquina, seamos también ese experto en temas de salud que ofrece información rigurosa en los medios.

UI1. Para quien aún no conozca tu blog de nutrición y salud, boticariagarcia.com, y tu libro El paciente impaciente, que recoge (entre otros temas más serios) historietas de botica, cuéntanos alguna anécdota divertida que hayas vivido con algún «paciente impaciente» que haya entrado en tu farmacia.

Fue memorable la chica que me comentó que se había comido los supositorios porque en la caja ponía «vía rectal» y ella pensó «lo más recto es por la boca, ¿no?». Tampoco tuvo desperdicio aquel señor que me pidió un tubo para la dentadura postiza. Le pregunté si necesitaba tamaño grande o pequeño, y el señor, muy serio, sacó la dentadura, la dejó sobre el mostrador y me dijo: «Usted verá el tamaño».

El libro termina con un diccionario llamado Patadas al Vademécum en el que recojo aquellas formas insólitas que tienen algunas personas de pronunciar el nombre de los medicamentos, como por ejemplo el «mazapán» (por lorazepam), el «Navidul» (por Denubil), las «soluciones supersónicas» (por hipertónicas) o incluso las «pastillas Manoli» (por Juanola).

UI1. Hace unas semanas te nombraron candidata a Farmacéutic@ del Año. ¿Qué ha supuesto para ti este reconocimiento profesional?

Aún no me lo creo. El hecho de que el jurado de Correo Farmacéutico me haya seleccionado como finalista junto con otros cuatro candidatos, referentes en la profesión y presidentes de importantes sociedades españolas del sector, ya es un premio increíble. Indica que se valora positivamente la labor divulgativa, tanto en los medios tradicionales como en Internet y para mí, personalmente, supone un gran estímulo para continuar.

Muchas gracias por tu colaboración Marián. ¡Te deseamos el mayor de los éxitos!