Natalia Arroyo

03 de octubre de 2016. En esta 'newsletter' de septiembre hemos decidido acercarnos a la figura de Natalia Arroyo, responsable de la Mediateca de la Universidad Isabel I. Ella nos cuenta en esta entrevista el rumbo que quiere darle a la nueva Mediateca, un recurso con el que cuentan los alumnos, que por supuesto puede ser de gran utilidad para mejorar los resultados académicos.

El objetivo es hacer de la Mediateca un ‘lugar’ que los alumnos frecuenten porque realmente les sea de gran utilidad

Rodeados de libros, en la Mediateca, Natalia nos habla en esta entrevista de su pasión por los libros y por su profesión, pero también sobre otras cuestiones relacionadas con su vida, sus aficionaes e inquietudes:

¿De dónde viene tu afición por el mundo de la biblioteca?

Nací en un pequeño pueblo al sur de Burgos, de solo 500 habitantes, así que, como te puedes imaginar, había pocas distracciones. Una de ellas, la que a mí más me gustaba, era leer y mi fuente de lectura era el bibliobús. El bibliobús es un autobús cargado de libros que va por los pueblos haciendo las funciones de una biblioteca. Me encantaba. Siempre estaba esperando el momento en que apareciese para poder pedir mis libros, que eran la forma que yo tenía de viajar a otros lugares y conocer el mundo más allá de mi pequeño pueblo.

¿Todavía funciona este sistema?

Por supuesto. Al menos en algunas comunidades autónomas. Y siguen haciendo una gran labor. Son realmente importantes, no solo por su contribución a la cultura en las zonas rurales, si no porque es un tipo de biblioteca muy cercana a la gente, lo cual es muy importante.

¿Qué haces cuando llega el momento de abandonar tu pueblo para ir a estudiar? ¿Tenías claro ya que querías dedicarte a los libros y a la biblioteca?

La verdad es que sí. Me fui a Salamanca a estudiar lo que ahora se denomina el Grado en Documentación, que por entonces se llamaba Licenciatura en Documentación.

¿Te gustó la carrera?

Me encantó. Además, realmente creo que es una gran opción para cualquiera. Tiene muchísimas salidas. Puedes trabajar en un archivo (histórico, de empresa o de otro tipo), puedes ser documentalista, puedes trabajar en una biblioteca… Además, ahora está empezando a cambiar mucho, gracias a la tecnología y especialmente a internet, y están surgiendo oportunidades para trabajar también en entornos web, lo cual requiere tener otro tipo de conocimientos, además de los relacionados con la documentación.

¿Qué haces una vez que terminas tus estudios?

Pues mis primeros pasos los doy en el mundo de la Investigación, especializándome en bibliometría en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Después empiezo a trabajar en la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, dedicada a la promoción del libro y la lectura. Fue una gran experiencia porque, por ejemplo, me permitió conocer a mucha gente del mundo bibliotecario. Pero, por encima de todo, fue la etapa en la que empecé a dar mis primeros pasos en los medios sociales.

Natalia Arroyo

Tengo entendido que eres una pionera en la utilización de las redes sociales para bibliotecas…

Recuerdo que fue en el año 2006 cuando empezó a hablarse de la ‘Biblioteca 2.0’ y la verdad es que el tema me interesó de inmediato, porque creo que los medios sociales han permitido una mayor participación de los usuarios y que podamos tener una relación más estrecha con ellos. Creo que para la biblioteca, las redes sociales suponen el poder salir, por fin, de sus propias paredes y abrirse definitivamente al mundo exterior. Además, por fortuna, nos hemos encontrado con que la gente que nos sigue tiene un comportamiento muy respetuoso, algo que, lamentablemente, no es siempre así en otros sectores.

Háblame de tu tiempo libre. ¿Qué te gusta hacer? Además de leer, supongo…

Sí claro. Me gusta mucho hacer sudokus porque necesitas deducir qué número irá en cada casilla a partir de las pistas que tienes y que no siempre son muy evidentes. También me gusta leer novela negra, precisamente por las investigaciones cargadas de deducción que los personajes típicos de este género suelen llevar a cabo.

Por otro lado, me encanta viajar… pero la verdad es que esto también tiene que ver con mi personalidad, pues prefiero hacerlo sin que nadie me organice el viaje. Me refiero a que me gusta llegar a un sitio e ir descubriendo yo los lugares y rincones, sin ayuda de nadie ni de nada.

En mayo te incorporas al proyecto con el objetivo de dar un nuevo rumbo a la Mediateca. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido en estos meses de la Universidad Isabel I?

Me encanta cómo se trabaja aquí. Al contrario de lo que pueda suceder en otras instituciones, en la Isabel I no hay miedo a la innovación, porque es una universidad joven. Hay mucha gente joven y eso contribuye, indudablemente, a que sea un lugar muy abierto a las ideas. Además, sorprende de igual forma la ágil puesta en marcha que tienen las iniciativas.

Si un alumno se acercase y te preguntara que por qué debe utilizar los recursos de la Mediateca, ¿qué le dirías?

Muy sencillo. Que lo haga si lo que quiere es sacar mejores notas. Es que es así. Estoy convencida de que sacar un diez es más fácil utilizando los recursos de la Mediateca. A través de un sencillo buscador, este año los alumnos podrán acceder a miles de recursos. Muchos de ellos no se encuentran en internet, pues son de pago, y podrán utilizarlos tanto para estudiar, como para los trabajos colaborativos, los trabajos de fin de Grado...

Además, de los libros, ¿qué otro tipo de recursos podemos encontrar en la Mediateca?

Muchísimos. Tenemos, como te comentaba, un buscador, que es tan fácil de usar como Google pero más valioso, sin duda, para los alumnos, porque ofrece resultados diferentes, fiables, académicos y actualizados.

Además, tenemos bases de datos especializadas para temas de investigación, como por ejemplo la SPORTDiscus, que seguro que será muy útil para los alumnos del Grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. También tenemos revistas y vídeos y, por supuesto, muchos, muchos, muchísimos libros… en estos momentos unos 80.000, sobre todo en formato electrónico, ya que somos una Universidad online, pero también algunos en papel.

¿Qué novedades vamos a encontrar en la nueva Mediateca de la Universidad Isabel I?

Como te decía antes, todos estos recursos nuevos y otros que se irán poniendo en marcha más adelante, pues seguiremos trabajando para mejorar nuestros servicios a la universidad. El objetivo es hacer de la Mediateca un ‘lugar’ que los alumnos frecuenten porque realmente les sea de gran utilidad en sus estudios.