
Rafael Ruiz Pleguezuelos en la entrevista.
11 de junio de 2026. El escritor, dramaturgo y profesor universitario Rafael Ruiz Pleguezuelos participó en las jornadas internacionales BIP organizadas por la Universidad Isabel I con la ponencia The Stage as Commons: Collaborative Story-Making for Intercultural Understanding, centrada en el valor del teatro como herramienta de comunicación, autoestima y comprensión intercultural. Doctor en Filología Inglesa, licenciado en Filología Hispánica y Teoría de la Literatura y miembro de la Academia de las Artes Escénicas de España desde 2018, Ruiz reflexionó sobre el papel de la literatura, el teatro y la cultura en una sociedad marcada por la digitalización y el consumo rápido de contenidos.
Su trayectoria combina investigación académica, literatura, teatro y crítica cultural. ¿Cómo conviven todas esas facetas en su trabajo diario?
Yo creo que se enriquecen mutuamente. Mi vida está muy dividida entre la parte de la creación —escribir teatro, novelas o trabajar con actores— y la parte de la enseñanza. Pero, en el fondo, cuando estoy enseñando lengua o literatura, estoy trabajando con materiales que forman parte de mi vida todos los días.
En estas jornadas participa con la ponencia The Stage as Commons: Collaborative Story-Making for Intercultural Understanding. ¿Qué papel puede desempeñar el teatro en la construcción de una comprensión intercultural?
Es importantísimo. El taller que he traído precisamente plantea cómo usar el teatro no para ser actor o actriz, sino para aumentar la autoestima, aprender a hablar en público o socializar. Cuando queremos hablar otro idioma o integrarnos en una sociedad, en el fondo estamos siendo actores. Las técnicas de dramatización ayudan mucho a personas tímidas o inseguras.
¿Puede la creación colectiva de relatos ayudar a desarrollar competencias sociales y emocionales que a veces quedan fuera del aula tradicional?
Totalmente. Las historias son un reflejo de lo que somos como sociedad y son las que nos definen como humanos. Todo lo que alguien tiene que aprender sobre la vida está en la literatura. Comprender cómo se construyen las historias también ayuda a construir mejor la propia biografía. Es una educación sentimental.

El profesor Pleguezuelos. en la clase en la que ofreció su ponencia.
Vivimos un momento marcado por la digitalización y la inteligencia artificial. ¿Cómo puede el arte escénico seguir siendo un espacio de encuentro humano y pensamiento crítico?
Precisamente por eso es más necesario que nunca. Cada vez vivimos más en la impostura, en lo enlatado, en el diferido. Lo que ocurra delante de otra persona, cara a cara, es más importante que nunca.
Usted trabaja tanto con literatura como con teatro. ¿Qué le permite expresar el escenario que no encuentra en otros géneros?
El teatro tiene el valor de lo espontáneo. Está pegado a la realidad y se modula en cada representación. La novela y la literatura tienen el valor de lo permanente, pero el teatro tiene algo vivo y cambiante.
Como profesor universitario, ¿percibe cambios en la forma en que los jóvenes se relacionan con la lectura y la cultura?
Creo que hay una desconexión total, pero también una necesidad enorme. Muchos jóvenes sienten que la cultura está lejos de su vida cotidiana, de TikTok o Instagram, pero cuando empiezan son muy apasionados y muy fieles. El problema es conseguir que entren.
Ha sido columnista y crítico cultural en medios como Jot Down o Qué Leer. ¿Qué importancia tiene hoy la crítica cultural?
Aquí sí soy pesimista. La crítica profesional está perdiendo muchísimo peso frente a las recomendaciones rápidas de redes sociales. Y estamos perdiendo algo importante, porque una recomendación espontánea no tiene la reflexión que sí aporta la crítica cultural.
Su obra Trenes que pasan fue publicada en edición bilingüe y recibió reconocimiento internacional. ¿Cómo influye el diálogo entre culturas y lenguas en su escritura?
He tenido la suerte de viajar gracias al teatro y conocer otras culturas. La cultura siempre te lleva al respeto y al conocimiento de otras realidades. Todo producto cultural tiene una vocación de puente.

Dinámica sobre el profesor Pleguezuelos.
Desde 2018 forma parte de la Academia de las Artes Escénicas de España. ¿Cómo ve la situación actual del teatro en el ámbito educativo?
Hay una dejadez enorme. En España no existe una asignatura de teatro en primaria o secundaria. Y muchas veces se fomenta un teatro de casting: unos hacen de protagonistas y otros son ‘árbol 2’ o ‘roca 1’. El teatro debería servir para trabajar autoestima, comunicación y desarrollo personal.
Muchas de sus obras exploran conflictos humanos muy íntimos. ¿La literatura sigue siendo una herramienta útil para entender la sociedad contemporánea?
Sí, aunque la alta literatura está perdiendo espacio. Se lee mucho más de lo que parece, las editoriales funcionan muy bien, pero la literatura más exigente se está quedando en un espacio reducido. Ahí es donde existe una batalla importante.
¿Qué consejo daría a estudiantes interesados en combinar investigación académica y creación artística?
Que busquen aquello que realmente les apasiona. Muchas personas abandonan porque investigan temas elegidos por inercia o por moda académica. La pasión es el combustible que permite sostener el esfuerzo durante años.
Autor de obras teatrales como Saturno en agosto o Trenes que pasan, además de colaborador habitual en medios culturales y revistas especializadas, Rafael Ruiz Pleguezuelos mantiene una trayectoria en la que conviven investigación, literatura, teatro y crítica cultural. Su participación en las jornadas BIP de la Universidad Isabel I volvió a poner sobre la mesa el valor de las artes escénicas y la literatura como herramientas para comprender la sociedad contemporánea y fomentar el pensamiento crítico.