Dos chicos uno frente a otro compartiendo delante de su ordenador ideas y creatividad

 

16 de diciembre de 2020. ‘Las redes sociales, espacios de generación de energía cultural’. Este es el título del artículo que Stella Maldonado Esteras, educadora artística y patrimonial y docente en la Universidad Isabel I, acaba de publicar en la revista PH 102 (2021) del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, perteneciente a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de Andalucía. El artículo corresponde a la sección de debate y se publica bajo el epígrafe Comunicación y redes sociales en instituciones culturales.

Para la docente del Máster en Formación del Profesorado y del Grado en Educación Primaria de la Universidad Isabel I, los espacios social media se definen como fuentes de contenidos culturales y en los patrimonios, sirven como conector y lazo de unión para la comunicación y educación cultural, entre otras funciones. Stella Maldonado señala que la conectividad online, citando a Zafra, `nos sitúa ante un mundo fascinante´ que potencia la creatividad y la participación de los usuarios.

La primera línea de debate está en preguntarse si la cultura está en las redes. Ante este interrogante, Maldonado destaca que la respuesta es afirmativa. `La cultura se cultiva en redes, en lugares propios de la época actual dentro de plataformas sociodigitales que se definen como caminos por los que habitar´, matiza.

Stella Maldonado explica que dibujar un cuerpo, una cartografía resulta complicado en las redes sociales, porque existe `toda una suerte de miradas poliédricas y polifónicas de voces destacables que valoran el objeto en sí mismo´. Para la docente de la Universidad Isabel I, las redes sociales utilizan nuevos lenguajes, crean sinergias entre sujetos e instituciones como espacios colaborativos, buscan una comunicación multidireccional y apelan a las emociones de quién observa y participa en las redes.

Para la autora del artículo, más allá del ruido que puede generarse en demasiadas ocasiones a través de las redes sociales, existen una serie de espacios habilitados en los que se producen actos revolucionarios y creativos de proximidad en torno a la cultura en toda su extensión. `La creatividad se agudiza en la búsqueda de mejores fórmulas de difusión, comunicación y creación en torno a los fenómenos culturales. Se buscan enfoques novedosos que seduzcan y muevan a participar en las redes sociales, a compartir y crear. Y ejemplos de esta actividad es la realizada por instituciones como el Museo Nacional de Antropología, el Museo Etnográfico de Castilla y León y el Museo de Cádiz, cuya narrativa sociodigital alcanza un gran valor comunicativo y educativo a través de las redes sociales, y en concreto, de Twitter.

Stella Maldonado subraya que la cultura crea riqueza con una actividad que está en constante transformación y renovación y utiliza las redes sociales para desarrollarse, para ser espacios de generación de energía cultural un concepto en la línea del aportado por Insa Alba (2015), sobre `la cultura como factoría de energía social renovable´, plenamente vigente.