
Clase de educación física en un polideportivo.
19 de junio de 2026. El profesor de Universidad Isabel I Daniel Sanz Martín ha participado en una investigación internacional que analiza el impacto real de las clases de Educación Física en los niveles diarios de actividad física de niños y adolescentes. El trabajo, publicado en la revista científica Sports Sciences for Health, concluye que estas clases aportan una parte significativa de la actividad física moderada y vigorosa recomendada durante la infancia y la adolescencia.
El estudio, desarrollado junto al investigador Germán Ruiz-Tendero, identificó 1894 investigaciones científicas publicadas en cuatro de las bases de datos internacionales más importantes. Finalmente, se seleccionaron quince estudios para la revisión y trece de ellos para metaanálisis, con el objetivo de evaluar cuánto contribuye la actividad realizada en Educación Física al total diario de actividad física de intensidad moderada y vigorosa.
Resultados de la investigación
Los resultados muestran que los jóvenes realizan una media de 12,3 minutos de actividad física moderada-vigorosa durante las clases de Educación Física. Esta cifra representa aproximadamente el 20 % de la actividad física moderada-vigorosa diaria absoluta y alrededor del 13 % del total de actividad física realizada en los días con clase de Educación Física.
La investigación no encontró diferencias significativas entre niños y adolescentes, lo que refuerza la relevancia de la asignatura en todas las etapas educativas. Según el estudio, las clases de Educación Física constituyen una herramienta fundamental para fomentar hábitos activos y combatir el sedentarismo entre la población escolar.
Metodología de trabajo
Para realizar este trabajo, los investigadores aplicaron la metodología PRISMA, uno de los estándares internacionales más utilizados en revisiones sistemáticas, y analizaron estudios localizados en bases de datos científicas como Web of Science, Scopus o PubMed.
Los autores subrayan en sus conclusiones que, aunque existe cierta heterogeneidad entre los estudios analizados, la evidencia científica confirma el valor de la Educación Física escolar como un elemento clave para mejorar la salud y los niveles de actividad física de niños y adolescentes.
La publicación de esta investigación refuerza además la apuesta de la Universidad Isabel I por la investigación aplicada en el ámbito de la actividad física, la salud y la educación, áreas estratégicas dentro de su producción científica.