De izquierda a derecha: Alberto Campo, responsable del Área de Corporaciones de la Universidad Isabel I, Sara Barriuso, presidenta de AJE, Alberto Gómez Barahona, rector de la institución académica, Alberto Olalla, vocal de AJE, Cristina Pérez Espés, directora del Grado en ADE, y Benito Pérez González, profesor del Grado en ADE.

22 de septiembre de 2017. Sara Barriuso, presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Burgos (AJE), junto al vocal de la organización que dirige, Alberto Olalla, ha visitado las instalaciones de la Universidad Isabel I y se ha reunido con el rector de la institución educativa, Alberto Gómez Barahona, el responsable del Área de Corporaciones, Alberto Campo, la directora del Grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE), Cristina Pérez Espés, y el profesor de esta titulación, Benito Pérez González. El motivo del encuentro ha sido abordar posibles puntos de encuentro entre ambas entidades de cara a establecer acuerdos de colaboración.

La presidenta de AJE ha destacado como aspecto positivo que la reunión no se haya quedado en palabras y la ha calificado de “bastante práctica”, e incluso ha adelantado que su organización presentará a la Isabel I “un proyecto que teníamos muchas ganas de hacer con una universidad”. De hecho, ha apuntado que “en breve se podrá ver la colaboración”, que podría desarrollarse en campos como la realización de estudios económicos, la formación online de los jóvenes empresarios o temas relacionados con los mercados y la investigación.

Otra de las posibles vías sobre las que asentar el acuerdo, ha indicado la presidenta, puede surgir a partir “de la cartera de estudiantes” de la Universidad, que pueden ayudar con sus conocimientos a las “empresas que se quieran digitalizar o apostar por las nuevas tecnologías”, estableciendo una sinergia en el ámbito del I+D.

Tras conocer la sede central de la Universidad Isabel I en Burgos, Sara Barriuso ha asegurado que la formación online que ofrece la institución educativa es “muy válida” para el perfil medio de sus asociados, al tratarse de personas “de 30, 35, 40 o ‘x’ años, que tienen están trabajando, tienen su vida y les permite estudiar aquello que en su día no pudieron o en lo que ahora se quieren formar”.