Fotografía de familia del International Surfing Association (ISA)

Fotografía de familia del International Surfing Association (ISA).

23 de septiembre de 2026. La egresada del Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I, Yumey González, vive uno de los momentos más intensos de su trayectoria profesional. Integrante del cuerpo técnico de la Selección Española de Surf, responsable de Longboard y seleccionadora del Principado de Asturias, ha sido seleccionada por la International Surfing Association (ISA) para participar en su Programa Regional de Entrenamiento y Liderazgo para Mujeres 2026.

Tras una temporada marcada por los viajes y las grandes citas internacionales, Yumey González afronta un calendario que incluye el Europeo Junior de Irlanda y los Mundiales de Longboard y Surf de El Salvador y Perú, este último clasificatorio para los Juegos Olímpicos. Compaginar esta exigente actividad profesional con sus estudios ha sido posible gracias a una formación flexible que, asegura, le ha permitido “no parar de trabajar” mientras completaba el máster.

Equipo internacional con Yumey González

Equipo internacional  del ISA con Yumey González.

Del surf de competición al liderazgo internacional

Formas parte del cuerpo técnico de la Selección Española, eres responsable de Longboard y también seleccionadora de Asturias. ¿Cómo ha sido el camino hasta asumir estas responsabilidades dentro del surf de competición?

Creo que ha sido un poco el camino natural. Empiezas en una territorial, en la del Principado de Asturias, y a medida que vas mostrando tu trabajo el cuerpo técnico te va conociendo. Me dieron la oportunidad de formar parte del cuerpo técnico de Longboard, de encargarme de esa sección.

A los tres meses aproximadamente de empezar a trabajar con la Federación Española compartimos un campeonato de Surf y Longboard y ahí formé parte del cuerpo técnico de la Selección. A partir de ahí no he parado de trabajar con el resto de las modalidades.

La International Surfing Association te ha seleccionado para participar en el Programa Regional de Entrenamiento y Liderazgo para Mujeres 2026. ¿Qué ha supuesto para ti este reconocimiento y qué crees que ha valorado la ISA de tu trayectoria?

Ha sido una oportunidad de ver el surf en otros países y en otras culturas, y también de comprobar que en España vamos por muy buen camino en cuanto a desarrollo.

El programa incluía mujeres de Europa y África: éramos cuatro europeas y cuatro africanas. Hay bastante diferencia en cuanto al desarrollo de la mujer dentro de los estamentos públicos, porque federativamente ninguna de ellas trabajaba en su federación. Creo que para la ISA es importante dar visibilidad y reconocimiento a los técnicos que formamos parte de los campeonatos mundiales que organiza.

Al final era algo recíproco: aprender unas de otras y conocer nuestro trabajo.

Equipo de entrenadoras en el ISA

Equipo de entrenadoras en el ISA.

El programa se celebró en Sudáfrica. ¿Con qué aprendizaje regresaste y hubo alguna idea o metodología que te llamara especialmente la atención?

Creo que no fue algo concreto, sino aprender de todas las personas que formaron parte del programa y coger lo mejor de cada una. Algunas de ellas estaban empezando a desarrollar el surf en sus ciudades, así que todavía queda mucho camino por recorrer.

Una cosa que me encantó fue que el programa estaba orientado a la mujer y coincidió con el Día Internacional de la Mujer en Sudáfrica. Organizaron un campeonato exclusivamente femenino desde bebés de dos años hasta señoras de 80, con diferentes categorías adaptadas a la edad y al nivel. Había incluso una categoría de madres e hijas en la que tenían que coger una ola juntas.

No estaba tan orientado al rendimiento, aunque había una categoría Open del máximo nivel, sino a dar visibilidad. Mezclar todas las categorías y todas las edades impulsa a que las más pequeñas quieran seguir una trayectoria dentro del surf y del modelo competitivo. Creo que es algo que se podría trasladar a España.

¿Qué diferencias encontraste entre la forma de trabajar en España y las experiencias que compartisteis con entrenadoras de otros países?

La metodología de trabajo, sobre todo en rendimiento, viene a ser bastante parecida y no hay grandes diferencias. Al final, el programa no estaba tan orientado a la forma de entrenar, sino a tus objetivos como líder y a cómo ser un buen líder dentro de un equipo de trabajo.

El liderazgo femenino es precisamente uno de los ejes de esta iniciativa. ¿Qué pretende conseguir la ISA con este programa?

El objetivo es que cada vez más mujeres formen parte de los cuerpos técnicos nacionales y que no solo estén dentro de ellos, sino que puedan ser también la cabeza visible del proyecto.

Tienes por delante un calendario internacional especialmente intenso. ¿Cómo se prepara una entrenadora para encadenar competiciones tan diferentes y qué trabajo hay detrás que normalmente no ve quien sigue una prueba desde fuera?

Creo que lo más importante cuando vuelves a casa es intentar mantener la calma y desconectar al máximo posible para cargar las pilas y volver con la mayor energía. Al final son grupos muy diferentes.

Ahora acabo de aterrizar de El Salvador con un equipo junior y me vuelvo a ir a Irlanda con otro equipo junior muy joven. Las demandas de cada grupo son totalmente diferentes.

No hay ningún secreto. Creo que son las ganas de trabajar, las ganas de intentar que en nuestro país el surf cada vez cobre más importancia y sea más reconocido. No hay receta: trabajo, trabajo y trabajo.

El equipo internacional en la playa

El equipo internacional en una playa sudafricana.

Después de Irlanda llegarán los Mundiales de Longboard y, posteriormente, el Mundial Open de Surf en Perú, que además será clasificatorio para los Juegos Olímpicos. ¿Cambia el trabajo del cuerpo técnico cuando una competición tiene unas consecuencias deportivas de ese nivel?

Cuando es una cita tan importante, la preparación durante todos los meses previos también lo es. Por eso, desde la Federación Española estamos apoyando a los deportistas que están en los circuitos privados y en los Challengers, viajando con ellos y haciendo un seguimiento más directo con nuestra metodología de trabajo.

El objetivo es que después les resulte más fácil aplicarla en el Mundial y que estén familiarizados con nosotros y con nuestra forma de trabajar.

Este año has terminado también el Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I. ¿Cómo has conseguido compaginar la actividad profesional con los estudios, los viajes y las concentraciones?

La universidad tenía lo que yo necesitaba en este momento: flexibilidad y la posibilidad de desarrollar la mayoría de los contenidos online. También tuve fines de semana presenciales en Burgos, que valoro especialmente porque me permitieron conocer a personas de campos completamente diferentes al mío.

Al final también estudias por eso, por conocer gente que pueda aportarte en tu vida. A mí me ha resultado bastante sencillo por la comodidad que tenía. Llegué a exponer el Proyecto de Fin de Máster desde una concentración en Galicia.

No he parado de trabajar y he tenido que seguir con mi vida académica, pero ha sido posible por las facilidades que también me ha puesto la universidad. Hubo exámenes que no pude realizar en la fecha indicada y tuve que solicitar la incompatibilidad porque estaba en campeonatos.

¿Has podido aplicar en tu experiencia profesional conocimientos adquiridos durante el máster?

Sí, hay cosas que obviamente he aplicado. Al final mi deporte es algo muy diferente y se desarrolla en un medio muy cambiante, así que es difícil trasladarlo todo.

El máster está muy enfocado a los deportes colectivos y a los deportes de interior y, en ese sentido, sí que se me ha quedado un poco cojo. Pero hay muchas partes relacionadas con el rendimiento que sí he aplicado.

Estamos trabajando con el Comité Olímpico en Madrid, haciendo test de rendimiento, y muchos de los test que hemos implementado en la Federación Española yo los había realizado previamente en clase.

Además, en la Federación hago mucha preparación física, no solo la parte técnico-táctica, y por eso los contenidos se adaptan bastante bien a mi trabajo.

¿Qué importancia tiene para ti seguir formándote a pesar de tener ya una trayectoria profesional consolidada?

Mucha. Al final no es solo la parte académica, sino todo lo que la rodea: las relaciones sociales que haces, las personas que conoces e incluso estar hoy aquí hablando contigo. Parece que no, pero también me está dando visibilidad fuera de nuestro ámbito del surf.

Trabajas con deportistas que compiten bajo mucha presión. ¿Cómo se gestiona desde el cuerpo técnico la relación entre rendimiento, confianza y toma de decisiones en una competición internacional?

Tienes que tener mucha mano izquierda. Es verdad que normalmente trabajan con un psicólogo personal y cada uno tiene el suyo, pero durante los eventos los deportistas, sobre todo los más jóvenes, se enfrentan a situaciones nuevas.

En el último Mundial había 450 deportistas. Imagínate lo que supone eso para un niño de 14 años: es la primera vez que sale de casa y, cuando empieza a hacer sus primeras mangas, descubre que el nivel es otro.

Nosotros les decimos que el trabajo está hecho, que tienen que hacer lo que saben hacer, que no quieran hacer más. Son muy buenos técnicamente y solo tienen que ejecutar el plan.

Entrenadoras en una playa de Sudáfrica

El equipo internacional en la playa.

¿Qué te gustaría aportar al surf español desde tu posición actual, especialmente en el desarrollo del Longboard y en la formación de las nuevas generaciones?

Creo que estamos en el camino de empezar a construir un camino duro y largo: conseguir que nuestros surfistas dejen de ser solamente surfistas y empiecen a ser deportistas.

El surfista está muy acostumbrado a ir a la playa y hacer ocho horas de agua, pero se le olvida que un deportista se compone de muchas otras cosas. Necesita preparación física, un psicólogo y un profesional que le ayude a ser un deportista integral, no solo un surfista.

Después de este intenso calendario internacional de 2026, ¿cuál será tu siguiente objetivo profesional y formativo?

Mi objetivo a corto plazo, cuando termine el último campeonato, es volver al instituto. Al final soy profesora y van a ser tres meses muy intensos.

Después tocará preparar 2027, que es un año muy importante porque nos volvemos a jugar plazas para las Olimpiadas. Y, a largo plazo, los Juegos.

La realidad en el deporte de alto rendimiento

La trayectoria de Yumey González refleja una realidad cada vez más presente en el deporte de alto rendimiento: la preparación del deportista va mucho más allá del entrenamiento específico. Desde su trabajo con las selecciones española y asturiana hasta su responsabilidad en Longboard y su participación en el programa internacional de liderazgo de la ISA, su labor combina competición, preparación física, acompañamiento y formación.

Tras completar el Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I mientras mantenía una intensa agenda internacional, González afronta ahora nuevos retos con la mirada puesta en 2027 y en el ciclo olímpico. Su objetivo, mientras tanto, permanece claro: contribuir a que el surf español avance hacia un modelo en el que sus deportistas sean cada vez más completos y profesionales.