
Yumey González. Todo el Equipo en el WJSC Perú 2025. Foto de la ISAsurfing.
3 de febrero de 2026. El surf español continúa firmando una de las temporadas más brillantes de su historia reciente y, en ese camino de éxitos, hay nombres que no siempre ocupan los titulares, pero resultan imprescindibles para entender los resultados. Una de ellos es Yumey González, integrante del cuerpo técnico de la Selección Española de Surf y estudiante del Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I.
La técnica asturiana ha sido parte activa del equipo que regresó de Perú con un logro histórico: el doble oro en el Campeonato del Mundo junior sub-18, tanto en categoría masculina como femenina, un hito sin precedentes en una competición organizada por la International Surfing Association (ISA).
Un Mundial histórico en escenarios de referencia
El campeonato se disputó en dos enclaves emblemáticos del surf internacional, Punta Rocas y El Bosque, donde se dieron cita las mayores promesas del panorama mundial. En ese contexto de máxima exigencia, España logró convertirse en la primera selección en conquistar el doblete sub-18, confirmando el excelente momento que vive el surf nacional en categorías de formación.
En el agua, los grandes protagonistas fueron Dylan Donegan y Sol Borelli, campeones del mundo en sus respectivas categorías. El caso de Donegan resulta especialmente significativo: hizo historia al convertirse en el primer surfista en ganar dos títulos mundiales júnior de la ISA en categorías distintas y en años consecutivos, tras proclamarse campeón sub-16 en 2024 y repetir éxito en sub-18 este año.

Sol Borelli, Yumey González, Dylan Donegan oro sub18 FEM y MASC.
Un éxito colectivo
Más allá de las medallas individuales, la Selección Española firmó otra gesta al alcanzar la quinta posición en la clasificación general por equipos, siendo la primera vez que un equipo Europeo se clasifica en el Mundial. Además, el equipo consiguió el primer puesto en el Campeonato Europeo en la clasificación de este año en un Mundial júnior. En ese resultado tuvieron un peso decisivo dos surfistas asturianos, el gijonés Mateo Vázquez y la tapiega Kenia López, cuyas actuaciones sumaron puntos clave para el cómputo final.
El valor del trabajo técnico y la planificación
Desde la Federación Española de Surfing insisten en que los títulos logrados en Perú no son fruto de la casualidad, sino de un proceso de trabajo sostenido y planificado. En ese engranaje, Yumey González desempeña funciones técnicas como asistente dentro de un equipo multidisciplinar dirigido por el seleccionador Ricardo Bilbao y formado, entre otros, por especialistas en psicología deportiva, fisioterapia y gestión de equipo.
“Ahora sí existe un proyecto deportivo real y se trabaja como se debería haber trabajado desde hace años, con gente formada y con una metodología clara”, explica la técnica asturiana, que subraya la importancia del seguimiento individualizado y de la preparación técnico-táctica para competir al máximo nivel.

España Campeona de Europa 2025.
Su labor se centra especialmente en el análisis técnico y táctico: “Hacemos mucho videoanálisis y corrección de maniobras en función de los objetivos del día. Antes de cada manga, hablamos con el deportista para que tenga claro qué buscamos en el agua”.
Longboard, experiencia y formación académica
Además de su papel en este Mundial, Yumey González es la responsable del longboard dentro de la Selección Española, una modalidad no olímpica pero clave en el éxito global del equipo. Su trabajo fue determinante en el título absoluto logrado por España en el Campeonato de Europa celebrado en Portugal, donde Nicolás García se colgó el oro y Julieta Rodríguez-Villamil, la plata.

Yumey y Nico García Oro en longboard Eurosurf Portugal 2025.
Profesora en varios centros de la Consejería de Educación del Principado de Asturias, ha desarrollado su carrera docente en la Escuela del Deporte de Asturias y en el IES Carreño Miranda, compaginando esa labor con su trabajo como entrenadora en el ámbito federativo nacional y territorial.
Actualmente, completa su perfil profesional cursando el Máster en Rendimiento Deportivo de la Universidad Isabel I, una formación que está influyendo directamente en su día a día: “La formación es imprescindible. El deporte está en constante evolución y, si no te actualizas, te quedas atrás. Muchos de los contenidos del máster los estoy aplicando ya en la planificación y en el seguimiento de los deportistas”, subraya
Los comienzos de Yumey González
La trayectoria profesional de Yumey González no se entiende sin mirar atrás, a una infancia marcada por el mar y por una relación temprana con el deporte al aire libre. Creció en Asturias, en un entorno donde el Cantábrico forma parte del paisaje cotidiano y donde el surf, aunque lejos aún de la profesionalización actual, empezaba a abrirse paso como forma de vida. “Empecé relativamente tarde en comparación con otros deportistas, pero el mar siempre estuvo ahí”, recuerda.

Eurosurf Portugal 2025 Yumey y Julieta Rodríguez-Villamil antes de entrar a competir.
Como a muchos jóvenes surfistas, el surf llegó primero como una actividad lúdica, casi intuitiva, más vinculada al disfrute que a la competición. Con el paso de los años, esa afición se transformó en compromiso y, más adelante, en una carrera deportiva que la llevó a competir a nivel nacional e internacional. Participó en campeonatos de Europa y del mundo, fue varias veces subcampeona de España y llegó a situarse entre las mejores del continente. Sin embargo, el alto nivel también mostró su cara más dura: lesiones, escaso apoyo económico y la dificultad de sostener una carrera deportiva en un deporte minoritario terminaron por empujarla a replantearse su camino.
Lejos de alejarse del surf, Yumey decidió dar un paso natural hacia la formación y el acompañamiento de otros deportistas. “Llega un momento en el que entiendes que quizá no vas a conseguir mucho más como competidora, pero sí puedes aportar desde otro lugar”, explica. Esa transición se apoyó en dos pilares: su formación como profesora de Educación Física y la experiencia acumulada durante años de competición.
A los jóvenes que sueñan con dedicarse profesionalmente al surf les lanza un mensaje claro: “Que disfruten del camino. El resultado es solo un resultado; lo importante es superarse a uno mismo, aprovechar la oportunidad de viajar, conocer gente y surfear olas en todo el mundo. El surf es un deporte duro, no siempre se practica con sol y buenas condiciones, pero si te gusta de verdad, merece la pena”.
Del alto rendimiento al acompañamiento de nuevas generaciones
“Antes de entrar al agua, el deportista tiene que saber exactamente qué buscamos. No se trata solo de surfear bien, sino de tomar decisiones correctas en función de la ola, del rival y del momento de la competición”, señala. Esa forma de trabajar es especialmente relevante en categorías júnior, donde muchos jóvenes aún están dando el salto de un surf recreativo a uno plenamente competitivo. “Se les exige lo mismo que a un sénior, pero no lo entienden igual. Ahí está gran parte de nuestro trabajo”.
Su especialización en longboard aporta además una mirada complementaria dentro del equipo técnico. Aunque se trata de una modalidad distinta, comparte con el surf olímpico la necesidad de precisión, lectura del entorno y control emocional. “El longboard tiene una imagen más relajada, pero cuando te pones la licra y compites, la exigencia es máxima. La ola es la misma para todos”, afirma.
Vocación, mar y futuro
Desde aquella niña que se acercaba al mar por puro disfrute hasta la técnica que hoy acompaña a campeones del mundo, el hilo conductor ha sido siempre el mismo: una vocación profunda por el surf y por el trabajo bien hecho. A los más jóvenes les transmite un mensaje que nace de su propia experiencia: “Lo importante es lo que aprendes, las personas que conoces y el respeto al mar”.
Con la mirada puesta en los próximos campeonatos internacionales y en el horizonte olímpico de 2028, Yumey González sigue construyendo su carrera desde la constancia y el compromiso. Un perfil discreto, pero esencial, que demuestra que detrás de cada éxito deportivo hay historias de infancia, decisiones difíciles y una pasión que nunca se abandona.