
Elisa Moya, profesora en los Grados de Ciencias de la Seguridad y Criminología, conoce bien los desafíos de coordinar ayuda y mantenerse firme en situaciones de emergencia. Pero esta vez, la realidad le ha tocado de cerca: Elisa ha sido testigo y participante activa en la tragedia que la reciente DANA ha dejado en su tierra, entre Cuenca, (en la localidad de Mira con 1.000 habitantes) y la Comunidad Valenciana (en Utiel, con 11.000 vecinos), colaborando en zonas devastadas donde, según narra, las consecuencias han sido más graves de lo esperado. Seis días después de la que se ha denominado la peor catástrofe de la historia de España en el último siglo (en la tarde noche del 29 de octubre), con más de 200 muertos y en torno a un centenar de desparecidos, Elisa Moya ha querido compartir su experiencia como voluntaria durante el fin de semana del 31 de octubre al 3 de noviembre en la zona.