El día 9 de febrero celebramos el «Día de Internet Seguro». Este día nos permite recordar que Internet puede ser una jungla, pero hay algunas reglas que podemos seguir para hacer de este entorno algo más civilizado.

En la actualidad proliferan virus, malware y ransomware capaces de hacerte perder toda la información contenida en tu ordenador en cuestión de minutos.

La seguridad completa es imposible, de manera que el nombre de «Día de Internet Más Seguro» sería más preciso. No podemos repercutir en los Gobiernos, en Google, en Apple o Mozilla toda nuestra seguridad online. Cada uno de nosotros tenemos nuestra parte de responsabilidad. Necesitamos saber qué medidas podemos tomar cada uno de nosotros para hacer que nuestra experiencia en Internet sea más segura, sin necesidad de grandes inversiones en seguridad o conocimientos técnicos.

La clave consiste en desarrollar algunos pequeños hábitos saludables:

Día de Internet Seguro

1. Actualiza ahora.

Activa las actualizaciones automáticas en todas las aplicaciones que utilices a diario. Asegúrate de que están activadas en tu sistema operativo, navegador de Internet, programa de correo, lector de PDF… Deberás instalarlas siempre que haya alguna disponible. El tiempo que se pierde actualizando el sistema es insignificante comparado con el beneficio que proporciona la protección adicional contra malware, hackers

2. Mantén limpio tu ordenador.

No solo nos referimos a mantenerlo presentable, que también. Hemos de tener un buen software antivirus instalado y actualizado. En caso de utilizar un ordenador que no sea el propio, conviene realizar un pequeño chequeo de seguridad (como, por ejemplo, comprobar qué software antivirus tiene instalado y cuándo se realizaron las últimas actualizaciones de la base de datos de virus) antes de introducir en él contraseñas o números de tarjetas de crédito.

3. Tu teléfono móvil es un ordenador.

Repite este mantra a menudo. Los teléfonos móviles ejecutan programas. También malware y virus. Esto quiere decir que las mismas medidas de protección que debemos aplicar a los ordenadores (antivirus, actualizaciones, utilizar software de sitios confiables...) son exactamente igual de válidas para los teléfonos. Actualmente guardamos más información personal crítica en el teléfono que en el ordenador, así que repite el mantra: Mi teléfono móvil es un ordenador.

4. Ay las contraseñas…

Aquí tenemos dos opciones. O utilizamos un buen gestor de contraseñas o utilizamos algún truco para recordarlas. Es peligroso utilizar la misma contraseña para todos los servicios que utilizamos. Hay varios trucos adecuados, como utilizar tarjetas de contraseñas o utilizar frases para que la contraseña sea más larga. Haz una prueba:

https://howsecureismypassword.net

5. Enlaces peligrosos.

Actualmente, los enlaces en Internet nos hacen la vida más sencilla, permitiéndonos acceder a servicios mediante un solo clic. Desafortunadamente, los criminales saben hacer buen uso de estos enlaces, dirigiendo a los usuarios hacia sitios plagados de malware o ransomware. Hay maneras de estar relativamente protegidos. No quiere decir que haya que conocer cada sitio en Internet. Simplemente no hagas clic en ningún link que te llegue por correo o mediante un mensaje instantáneo (Mi teléfono móvil es un ordenador) que no hayas solicitado. Un ejemplo para ilustrar esto: si recibes un mensaje de tu banco acerca de un «asunto importante, haz clic aquí para leerlo», simplemente entra en el navegador y accede al sitio de tu banco manualmente, no pinches en el enlace.

Un segundo tipo importante de enlaces fraudulentos en Internet consiste en los anuncios y banners del tipo «tu PC está en peligro», «recoge tu premio» o «haz tu PC más rápido». Casi todos son peligrosos.

6. No seas ingenuo.

Los timos son los de toda la vida: ni loterías inesperadas ni negocios millonarios ni Mercadona regala cheques de compra ni los de Whatsapp van a dejar de cobrarte si envías un mensaje a 10 personas. Normalmente los mensajes que te proponen ganar dinero o ahorrarlo, y algunas veces con la condición de que envíes el mensaje a muchas personas, en realidad tienen un propósito bien distinto. Cuando los envías a tus contactos puedes perjudicarlos más que beneficiarlos. En general, desconfía de las cadenas y asegúrate de que su contenido es fiable antes de reenviar el mensaje.

7. Informa de las amenazas.

Las amenazas en Internet no se limitan a los fraudes y los virus. Abusones, provocadores, acosadores… son sujetos más comunes de lo que desearíamos en Internet. Los niños y adolescentes son muy vulnerables a este tipo de amenazas y son incapaces de reaccionar de manera correcta ante ellas. La mayoría de los foros y plataformas permiten bloquear a algunos usuarios e incluso «informar de conductas inapropiadas» a los administradores de la plataforma. Utiliza estos recursos sin vergüenza. Están para eso. Para que las personas que se sienten ofendidas puedan protegerse. En primer lugar, informa de los comentarios ofensivos o violentos; en segundo lugar, informa del atacante. Estas mismas reglas se aplican al contenido inapropiado.

8. No todo el mundo es tu amigo.

Una regla simple en el mundo real. No te haces amigo de un desconocido instantáneamente. Inconscientemente, obtienes referencias, estudias sus actitudes, le conoces… La misma regla es válida en Internet. No te fíes ciegamente de alguien que acabas de conocer, no le envíes fotos o compartas tu ubicación con él. Sigue las mismas reglas que en el mundo físico.

9. Las redes sociales.

¿Qué te parecería colgarte un cartel en la espalda anunciando que te vas de vacaciones durante 20 días? ¿Enviarías tus fotos en bañador a toda la ciudad? ¿Por qué lo haces entonces en una red social? Las redes sociales son muy abiertas. Es necesario revisar bien las cláusulas de privacidad y saber lo que se comparte y con quién. Los amigos de lo ajeno saben aprovechar bien este tipo de redes, pero no es solo eso, se puede obtener muchísima información de una persona a través de las redes sociales. Vigila lo que compartes, pueden utilizarlo en tu contra. Muchas prácticas de ciberacoso provienen de contravenir esta regla.

10. Habla con tus hijos. Y con tus padres.

Las reglas de las que hemos hablado son bastante sencillas para todas las personas habituadas a utilizar Internet en el día a día. Pero no son obvias para dos grupos que generalmente se acercan a los ordenadores sin los conocimientos adecuados. Los niños y los mayores. Es importante enseñar a estos dos grupos de personas a utilizar el ordenador con precaución y a protegerse de las amenazas en línea y de los cibercriminales. Es importante explicarles que no todo lo que ven en Internet es verdad. Toda la información que se obtenga online debe verificarse.

 

(Mi teléfono móvil es un ordenador...)

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