Marta Gómez Cuéllar Periodista. Departamento de Comunicación.
Lun, 17/02/2020 - 11:53

Coche Universidad Isabel I UniRaid

La llamada a la mezquita se sobreponía al rugir de los motores. Una novia sonriente y repleta de blanco y brillantes se disponía a entrar en el hotel con su recién estrenado marido. Y ahí estaba yo, pensando en que nunca había madrugado tanto ni dormido tan poco. Ni pasado frío de Madrid para abajo. 

Han sido 326 km de locura. Un Atlas lleno de nada. Montañas, pistas, laderas desérticas... y familias en medio de esa nada. Niños corriendo al paso de los vehículos. Unos saludaban como si algo descomunal estuviésemos haciendo. Otros, cual kamikaces, se ponían en medio de tu trazada, para hacerte frenar, para reclamar atención. 

Pilotos y coche Universidad Isabel I UniRaid

Sin embargo, tras una ruta impresionante, tras cruzar el Atlas sin un solo problema (exceptuando que casi perdemos las ventanillas y hemos tenido que bloquearlas cerradas para no acabar enterrados de arena dentro de nuestro propio coche), tras portarse como el mejor, el Isabel cruzó su primera meta de raid remolcado. Un fallo en la conexión de arranque (paramos a por gasolina) nos hizo perder dos horas a menos de 5 km de meta. Por delante nuestro pasaron coches y coches y más coches, y el Isabel se negaba a arrancar. Nos quedamos sin ideas y tuvimos que pasar la linea de meta fuera de tiempo, sin hacer ruido y enganchados con una cincha. 

Siendo sinceros, no estábamos preocupados de nuestro puesto en el raid, sino del Isabel. Empezamos a elucubrar macabras ideas imposibles por si Isabel no arrancaba, pero imposibles o no, mantenían a flote nuestra esperanza de permanecer en el raid. 

Tras varias horas de agonía, creo que alcanzamos las 5, Hamsan consiguió hacer que arrancase. No sabemos bien cómo (y creemos que él tampoco), pero de momento seguimos al pie del cañón, aunque el Isabel necesitará una revisión en condiciones a nuestra vuelta.

La noche de Marruecos

Llevamos pocas horas dormidas y muchas al volante. Nos retiramos contentos. Seguimos aquí. 

Cambio y corto.

 

Añadir nuevo comentario