
Taller de carpintería en un módulo de Formación Profesional.
19 de enero de 2026. La resiliencia y las competencias profesionales básicas desempeñan un papel decisivo en el desarrollo socioemocional del alumnado de Formación Profesional. Así lo concluye un estudio publicado en la Revista Española de Educación Comparada, firmado por un equipo de investigadores entre los que se encuentra Lionel Sánchez-Bolívar, docente del Máster en Formación del Profesorado de la Universidad Isabel I.
El estudio titulado Predictores y diferencias según género, religión y familia profesional del perfil socioemocional del alumnado de formación profesional: un modelo de ecuaciones estructurales ha contado con una muestra de 151 estudiantes de Formación Profesional a distancia. Entre sus principales parámetros analiza las diferencias del perfil socioemocional en función del género, la religión y la familia profesional, empleando un modelo de ecuaciones estructurales como herramienta estadística avanzada.
Según el estudio, “la resiliencia y las competencias básicas se configuran como variables predictoras del perfil socioemocional del estudiantado”, lo que implica que a mayor desarrollo de estas competencias, mayor es también el nivel de autoconciencia emocional, autorregulación y conducta prosocial.
Diferencias significativas por género
Uno de los hallazgos más relevantes de esta investigación es la existencia de diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres. El alumnado femenino presenta niveles más elevados en competencias básicas como: “Análisis, Resolución y Argumentación Creativa”, “Trabajo en Equipo” y “Valoración y comunicación en base a criterios”.
Asimismo, las mujeres muestran un mayor desarrollo socioemocional, destacando en dimensiones como “Autoconciencia Emocional”, “Autogestión Emocional y Motivación” y “Conciencia Social y Prosocialidad”. Tal y como recoge el artículo, “las mujeres manifestaron niveles medios competenciales superiores a los de los hombres”, con tamaños del efecto moderados y altos.
En cuanto a la resiliencia, el estudio también concluye que “las mujeres destacaron con valores más elevados que los hombres”, reforzando investigaciones previas que relacionan la autorregulación emocional con una mayor capacidad de afrontamiento académico.
Influencia de la religión y la familia profesional
El análisis de estos parámetros investigados revela igualmente diferencias relevantes en función de la religión, observándose que el alumnado musulmán presenta puntuaciones superiores en “Autogestión Emocional y Motivación” y “Toma de Decisiones”. Según los autores, estas diferencias podrían explicarse por “el refuerzo comunitario ejercido por su sólida conexión religiosa”, que actuaría como factor de protección emocional.
Por familias profesionales, el alumnado de Servicios Socioculturales y a la Comunidad destaca en competencias vinculadas al trabajo colaborativo y la conciencia social, mientras que los estudiantes de Seguridad y Medioambiente muestran mayores niveles de “Autoconciencia Emocional”, “Toma de Decisiones Responsables” y resiliencia, especialmente en la dimensión de competencia personal.
Implicaciones educativas y laborales
El estudio subraya que las competencias socioemocionales no solo influyen en el bienestar personal, sino que tienen una clara repercusión en la empleabilidad. Como señala el propio trabajo, estas competencias permiten “relacionarse de manera armónica con el entorno y tienen implicación a nivel sociolaboral en aspectos de comunicación eficaz, adaptación al cambio y trabajo en equipo”.
En sus conclusiones, los autores advierten de la necesidad de integrar el desarrollo emocional de forma transversal en la FP. “Este estudio evidencia la necesidad de implementar programas de formación docente en autorregulación emocional para acompañar al alumnado de formación profesional en su proceso de desarrollo personal y profesional”, señalan.
Investigación con proyección futura
Aunque el estudio reconoce limitaciones derivadas de su diseño transversal y del uso de instrumentos de autoinforme, sus autores destacan su valor como base empírica para futuras investigaciones y para el diseño de programas educativos que refuercen la dimensión socioemocional en la Formación Profesional.
Con esta investigación, el profesor Lionel Sánchez-Bolívar y el resto del equipo investigador refuerzan la evidencia científica sobre la importancia de la resiliencia, la autorregulación emocional y las competencias básicas como pilares esenciales para la formación integral y la inserción laboral del alumnado de FP.