Restos óseos en el laboratorio de la investigación arqueológica

Restos óseos en el laboratorio de la investigación arqueológica. Fuente: Ricardo Ortega.

21 de enero de 2026. Las excavaciones arqueológicas dirigidas por Patrimonio Histórico de la ciudad cordobesa de Lucena, cuyos restos óseos han sido analizados por el profesor Ricardo Ortega, docente de Antropología Forense de la Facultad de Criminología de la Universidad Isabel I, han permitido adelantar la fundación de la ciudad de Lucena entre los siglos IV y VI d. C., varios siglos antes de lo que hasta ahora sostenían las fuentes históricas.

La noticia ha sido recogida por Diario Córdoba y por Cadena SER Andalucía Centro, que se hacen eco de los resultados obtenidos tras años de investigación en distintos enclaves del municipio, en colaboración con el Ayuntamiento de Lucena.

Según explica el profesor Ricardo Ortega, las conclusiones se basan en la correlación entre los hallazgos de la necrópolis rural del Cortijo Coracho y los restos localizados recientemente en la plaza Juan Ruiz de Castroviejo, en pleno casco urbano, durante unas obras del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA). En la excavación realizada para mejorar una infraestructura en la plaza se documentaron una tumba con dos individuos y un osario con restos de “al menos siete personas”.

Tumba en la Plaza Juan Ruiz de Castroviejo

Tumba en la Plaza Juan Ruiz de Castroviejo de Lucena.

El equipo de Ricardo Ortega ha analizado en el laboratorio cerca de 300 tumbas en Coracho, correspondientes a más de 400 individuos, lo que ha permitido identificar patrones funerarios muy similares a los hallados en el centro de la ciudad. “Las condiciones y los rituales son muy parecidos”, señala Ortega, lo que refuerza la hipótesis de una ocupación continuada del territorio en la época tardoantigua.

Una revelación cronológica importante

Tal y como recoge Diario Córdoba, la morfología de los enterramientos supone “una revelación muy importante” porque “cambia la cronología de la fundación de la ciudad”, adelantándola “entre 200 y 400 años”. Además, el profesor Ortega subraya que estos enterramientos no encajan con los patrones romanos, ya que “rara vez enterraban a más de una persona”, ni con los rituales judíos o musulmanes, consolidando así la adscripción a la Antigüedad tardía.

En la misma línea, Cadena SER Andalucía Centro destaca que el estudio de la morfología funeraria, a falta de dataciones por carbono 14, sitúan el origen de Lucena en torno al siglo IV, coincidiendo con la caída del Imperio romano y mucho antes del posterior esplendor judío y musulmán. “Aún no hemos realizado la datación por Carbono 14 en Castroviejo, pero sí en el yacimiento de Coracho, y hemos demostrado que datan de la Antigüedad Tardía. Aunque estos resultados son todavía inestables, porque algunas muestras señalan que corresponden al s. VI, otras del VIII y también se fechan algunas del XI. Especulamos con la idea de que la zona podría haber tenido una reutilización posterior “, matiza el profesor Ortega.

Equipo arqueológico de trabajo

Equipo arqueológico de trabajo.

Estudio genético y tesis doctoral

Ricardo Ortega ha avanzado que se está realizando un estudio genético vinculado a una tesis doctoral de la Universidad de Harvard, como parte de una tesis doctoral de la Universidad del País Vasco, que aportará datos “muy interesantes” sobre los individuos hallados en Coracho y permitirá afinar su procedencia y relaciones familiares de los restos encontrados.