Marta Sánchez Viejo y Joan Llorca Albareda en el debate del webinar sobre la Filosofía de la Tecnología

17 de febrero de 2026. El investigador predoctoral FPU y becario Fulbright de la Universidad de Granada, Joan Llorca Albareda, ha ofrecido un webinar titulado Filosofía de la Tecnología, en el que recorrió la evolución histórica de esta disciplina y abordó sus debates más actuales. La sesión fue moderada por la profesora Marta Sánchez Viejo, del Grado en Filosofía, Política y Economía de la Universidad Isabel I.

De la técnica clásica a la disciplina moderna

Durante su intervención, Llorca explicó que, aunque la técnica ha estado presente en la reflexión filosófica desde la Antigüedad, la tecnología como pregunta explícita en la Filosofía no surge hasta la segunda mitad del siglo XIX, en el contexto de la Revolución Industrial.

En sus orígenes predominó una concepción instrumentalista: la tecnología era considerada una herramienta neutral al servicio de fines humanos. Pensadores como Ernst Kapp defendieron la idea de la “proyección orgánica”, según la cual los artefactos técnicos serían extensiones del cuerpo humano. Se proporcionaron ejemplos como el martillo como prolongación de la mano u otros que pueden resonar más alejados como los sistemas de transporte como analogía del sistema circulatorio.

Desde una perspectiva antropológica, Arnold Gehlen describió al ser humano como un ser biológicamente “inacabado” que necesita de la técnica para adaptarse al entorno, consolidando la idea de que cultura y tecnología son inseparables.

La filosofía continental y la crítica de la técnica

En el siglo XX, la reflexión dio un giro más crítico. Autores como Martin Heidegger alertaron de que la tecnología no es solo un instrumento, sino una forma de revelar el mundo que condiciona nuestra manera de comprender la realidad. Para José Ortega y Gasset, la técnica forma parte de la “circunstancia” humana y permite proyectar no solo necesidades materiales, sino también aspiraciones vitales.

Por su parte, Lewis Mumford analizó el “mito de la máquina” y la especialización técnica como rasgos estructurales de la modernidad, mientras que Jacques Ellul describió la tecnología como un sistema autónomo que puede llegar a volverse opresivo.

Estas corrientes pusieron en cuestión la neutralidad tecnológica y abrieron paso a nuevas filosofías que entienden la técnica como estructura social, cultural y política.

El giro empírico y la mediación tecnológica

En las últimas décadas, la disciplina ha experimentado un “giro empírico” con autores como Don Ihde, Langdon Winner, Andrew Feenberg o Peter-Paul Verbeek.

Ihde desarrolló la teoría de la mediación tecnológica, según la cual los artefactos no son neutrales, sino que amplifican y reducen aspectos de nuestra experiencia del mundo —como ocurre con un microscopio o un telescopio—. Winner mostró que las infraestructuras pueden incorporar decisiones políticas implícitas, mientras que Feenberg propuso una reinterpretación crítica inspirada en el marxismo, defendiendo que el diseño tecnológico puede democratizarse. Verbeek, desde la posfenomenología, subraya que toda tecnología configura moralmente nuestras acciones.

Biotecnología, identidad y transhumanismo

El ponente puso el acento durante el webinar en los debates ontológicos y antropológicos contemporáneos. Llorca explicó que las biotecnologías —como la edición genética, los úteros artificiales o las intervenciones sobre el envejecimiento— plantean preguntas sobre qué significa ser humano.

Autores como Bruno Latour y Donna Haraway han defendido ontologías relacionales en las que humanos y tecnologías forman redes híbridas de interacción. Y en el ámbito de la identidad personal, pensadores como Derek Parfit han cuestionado que nuestra identidad dependa exclusivamente del cuerpo biológico, abriendo el debate sobre la continuidad del “yo” en escenarios de mejora tecnológica.

El transhumanismo, por su parte, propone superar las limitaciones biológicas mediante mejoras cognitivas, genéticas o incluso la posible transferencia de la mente a soportes tecnológicos. Estas propuestas plantean interrogantes éticos sobre justicia, desigualdad, edadismo o redefinición de la salud y la enfermedad en las que trabajan los filósofos de hoy en día.

Inteligencia artificial y responsabilidad ética

En relación con la inteligencia artificial, el ponente abordó cuestiones como los sesgos en el diseño algorítmico, la responsabilidad profesional de los desarrolladores y el debate sobre si las máquinas pueden poseer mente o generar conocimiento valioso sobre la cognición humana.

Asimismo, el ponente planteó otra cuestión: si la IA debe entenderse únicamente como un instrumento; o si, en determinados contextos, actúa como agente con capacidad de influir estructuralmente en nuestras decisiones y marcos sociales.

Una disciplina clave para el presente

Como conclusión, Joan Llorca destacó que la Filosofía de la Tecnología ya no puede limitarse a discutir si la tecnología es neutral o no. Las nuevas corrientes apuestan por enfoques híbridos que reconocen su dimensión mediadora, política y ontológica. Hoy, estas teorías se aplican en el diseño ético de algoritmos, en la regulación de la inteligencia artificial, en los debates sobre reproducción asistida o en la reflexión sobre el envejecimiento y la mejora humana.

El webinar puso de manifiesto que comprender la tecnología no es solo una cuestión técnica, sino filosófica y política: implica decidir qué valores queremos incorporar en los sistemas que configuran nuestra vida cotidiana y nuestro futuro como sociedad.

Sigue el webinar completo en el siguiente enlace.

Sigue otros webinars de esta serie:

Webinar: ‘La Odisea’ de Homero, analizada como una obra viva en la actualidad, a través de la Teoría de los Diamantes y los fractales

Webinar: Disertación sobre la obra del filósofo Michel Foucault y su reflexión sobre el poder, la política y el neoliberalismo

Webinar: Óscar Barroso analiza conceptos como acontecimiento, emancipación y humanismo ante la crisis actual de ideales