
Sheila López Pérez y Óscar Barroso Fernández durante el webinar.
19 de febrero de 2026. En este webinar celebrado dentro del ciclo de Filosofía de la Universidad Isabel I, el profesor Óscar Barroso Fernández, director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Granada, presentado por Sheila López Pérez, directora del Grado en Filosofía, Política y Economía, reflexionó sobre cómo es posible pensar hoy la emancipación —es decir, la liberación frente a formas de dominación— en un contexto marcado por la incertidumbre y la crisis de ideales.
Partiendo de las ideas del filósofo Byung-Chul Han, reciente Premio Princesa de Asturias, Barroso explicó que vivimos una crisis del presente: cuesta imaginar el futuro, faltan ideales compartidos, se debilitan los hábitos democráticos y la desigualdad no deja de crecer. En este contexto, surgen dos actitudes frecuentes: esperar que el sistema colapse por sí solo o resignarse y quedarse al margen.
¿Qué es la “política del acontecimiento”?
El profesor analizó lo que llamó la “política del acontecimiento”. Esta idea sostiene que los cambios sociales importantes no nacen de planes o proyectos bien diseñados, sino de hechos inesperados que irrumpen y lo transforman todo. Según esta visión, los movimientos emancipadores no se construyen a partir de ideales claros sobre el futuro, sino que surgen como rupturas imprevisibles.
Barroso distinguió entre “filosofías del acontecimiento” y “políticas del acontecimiento”. Las primeras reflexionan sobre el concepto de acontecimiento en sentido teórico. Las segundas dan un paso más y sostienen que la emancipación solo puede pensarse desde esas irrupciones inesperadas, sin apoyarse en ideas previas sobre lo que debe ser el ser humano.
Y es en esta disrupción donde aparece el debate con el humanismo.
El problema del humanismo
El humanismo, explicó Barroso, parte de una convicción básica: es posible proponer ideas sobre lo que es el ser humano y sobre lo que puede llegar a ser. No se limita a describirnos, sino que también plantea ideales que orientan nuestra acción.
Sin embargo, algunas corrientes contemporáneas consideran que esas “ideas de humanidad” limitan la libertad y prefieren prescindir de ellas. Es lo que se conoce como posthumanismo o antihumanismo. En esta línea se sitúan autores como Michel Foucault, Jacques Rancière, Antonio Negri o Giorgio Agamben, quienes piensan la emancipación como ruptura de los hábitos que nos mantienen sometidos.
Estos planteamientos se apoyan en tradiciones filosóficas anteriores, como la de Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger, que pusieron el acento en el cambio, el devenir y el dinamismo frente a las ideas fijas y estables.
En términos técnicos, Óscar Barroso señaló que estas corrientes entienden el acontecimiento como algo que “rompe” con lo establecido y abre nuevas posibilidades, pero sin apoyarse en una idea previa de humanidad. El problema es que, si no hay ningún horizonte que oriente la acción, resulta difícil construir hábitos nuevos y duraderos.
Las dificultades de pensar solo desde el acontecimiento
Según Barroso, el acontecimiento es necesario para romper situaciones injustas, pero no es suficiente para construir algo nuevo. Las grandes movilizaciones sociales —como el Mayo del 68, el 15M, la Primavera Árabe— muestran la fuerza de esas irrupciones, pero también sus límites cuando no se consolidan en proyectos más estables.
Aquí aparece lo que el profesor llamó las “aporías” o contradicciones de estas teorías: si rechazamos cualquier idea de humanidad, ¿desde dónde construimos nuevas formas de vida? ¿Cómo generar hábitos emancipadores sin algún tipo de orientación?
Un “humanismo eventualizado”
Frente a esta disyuntiva, el ponente propuso recuperar el humanismo, pero transformado. No se trata de volver a ideas rígidas o cerradas sobre el ser humano, sino de asumir que nuestras propuestas son provisionales y revisables. A esto lo llamó “humanismo eventualizado”: un humanismo atravesado por el acontecimiento, consciente de que sus ideales pueden cambiar.
Inspirándose en pensadores españoles como María Zambrano, Xavier Zubiri, Fernando de los Ríos y Antonio Machado, defendió la necesidad de mantener la esperanza sin caer en el ingenuo optimismo ni en el colapsismo.
En definitiva, el webinar planteó una pregunta central: ¿es posible pensar la emancipación sin ideales? La respuesta de Barroso fue clara: necesitamos el acontecimiento para romper con lo injusto, pero también necesitamos ideas —aunque sean provisionales— que orienten nuestras prácticas y nos permitan construir un futuro con sentido.
Sigue el webinar completo en el siguiente enlace.
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