
Corredor de bolsa mirando hacia los resultados de un informe financiero reflejados en el cristal.
24 de febrero de 2025. El profesor del Grado en ADE de la Universidad Isabel I, José Luis Bustelo-Gracia, firma junto a Albert Miró-Pérez, de la UOC, el artículo “Artificial intelligence and intangible asset valuation in public markets: Evidence from IBEX 35 firms”, publicado en la revista Intangible Capital. El trabajo analiza cómo la adopción de inteligencia artificial (IA) influye en la construcción y visibilidad de los activos intangibles en las empresas cotizadas españolas.
La investigación se centra en las 35 compañías del IBEX 35 durante el periodo 2019-2024 y combina modelos econométricos con análisis textual de informes corporativos y estudios de caso. El objetivo: comprobar si las empresas que integran de forma más intensa la IA también comunican mejor su capital intangible —marca, talento, conocimiento organizativo o innovación— a los mercados.
IA como “meta-capacidad” estratégica
Los resultados confirman una relación positiva y estadísticamente significativa entre la intensidad de adopción de IA y la visibilidad de los activos intangibles. Las compañías con mayores niveles de integración tecnológica tienden a describir con más frecuencia y mayor calidad narrativa sus recursos intangibles, además de reflejarlos con mayor peso en sus balances. “El estudio sugiere que la IA no debe entenderse solo como una herramienta tecnológica, sino como una meta-capacidad que amplifica el valor estratégico y simbólico de los intangibles”, explica el profesor Bustelo.
El trabajo introduce dos indicadores novedosos: el AI Adoption Intensity (AIAI), que mide el grado de implantación real de la IA en los procesos empresariales, y el Intangible Asset Visibility Score (IAVS), que evalúa la frecuencia, calidad y reconocimiento contable de los activos intangibles en los informes corporativos.
Diferencias sectoriales y narrativa positiva
El análisis revela asimetrías relevantes entre sectores. Finanzas y telecomunicaciones lideran tanto la adopción de IA como la calidad de la información sobre intangibles, mientras que sectores tradicionales, como construcción o utilities, muestran una integración más limitada. Además, el estudio detecta que las menciones a la IA en los informes corporativos se enmarcan mayoritariamente en términos positivos, vinculadas a eficiencia, innovación, sostenibilidad, experiencia de cliente y desarrollo del talento.
Curiosamente, la intensidad en I+D no resultó un predictor significativo de la visibilidad de los intangibles, lo que apunta a un cambio de paradigma: la creación de valor no depende solo de la inversión tecnológica, sino también de cómo se comunica estratégicamente al mercado.
Implicaciones para empresas y reguladores
La investigación subraya la necesidad de alinear las estrategias de IA con los marcos de reporte corporativo, especialmente en el contexto regulatorio europeo, marcado por la Directiva de Información sobre Sostenibilidad (CSRD) y el AI Act. “Una comunicación transparente sobre las iniciativas de IA puede reforzar la confianza de inversores y stakeholders, pero también exige evitar el ‘AI washing’, es decir, la exageración de capacidades tecnológicas sin respaldo real”, advierte el profesor.
El artículo aporta evidencia empírica desde el contexto europeo y contribuye a redefinir la inteligencia artificial no solo como un activo tecnológico, sino como un factor clave en la configuración del valor intangible en los mercados públicos. Con este trabajo, Bustelo consolida su línea de investigación en transformación digital, reporting corporativo y valoración de activos intangibles, acercando el análisis académico a los retos actuales de la empresa cotizada.