
Julia Manero Izquierdo, abogada y experta en MASC en el Colegio de Abogados y Procuradores de Burgos.
11 de marzo de 2026. La forma de resolver conflictos en España ha cambiado en los últimos meses. Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, los denominados Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) se han convertido en una pieza clave del sistema jurídico. Estos mecanismos permiten intentar resolver un conflicto antes de acudir a los tribunales, fomentando el acuerdo entre las partes y reduciendo la litigiosidad.
Este fue precisamente el eje de la conferencia “MASC. Cuestiones prácticas”, dentro del ciclo formativo para estudiantes del Máster en Ejercicio de la Abogacía y la Procura de la Universidad Isabel I, en colaboración con la Fundación Mutualidad. La sesión fue impartida por la abogada y mediadora Julia Manero Izquierdo y moderada por Mª Cristina Lorente, directora del máster.
La ponente abordó estos instrumentos desde una perspectiva eminentemente práctica, basada en la experiencia profesional diaria en el Colegio de Abogados y Procuradores de Burgos, donde los MASC están adquiriendo cada vez más protagonismo en la gestión de conflictos.
Qué son los MASC y por qué son importantes
Los MASC son procedimientos jurídicos que permiten resolver conflictos fuera de los tribunales, a través del diálogo, la negociación o la intervención de un tercero neutral. Su finalidad es lograr acuerdos más rápidos, menos costosos y conflictivos que un proceso judicial.
La principal novedad introducida por la reforma de 2025 es que, en determinados asuntos civiles y mercantiles, intentar un MASC puede convertirse en un requisito previo antes de presentar una demanda, lo que se conoce como requisito de procedibilidad.
Esto significa que, si no se acredita haber intentado previamente uno de estos mecanismos, el juez puede incluso inadmitir la demanda.
Autocomposición y heterocomposición: la clave para entenderlos
En la práctica jurídica, los MASC se dividen en dos grandes grupos:
Autocompositivos. El acuerdo lo alcanzan directamente las partes, aunque puede existir un tercero que facilite el diálogo. Ese tercero no decide, solo ayuda a negociar.
Heterocompositivos. Un tercero neutral sí adopta una decisión que resuelve el conflicto.
Esta diferencia es fundamental en la práctica profesional. Como explica Julia Manero Izquierdo, “lo importante no es si hay un tercero en el procedimiento, sino si ese tercero decide o solo ayuda a alcanzar el acuerdo”.
Las principales formas de MASC en la práctica
En la práctica jurídica, los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) pueden adoptar distintas formas según el grado de intervención de terceros y el tipo de solución buscada. Entre los más habituales se encuentra la negociación directa entre las partes o entre sus abogados, un intercambio de propuestas para alcanzar un acuerdo voluntario; la oferta vinculante, que consiste en una propuesta formal de acuerdo con un plazo determinado cuya aceptación resuelve el conflicto; o la mediación, en la que interviene un tercero neutral que facilita el diálogo sin imponer una decisión.
También existen mecanismos como la conciliación, que puede ser privada, judicial o administrativa y en la que el conciliador puede sugerir soluciones, o la opinión de un experto neutral, utilizada sobre todo en controversias técnicas para aportar un criterio objetivo que ayude a desbloquear la negociación.
Y, por último, la figura del arbitraje constituye la vía más cercana al proceso judicial dentro de los MASC, ya que un árbitro o tribunal arbitral adopta una decisión vinculante para las partes. Todos estos instrumentos permiten gestionar los conflictos de forma más rápida, flexible y, en muchos casos, antes de que el asunto llegue a los tribunales.
Negociación directa
Es la forma más sencilla y habitual. Las partes —normalmente a través de sus abogados— intercambian propuestas para intentar llegar a un acuerdo.
Es un procedimiento gratuito, salvo los costes de comunicaciones formales como burofax o correo certificado. Resulta especialmente útil en conflictos de cuantía moderada o en relaciones continuadas, como proveedores, clientes o determinados conflictos laborales.
Desde el punto de vista del abogado, es clave preparar las alternativas reales al acuerdo y diseñar una estrategia de concesiones y límites.
Oferta vinculante
Se trata de una propuesta formal de acuerdo enviada a la otra parte con contenido concreto y un plazo de vigencia. Durante ese plazo, la oferta obliga a quien la formula.
Si la otra parte la acepta, el conflicto queda resuelto. Este mecanismo resulta especialmente útil cuando interesa dejar constancia documental de que se ha intentado una solución extrajudicial. El procedimiento suele documentarse mediante burofax o comunicación certificada, lo que permite acreditar la fecha de envío, recepción y resultado del intento de acuerdo.

La ponente durante su conferencia emitida en Blackboard.
Mediación
La mediación es un procedimiento autocompositivo en el que interviene un tercero neutral —el mediador— que facilita el diálogo entre las partes.
El mediador no decide el resultado, sino que ayuda a identificar intereses, desbloquear posiciones y construir soluciones. Es especialmente útil en conflictos donde existe una relación continuada, como en asuntos familiares, laborales o empresariales.
En Castilla y León, la mediación civil y mercantil suele ser privada y tiene coste. En Burgos, por ejemplo, los servicios de mediación tienen tarifas aproximadas de 75 euros por hora, con una sesión inicial más económica.
Uno de sus rasgos más relevantes es la confidencialidad: lo que se habla en mediación no puede utilizarse posteriormente en un juicio.
Conciliación
La conciliación puede adoptar distintas formas:
- Conciliación privada, dirigida por un tercero que incluso puede proponer soluciones.
- Conciliación judicial, realizada dentro de un procedimiento ante un juez o un letrado de la Administración de Justicia.
- Conciliación administrativa, frecuente en ámbitos como el laboral.
A diferencia de la mediación, el conciliador sí puede sugerir propuestas de acuerdo.
Opinión de experto neutral
En conflictos técnicos —como los relacionados con construcción, energía o informática— puede recurrirse a un experto independiente que analice el asunto y emita una opinión técnica.
Esta opinión no es vinculante, pero puede ayudar a desbloquear negociaciones al aportar un criterio objetivo.
Arbitraje
El arbitraje es un sistema heterocompositivo. Aquí un árbitro o tribunal arbitral toma una decisión vinculante para las partes, conocida como laudo arbitral.
Se utiliza con frecuencia en conflictos empresariales o internacionales, donde se valora la confidencialidad, la especialización técnica y la rapidez.
El papel del abogado y procurador en los MASC
Lejos de sustituir al abogado, los MASC refuerzan su papel. El profesional debe analizar si el conflicto es negociable, diseñar la estrategia de negociación y elegir el mecanismo más adecuado.
Además, el abogado se encarga de redactar acuerdos sólidos y ejecutables, proteger la confidencialidad del proceso y preparar la posición procesal del cliente en caso de que finalmente el conflicto llegue a juicio.
El procurador también cumple una función importante en estos procedimientos. Su labor se centra en gestionar la documentación, asegurar la constancia formal de las comunicaciones y controlar los plazos procesales, aspectos clave si posteriormente se inicia un procedimiento judicial.
Un cambio de cultura jurídica
Más allá de la técnica jurídica, los expertos coinciden en que los MASC suponen un cambio cultural en la forma de gestionar los conflictos. Los cursos de mediación representan 100 horas y a partir de entonces, el letrado puede ser mediador.
Su objetivo no es solo reducir la carga de trabajo de los tribunales, sino ofrecer soluciones más rápidas, flexibles y adaptadas a las necesidades de las partes.
En definitiva, la reforma legal de 2025 impulsa una justicia donde el acuerdo y la negociación pasan a ocupar un lugar central, y donde abogados y procuradores desempeñan un papel decisivo en la búsqueda de soluciones eficaces antes de llegar a juicio.