
Jugador lanza el balón durante un partido de fútbol en un estadio.
17 de julio de 2026. Una investigación internacional publicada en Scientific Reports ha desarrollado un índice basado en datos para analizar el rendimiento de los delanteros centro de la Premier League inglesa. En el estudio ha participado Víctor Martín Domínguez, docente del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Isabel I.
El estudio, titulado A data-driven performance index for centre forwards in the English Premier League. Scientific Reports, examina el desempeño de estos futbolistas durante tres temporadas del 2021 al 2024. Junto a Víctor Martín, firman el trabajo los investigadores Pablo Prieto-González, Fatma Hilal Yagin, Rui Marcelino, Abdullah F. Alghannam, Burak Yagin y Alejandro Sal-de-Rellán.
El trabajo de investigación parte de una limitación detectada en los sistemas habituales de valoración de futbolistas. Según explican sus autores, “los sistemas de clasificación de jugadores existentes carecen de especificidad posicional y no logran capturar las exigencias multidimensionales de los delanteros centro”.
Para responder a este problema, el equipo ha desarrollado un Índice de Rendimiento de Fútbol, denominado SPI por sus siglas en inglés, que está diseñado específicamente para evaluar a los jugadores que ocupan la posición de delantero centro.
Un análisis de 194 registros y 109 variables de rendimiento
El estudio analizó 194 observaciones correspondientes a jugadores y 3 temporadas de la Premier League. Para formar parte de la muestra, los futbolistas debían haber disputado un mínimo de 20 partidos por temporada y registrar una media de, al menos, 45 minutos de juego por encuentro.
Los investigadores trabajaron con 109 métricas procedentes de la plataforma especializada Wyscout. El estudio recoge datos relacionados con la finalización, la generación de ocasiones, los pases, los duelos, la movilidad, los minutos disputados y la participación en acciones ofensivas.
A partir de esa información se construyeron tres versiones del índice. La primera tomó como referencia el valor de mercado de los jugadores; la segunda se basó en el Índice InStat, centrado en su rendimiento deportivo; y la tercera combinó ambas variables en un modelo híbrido.
Para identificar qué indicadores explicaban mejor el rendimiento se utilizaron modelos de regresión Lasso y Ridge. Estas técnicas permiten analizar un gran número de variables relacionadas entre sí y seleccionar aquellas que aportan mayor capacidad explicativa.
La muestra se dividió en un conjunto de entrenamiento, formado por el 80 % de los datos, y otro conjunto de prueba independiente que reunió el 20 % restante.
El modelo híbrido explica cerca del 68 % de la valoración
El modelo híbrido obtuvo el mejor resultado de las tres propuestas. Este índice combinó el valor de mercado, con una ponderación del 70 %, y el Índice InStat, con un peso del 30 %. La fórmula alcanzó un coeficiente de determinación de 0,676, lo que significa que explicó cerca del 68 % de la variación observada en la valoración conjunta de los delanteros analizados. El artículo señala que "el modelo híbrido, ponderando el valor de mercado en un 70 % y el Índice InStat en un 30 %, logró el ajuste explicativo más fuerte".
El modelo basado exclusivamente en InStat explicó aproximadamente el 65 % de la variación, mientras que el construido a partir del valor de mercado alcanzó alrededor del 37 %.
Esta diferencia confirma que el precio de un futbolista no depende únicamente de sus acciones sobre el terreno de juego. La edad, la duración de su contrato, la reputación, la visibilidad mediática o la capacidad económica de los clubes también pueden influir en su valoración.
Por este motivo, el estudio advierte de que el modelo no debe utilizarse como una herramienta aislada para calcular el precio exacto de un jugador. Su utilidad reside principalmente en ordenar, comparar e interpretar perfiles deportivos.
Los goles esperados, los disparos y los pases clave
Los resultados sitúan los goles esperados por cada 90 minutos —la métrica conocida como xG— como el principal predictor del rendimiento en los modelos basados en InStat y en el índice híbrido.
También se analizaron el número de disparos y los pases clave por cada 90 minutos. En palabras de los investigadores, “xG por 90, los tiros y los pases clave por 90 surgieron como los predictores más fuertes”.
El xG mide la probabilidad de que una ocasión termine en gol en función de factores como la posición del disparo, el ángulo o la distancia respecto a la portería. Su relevancia dentro del modelo indica que no basta con contabilizar los goles: también es necesario analizar la capacidad del delantero para situarse en zonas peligrosas y generar ocasiones de calidad.
El volumen de disparos, por su parte, refleja la iniciativa ofensiva del jugador, mientras que los pases clave muestran su contribución a la creación de oportunidades para sus compañeros.
Los autores concluyen que la finalización continúa siendo el principal criterio para evaluar a un delantero, aunque su rendimiento no puede reducirse al número de goles anotados. La participación en el juego, la creatividad y la disponibilidad durante la temporada también aportan información relevante.
El delantero centro como jugador multidimensional
La evolución táctica del fútbol ha ampliado las funciones tradicionales del delantero centro. Además de rematar las jugadas, estos futbolistas deben intervenir en la construcción ofensiva, ofrecer líneas de pase, crear espacios y facilitar la llegada de otros jugadores.
El estudio sostiene que “el valor de un delantero va más allá de su capacidad goleadora” y subraya la importancia de su participación en la creación de juego y en el mantenimiento de la iniciativa ofensiva.
No obstante, los resultados muestran que las variables relacionadas directamente con la finalización continúan teniendo un peso superior. Los goles esperados, los disparos y los goles se sitúan por delante de las métricas creativas, aunque estas últimas añaden capacidad explicativa al modelo.
Los partidos disputados también aparecen entre los indicadores relevantes. La continuidad y la disponibilidad del futbolista permiten que su rendimiento tenga un impacto sostenido durante la temporada.
La edad presenta, en cambio, una asociación negativa con el índice. Este resultado no implica necesariamente una caída automática del rendimiento deportivo, sino que refleja también el descenso habitual del valor de mercado conforme avanza la carrera de un jugador.
Una herramienta para analizar e identificar talento
El índice puede servir como marco de apoyo para los departamentos de análisis y captación de talento de los clubes profesionales. Su principal aportación consiste en integrar datos financieros y deportivos dentro de una estructura transparente y específica para una posición concreta.
El artículo destaca que “el principal valor añadido del SPI reside en su especificidad de posición y transparencia de construcción”. Esta precisión permite conocer la puntuación final de un delantero y qué indicadores explican su valoración. Los responsables deportivos pueden identificar así perfiles con características diferentes: finalizadores, jugadores con una elevada participación creativa o delanteros capaces de combinar ambas funciones.
Sin embargo, los investigadores insisten en que el índice no sustituye a la observación directa, al análisis táctico ni al criterio de los profesionales. Su función es aportar información complementaria para fundamentar las decisiones.
La investigación aporta un procedimiento reproducible para estudiar el rendimiento de los delanteros centro y relacionarlo con su valoración económica. Sus resultados muestran que la eficacia goleadora continúa siendo determinante, pero también que la creatividad, la participación ofensiva y la continuidad completan el perfil del delantero moderno.