
Competición de aguas abiertas. Fotografía de la Real Federación Española de Natación (RFEN).
14 de agosto de 2026. Las nadadoras Ángela Martínez Guillén y Candela Sánchez Lora, estudiantes del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Isabel I y miembros del Programa UNARD, compitieron con la Selección Española en el Campeonato de Europa de Deportes Acuáticos de París 2026.
La competición reunió en la capital francesa a algunos de los principales especialistas continentales en natación, aguas abiertas, saltos y natación artística. Las pruebas de aguas abiertas se celebraron entre el 4 y el 8 de agosto, mientras que el programa de natación en piscina ha tenido lugar del 10 al 16 de agosto.
Las dos estudiantes de la Universidad Isabel I iniciaron su participación el 4 de agosto en los 10 kilómetros femeninos de aguas abiertas. Ángela Martínez terminó en quinta posición, después de mantenerse durante buena parte de la carrera entre las nadadoras que peleaban por las medallas. Candela Sánchez concluyó en decimonoveno lugar.
Ángela Martínez completó la prueba con un tiempo de 02:08:11 y se quedó a poco más de siete segundos de la medalla de bronce. La victoria correspondió a la italiana Ginevra Taddeucci, seguida de la húngara Viktoria Mihalyvari-Farkas y de la también italiana Linda Caponi. Candela Sánchez finalizó con un registro de 02:12:34.
Ángela Martínez explicó que se mantuvo entre la tercera y la cuarta posición durante varios tramos de la prueba, pero un error al pasar una de las boyas la obligó a realizar un esfuerzo adicional para recuperar terreno y terminó alejándola de la lucha por el podio.
“Estoy muy contenta con este quinto puesto. Ha sido una prueba muy dura y competir a este nivel siempre es especial. Aun así, me quedo con un sabor agridulce porque venía con la ilusión de luchar por las medallas y me habría gustado estar un poco más arriba”, explicó Ángela.
Una prueba de resistencia, estrategia y orientación
Los 10 kilómetros de aguas abiertas constituye una de las pruebas más exigentes del programa, en la que la orientación desempeña un papel decisivo. Las deportistas tienen que levantar la cabeza periódicamente para localizar las boyas y elegir la línea más corta posible. Un error en un giro puede provocar una pérdida de posiciones y obligar a aumentar el ritmo para reincorporarse al grupo principal.
Además de resistencia física, la prueba exige controlar el ritmo, elegir una buena posición dentro del grupo y reservar fuerzas para los cambios de velocidad de los últimos kilómetros. La alimentación y la hidratación también resultan determinantes en una competición que supera ampliamente las dos horas de duración.

Candela Sánchez Lora y Ángela Martínez Guillén. Fuente: Mundo Deportivo.
Candela Sánchez terminó decimocuarta en los 5 kilómetros
La participación de las estudiantes de la Universidad Isabel I continuó el 5 de agosto con la prueba femenina de 5 kilómetros de aguas abiertas. Candela Sánchez llegó a la competición como vigente campeona de España de 5.000 metros en aguas abiertas y obtuvo la decimocuarta posición, con un tiempo de 1:03:18.
Aunque compartió algunas características con los 10 kilómetros, la prueba de 5 kilómetros se desarrolla a un ritmo más elevado. Su menor duración reduce el margen para corregir errores y concede una mayor importancia a la posición de salida, los giros de boya y los cambios de ritmo.
Candela Sánchez explicó que sus sensaciones mejoraron a medida que avanzó su participación en las pruebas de larga distancia. En los 10 kilómetros, un comienzo complicado condicionó su posición dentro de la carrera y la dejó en el segundo grupo, aunque logró encontrarse progresivamente mejor. "En los 10 kilómetros no empecé con muy buenas sensaciones y eso hizo que me quedara en el segundo grupo. Sin embargo, fui encontrándome mejor a medida que avanzaba la prueba", señaló.
La nadadora afrontó los 5 kilómetros con mejores sensaciones, aunque tuvo que realizar varios esfuerzos para mantenerse en el grupo. Este desgaste limitó su capacidad para responder en el tramo decisivo. "En los 5 kilómetros me encontré bastante mejor, aunque hubo un par de momentos en los que estuve a punto de perder el grupo. El esfuerzo para mantenerme hizo que no tuviera un cambio de ritmo más al final", explicó.
Las nadadoras tienen que combinar resistencia aeróbica con capacidad para responder a aceleraciones frecuentes. El desenlace se decide en el tramo final, por lo que una buena colocación antes de la llegada resulta fundamental.
El formato eliminatorio de los 3 kilómetros knockout
Candela Sánchez también participó el 7 de agosto en los 3 kilómetros knockout. La nadadora avanzó desde la primera ronda tras terminar quinta en la segunda serie de 1.500 metros, con un tiempo de 18:28.30. Después superó la fase de 1.000 metros y accedió a la carrera decisiva de 500 metros, en la que terminó novena, con un registro de 7:01.42.
Candela encontró sus mejores sensaciones en los 3 kilómetros knockout. Su capacidad para comenzar con un ritmo elevado en cada una de las rondas le permitió superar las fases eliminatorias y alcanzar la final. "Los 3 kilómetros fueron la prueba en la que mejor me encontré. Pude salir rápido en todas las rondas y eso me ayudó a llegar hasta la final", concluyó.
El knockout es una modalidad eliminatoria formada por tres carreras consecutivas. Solo las nadadoras mejor clasificadas avanzan a la siguiente ronda, por lo que la gestión del esfuerzo resulta especialmente importante.
En la primera fase, disputada sobre 1.500 metros, se clasificaron las diez primeras nadadoras de cada serie. La segunda ronda constó de 1.000 metros y otorgó el pase a las cinco primeras de cada tanda. Las diez clasificadas disputaron finalmente una carrera de 500 metros.
La prueba obliga a encontrar un equilibrio entre velocidad y recuperación. Las deportistas necesitan conseguir una buena posición en cada manga sin agotar sus fuerzas antes de la carrera definitiva, mucho más explosiva y marcada por la colocación, la aceleración y el esprint. Frente a una competición continua de fondo, el knockout combina resistencia, velocidad táctica y capacidad de recuperación entre rondas.

El equipo de la RFEN que ha participado en la competición, entre el que se encuentran las dos alumnas de la Universidad Isabel I. Fotografía de la RFEN.
Ángela Martínez compitió también en piscina
Tras finalizar el programa de aguas abiertas, Ángela Martínez compitió en los 1.500 metros libres femeninos.
Los 1.500 metros libres constituyeron la prueba individual más larga del programa femenino en piscina. Ángela Martínez registró un tiempo de 16:22.43 en las series, el octavo mejor de las participantes, y logró clasificarse para la final.
La prueba exige mantener un ritmo elevado y regular durante los 30 largos de una piscina de 50 metros. Los pasos intermedios, la técnica de nado, la eficiencia en los virajes y el control del esfuerzo son factores fundamentales para lograr una buena posición.