María Hernández

María Hernández, docente del Grado en Criminología.

21 de septiembre de 2026. La profesora del Grado en Criminología de la Universidad Isabel I, María Hernández, publica un nuevo trabajo científico en una revista internacional especializada en seguridad y destaca el valor de la investigación forense para el análisis de la escena del crimen.

La investigación científica aplicada al análisis de las evidencias presentes en una escena del crimen centra el trabajo publicado por María Hernández, profesora del Grado en Criminología de la Universidad Isabel I, en la revista internacional Internal Security. La docente, especializada en Ciencias Forenses y Criminalística, desarrolla una trayectoria investigadora vinculada al estudio de las evidencias hemáticas y a las técnicas empleadas para su identificación, análisis e interpretación.

La publicación supone la incorporación de su investigación a una revista científica internacional editada por la Police Academy in Szczytno (Polonia), especializada en seguridad, ciencias jurídicas, ciencias de la seguridad, política y administración, gestión y relaciones internacionales.

El trabajo se integra en una línea de investigación en la que el análisis científico de los indicios constituye una herramienta para avanzar en la reconstrucción de los hechos investigados. En el caso de la evidencia hemática, la información no procede únicamente de la existencia de sangre, sino también de las características que presenta el vestigio y de las circunstancias físicas que pueden haber intervenido en su formación.

De la escena del crimen al análisis científico

El estudio de las manchas de sangre requiere tener en cuenta diferentes variables que pueden modificar su apariencia. La morfología de una mancha puede estar condicionada, entre otros factores, por la superficie sobre la que se deposita, el ángulo de impacto, la velocidad, el volumen del fluido y las características físicas del soporte.

Este análisis permite abordar la evidencia desde una perspectiva que combina conocimientos de Criminalística, física y Ciencias Forenses. El objetivo es obtener información que pueda contribuir a formular hipótesis sobre la dinámica de un acontecimiento, siempre dentro de los límites que permite establecer la evidencia científica.

En este ámbito, uno de los aspectos fundamentales es diferenciar entre la observación del indicio y su interpretación científica. La primera permite documentar qué se encuentra en la escena; la segunda exige aplicar procedimientos metodológicos que permitan valorar qué información puede extraerse de ese indicio y con qué grado de fiabilidad.

Esta aproximación resulta especialmente relevante en una disciplina en la que pequeñas variaciones en las condiciones de formación de una mancha pueden producir diferencias significativas en su aspecto final.

La importancia de localizar y preservar el indicio

La investigación forense comienza antes del análisis propiamente dicho. La localización, documentación y preservación de los indicios constituyen fases esenciales para garantizar que la evidencia pueda ser estudiada posteriormente.

En determinadas escenas, los restos de sangre pueden no ser visibles mediante una inspección convencional. En estos casos, las técnicas de detección permiten ampliar la capacidad de búsqueda del investigador y determinar qué zonas deben ser objeto de un examen posterior.

La evidencia debe documentarse además antes de su recogida, preservando información sobre su posición y relación espacial con otros elementos de la escena. Esta información puede resultar relevante posteriormente para interpretar los patrones observados.

El procedimiento científico exige, por tanto, que cada fase quede correctamente registrada y que la evidencia pueda mantener su trazabilidad desde su localización hasta su análisis.

La interpretación de patrones como herramienta de reconstrucción

El interés criminológico de las manchas de sangre reside en que determinados patrones pueden aportar información sobre la dinámica de un acontecimiento. Su estudio puede ayudar a plantear hipótesis relacionadas con posiciones, movimientos o mecanismos de producción.

Sin embargo, la interpretación exige cautela. Un mismo aspecto visual puede tener diferentes explicaciones dependiendo de las condiciones en las que se produjo la mancha. Por ello, el análisis debe integrar las características morfológicas observadas con el contexto de la escena y con el resto de evidencias disponibles.

Esta perspectiva convierte el análisis de patrones de manchas de sangre en una disciplina eminentemente interdisciplinar, en la que la experiencia del investigador debe estar acompañada de conocimientos científicos, procedimientos estandarizados y una adecuada documentación de las observaciones.

Una investigación con proyección internacional

La revista establece un proceso de revisión por pares en el que los trabajos son evaluados por, al menos, dos especialistas independientes y externos a la institución de procedencia de los autores. El procedimiento contempla además controles de originalidad, revisión lingüística y edición técnica antes de la publicación.

Este proceso permite que las investigaciones relacionadas con la Criminalística y las Ciencias Forenses puedan incorporarse a un espacio científico internacional en el que confluyen diferentes disciplinas vinculadas a la seguridad y la investigación criminal.

Para la Universidad Isabel I, la participación de su profesorado en publicaciones científicas internacionales constituye también una vía para visibilizar la actividad investigadora desarrollada desde sus titulaciones y consolidar una formación en Criminología estrechamente vinculada con la evolución de las técnicas y herramientas empleadas en el ámbito forense.