Víctor Martínez, Docente de la Universidad y Amalia Orúe, decana de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad en el DIHBU

Víctor Martínez, Docente de la Universidad y Amalia Orúe, decana de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad en el DIHBU

14 de octubre de 2026. La Universidad Isabel I volvió a participar un año más en el Encuentro Tecnológico Burgos Industria 4.0, una cita que ha incorporado a su calendario tecnológico durante los últimos años y que en su sexta edición reunió en el Fórum Evolución a empresas, universidades, centros tecnológicos y profesionales relacionados con la transformación digital de la industria.

En este entorno, la Universidad Isabel I centró su participación en DIGITRACE (Digital traceability and compliance for sustainable SMEs), proyecto europeo que trabaja para preparar a las pequeñas y medianas empresas ante la implantación progresiva del Pasaporte Digital de Producto (Digital Product Passport, DPP).

DIGITRACE llega a las empresas

El stand de la Universidad permitió a Amalia Orúe, Irene Montejano y Víctor Martínez presentar el proyecto directamente a empresas, profesionales, estudiantes y otros actores del ecosistema industrial. En este stand se explicaron los objetivos del proyecto y los avances realizados hasta la fecha en este consorcio europeo.

El Pasaporte Digital de Producto permitirá reunir información sobre aspectos como la composición, el origen, el ciclo de vida, la sostenibilidad, la reparación o el reciclaje de determinados productos. Su implantación será progresiva y obligará a las empresas afectadas a disponer de información estructurada y trazable a lo largo de la cadena de valor.

DIGITRACE desarrolla los recursos formativos, las herramientas digitales, las directrices sectoriales y los casos prácticos para facilitar la adaptación de las pymes. Al mismo tiempo, estudia qué conocimientos necesitarán los profesionales responsables de recopilar, gestionar y utilizar esa información.

“DIGITRACE nos permite trabajar sobre una transformación que va a afectar directamente a las empresas. No se trata únicamente de incorporar una herramienta tecnológica que se exige por ley. Lo que se pretende en este proyecto es que las organizaciones conozcan el valor añadido que les puede proporcionar el pasaporte digital de producto en términos de innovación, competitividad y sostenibilidad, y eso exige también preparar a los profesionales que van a asumir estas funciones”, señaló Amalia Orúe.

El proyecto reúne a diez socios de cinco países europeos y tiene una duración de 36 meses. Sus trabajos se dirigen tanto a empresas como a responsables de producción, cadena de suministro, tecnologías de la información, marketing y gestión, además de instituciones de educación superior y formación profesional.

El papel de la Universidad Isabel I en DIGITRACE

La Universidad Isabel I interviene en los diferentes paquetes de trabajo y lidera el dedicado a apoyar a las empresas en la implantación del Pasaporte Digital de Producto. Esta responsabilidad sitúa a la Universidad en el punto de encuentro entre dos de los principales ámbitos del proyecto: las necesidades tecnológicas de las empresas y las competencias que deberán adquirir los profesionales encargados de responder a ellas.

El trabajo incluye el desarrollo de recursos que ayuden a las pymes a conocer su grado de preparación, identificar sus necesidades y avanzar en cuestiones relacionadas con la trazabilidad, la gestión de datos y el cumplimiento de los nuevos requisitos.

Muchas empresas disponen ya de una parte de los datos que necesitarán, pero esa información puede encontrarse distribuida entre distintos departamentos, proveedores o sistemas. Uno de los objetivos será conseguir que pueda recopilarse, actualizarse e intercambiarse de manera fiable. DIGITRACE quiere proporcionar recursos prácticos para facilitar ese proceso, especialmente a las pymes», explicó Víctor Martínez.

Para la Universidad el proyecto permite trasladar esas necesidades al ámbito formativo y conocer qué problemas encuentran las empresas al implantar nuevas tecnologías. En su actividad, otra de las claves del trabajo de la Universidad consiste en identificar las competencias que deberán incorporarse o reforzarse en la formación de los profesionales que trabajarán en estos procesos.

El propio Encuentro Burgos Industria 4.0 está concebido para combinar la exposición tecnológica con reuniones B2B, demostraciones y presentación de casos reales, de manera que empresas y proveedores puedan identificar posibles colaboraciones. Para la Universidad Isabel I, la presentación de este programa permite trasladar un proyecto europeo al tejido productivo y conectar la investigación y la formación tecnológica con los problemas que las empresas tendrán que resolver a medida que avance la implantación del Pasaporte Digital de Producto.

Una presencia continuada en Burgos Industria 4.0

La participación en la edición de 2026 da continuidad a la presencia de la Universidad Isabel I en Burgos Industria 4.0 durante los últimos años.

En 2021 se presentó un sistema para la predicción del agua disponible en cultivos de viñedo, con un proyecto que tuvo el tercer premio en la convocatoria TCUE Universidad-Empresa. En 2022, investigadores y docentes de la Facultad de Ciencias y Tecnología llevaron al encuentro un sistema predictivo basado en IoT, inteligencia artificial, Big Data y sensórica aplicado a la viticultura, basado en una investigación en colaboración con Fundación La Caixa y Fundación Caja Burgos. En 2023, un demostrador que analiza productos agrícolas mediante imagen hiperespectral, como parte del proyecto de 2022. En 2024, la Universidad volvió a participar en el foro a través de su decana y, en la edición de 2025, contó de nuevo con un stand propio dedicado al proyecto europeo I4U (Industry 4.0 Upskilling for SMEs), centrado en la formación online vinculada a las tecnologías relacionadas con la Industria 4.0.

La edición de 2026 ha contado con más de medio centenar de entidades en la Expo Industria 4.0, un 35% más que el año anterior. A la exposición se sumaron las jornadas Industrial Track 4.0, con más de 20 casos de uso reales, reuniones entre empresas y proveedores tecnológicos y un nuevo foro de inversión. Inteligencia artificial, ciberseguridad industrial, computación cuántica e interacción entre personas y robots centraron buena parte de los contenidos.