Marina Martín Moro

La directora del Grado en Derecho de la Universidad Isabel I, Marina Martín Moro, autora del capítulo del libro.

18 de marzo de 2026. La directora del Grado en Derecho de la Universidad Isabel I, Marina Martín Moro, que participó el pasado mes de septiembre en el II Congreso Internacional “La protección del ordenamiento jurídico a las mujeres en situación de vulnerabilidad”, en la Universidad de Vigo, ha escrito un capítulo del libro que recoge las ponencias del evento.

Su aportación se recoge en el libro Vulnerabilidad femenina y brecha digital: la protección desde el ordenamiento jurídico, publicado por Aranzadi y coordinado por Mónica García Freiría, con la colaboración de la Deputación de Pontevedra, la Universidad de Vigo y la Cátedra de Feminismos 4.0 DEPO.

El capítulo firmado por la profesora Marina Martín Moro lleva por título “Entre el honor y el poder: Lucrecia y el Consilium Domesticum en la época arcaica” y propone una lectura jurídica e histórica del mito de Lucrecia como uno de los relatos fundacionales más decisivos de la tradición romana.

Violencia, honor y cambio político

En su intervención, la profesora parte de las fuentes clásicas para reconstruir el episodio: el relato de Tito Livio, junto a las versiones de Dionisio de Halicarnaso, Publio Ovidio Nasón, Valerio Máximo y Marco Tulio Cicerón.

La historia es conocida: Lucrecia, considerada paradigma de matrona romana —modelo de virtud, castidad (pudicitia, es decir, modestia y pureza sexual) y honor—, es violada por Sexto Tarquinio, hijo del rey Tarquinio el Soberbio. Tras relatar lo ocurrido ante su padre y su esposo, y pese a ser expresamente exonerada de culpa, decide quitarse la vida para no sobrevivir a la deshonra.

Según la tradición recogida por Tito Livio, este hecho desencadena una reacción política de enormes consecuencias: Lucio Junio Bruto es el autor de un juramento público contra la familia real, los Tarquinos son expulsados y se instaura la República en Roma a finales del siglo VI a. C. De este modo, tal y como señala la tradición, “un agravio privado —la violencia sexual sufrida en el ámbito doméstico— se transforma en causa pública y precipita el tránsito de la monarquía a la república”, argumenta la profesora Martín Moro.

Un mito fundacional con múltiples lecturas

Lejos de ofrecer una versión única, las fuentes clásicas reconstruyen el episodio desde distintos enfoques. Tito Livio presenta la historia como mito fundacional y como crítica a la tiranía de Tarquinio el Soberbio, cuyo poder aparece asociado al abuso y a la dominación. Dionisio de Halicarnaso amplía el relato hacia una reflexión sobre las formas de gobierno y la legitimidad del cambio de régimen. Ovidio, desde un registro poético, subraya la dimensión subjetiva y emocional de Lucrecia, sin perder su carácter ejemplar.

Para la profesora Martín Moro, este conjunto de relatos demuestra que no existe una historia de la violación de Lucrecia, sino un haz de narraciones condicionadas por el contexto histórico, el género literario y la orientación ideológica de cada autor.

El consilium domesticum: poder y palabra femenina

Uno de los ejes centrales del capítulo es el análisis del consilium domesticum, literalmente “consejo doméstico”: una asamblea de varones del entorno familiar que deliberaba sobre cuestiones graves que afectaban a la domus (la casa o unidad familiar romana).

En el caso de Lucrecia, este consejo adquiere una relevancia singular. Es ella quien lo convoca para denunciar la violencia sufrida, apropiándose de un mecanismo tradicionalmente masculino. “Los varones presentes no la someten a sospecha, sino que la escuchan, la creen y la absuelven de toda culpa, reconociendo la veracidad de su palabra”, argumenta la experta en Derecho Romano de la Universidad Isabel I.

Sin embargo, aunque exonerada, Lucrecia asume sobre sí el peso simbólico del sistema de honor romano. Su suicidio condensa la lógica de una cultura en la que la víctima soporta la carga de la deshonra, pero al mismo tiempo se convierte en exemplum, es decir, en modelo moral para la comunidad.

De la domus a la República

El análisis de la profesora Marina Martín Moro subraya que el mito de Lucrecia funciona como “una bisagra simbólica entre lo privado y lo público. La violencia sexual, el honor familiar y la autoridad política convergen en un relato que legitima el fin de la monarquía. La violación no aparece como un hecho aislado, sino como síntoma de un poder tiránico ya insoportable”, subraya en el artículo.

Así, la tradición romana quiso plantearse el nacimiento de la República a partir de un agravio doméstico transformado en causa política. Una mujer violentada en el ámbito de la casa se convierte, paradójicamente, en punto de arranque del nuevo régimen y en figura fundacional de la historia de Roma.

La participación de Marina Martín Moro en este congreso internacional refuerza el diálogo entre historia, derecho y estudios de género, uno de los objetivos centrales del encuentro organizado por el Instituto Universitario de Investigación Justicia y Género de la Universidad de Vigo: reflexionar, desde distintas disciplinas, sobre los mecanismos jurídicos y culturales necesarios para proteger a las mujeres en situación de vulnerabilidad y avanzar hacia una mayor igualdad.