
Ejercicio en personas mayores.
27 de agosto de 2026. El profesor Sergio Álvarez Pardo, director del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFD) de la Universidad Isabel I, ha participado junto a otros investigadores en un estudio que analiza los posibles beneficios de combinar ejercicio físico y suplementación con malato de citrulina en mujeres mayores físicamente activas.
La investigación, publicada en la revista Clinical Nutrition ESPEN, estudió durante seis semanas si este suplemento podía contribuir a mejorar la movilidad, la capacidad para caminar y la función de las extremidades inferiores cuando se combina con un programa de ejercicio adaptado a personas mayores.
Los resultados mostraron una mejora en la prueba de sentarse y levantarse de una silla, un ejercicio que permite valorar la fuerza y la capacidad funcional de las piernas. También se observaron tendencias favorables en la distancia recorrida a pie durante seis minutos y en una prueba general de equilibrio, marcha y fuerza, aunque estas diferencias no fueron estadísticamente concluyentes.
Una capacidad esencial para mantener la autonomía
El envejecimiento provoca una reducción progresiva de la fuerza, la masa muscular y la capacidad cardiovascular. Cuando este deterioro avanza, puede aumentar el riesgo de caídas, fragilidad, pérdida de autonomía y dependencia.
Por este motivo, la prueba de sentarse y levantarse se utiliza habitualmente para evaluar la función de las extremidades inferiores. La persona debe levantarse y volver a sentarse cinco veces, sin ayudarse con los brazos y en el menor tiempo posible. Una mejora en esta prueba indica que la persona puede realizar con mayor facilidad movimientos necesarios para su vida diaria, como levantarse de una silla, subir escaleras o incorporarse de la cama.
Veinte mujeres participaron en el estudio
En la investigación participaron veinte mujeres de entre 60 y 75 años que formaban parte de un programa de envejecimiento activo organizado por el Ayuntamiento de Soria.
Todas realizaron un programa de ejercicio multicomponente durante seis semanas, con tres sesiones semanales de una hora.
Las sesiones incluían dentro de la actividad física varias fases entre las que se encontraban ejercicios de calentamiento y movilidad, ejercicios de equilibrio, entrenamiento de fuerza, actividades de resistencia aeróbica o estiramientos y relajación. Las participantes se dividieron de forma aleatoria en dos grupos. Diez de ellas recibieron tres gramos diarios de malato de citrulina, mientras que las otras diez tomaron un placebo de apariencia idéntica.
Ni las participantes ni los investigadores encargados de las evaluaciones sabían qué sustancia recibía cada grupo durante el estudio. Este diseño, conocido como doble ciego, permite reducir la influencia de expectativas personales sobre los resultados.
¿Qué es el malato de citrulina?
El malato de citrulina es un compuesto formado por citrulina y ácido málico. La citrulina es un aminoácido que el organismo puede transformar en arginina, una sustancia relacionada con la producción de óxido nítrico. Este compuesto ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y puede favorecer la llegada de sangre, oxígeno y nutrientes a los músculos. El ácido málico participa en procesos vinculados con la producción de energía.
Por esta razón, el malato de citrulina se utiliza en algunos contextos deportivos con el objetivo de retrasar la fatiga y mejorar el rendimiento físico. Sin embargo, sus efectos en personas mayores y, especialmente, en mujeres mayores físicamente activas, todavía requieren más investigación.
Mejora al levantarse de una silla
Las participantes que combinaron ejercicio y malato de citrulina redujeron el tiempo necesario para completar la prueba de ejercicio en la silla. En cambio, el grupo que realizó el mismo entrenamiento y recibió placebo no mostró esa mejora.
El grupo que tomó el suplemento redujo su tiempo medio en 1,62 segundos. Los investigadores consideran que este resultado puede indicar una mejora en la fuerza funcional y en la capacidad para repetir esfuerzos con las piernas.
También recorrieron, de media, 61 metros más en la prueba de marcha de seis minutos después de la intervención. El equipo investigador comprobó que el grupo placebo aumentó la distancia en unos 16 metros. A pesar de esta diferencia, los resultados de la prueba de marcha no alcanzaron el nivel estadístico necesario para afirmar que el efecto se debió al suplemento y no al azar.
Algo similar ocurrió en la Batería Corta de Rendimiento Físico, conocida como SPPB, que combina pruebas de equilibrio, velocidad al caminar y capacidad para levantarse de una silla. El grupo que tomó malato de citrulina mostró una evolución más favorable, pero el resultado tampoco fue concluyente.
Ejercicio de fuerza, equilibrio y resistencia
Cada sesión combinaba diferentes tipos de entrenamiento para mejorar la capacidad general de las participantes. El bloque principal incluía 25 minutos de ejercicios de fuerza, con actividades como subir escalones y trabajar con bandas elásticas, mancuernas o balones medicinales. También se dedicaban diez minutos a ejercicios aeróbicos, como caminar, bailar o correr suavemente. El equilibrio se trabajaba mediante posturas y apoyos progresivamente más exigentes. Este tipo de entrenamiento se denomina multicomponente porque combina fuerza, resistencia, equilibrio y movilidad.
Los programas multicomponente están especialmente indicados para personas mayores, ya que ayudan a conservar capacidades necesarias para mantener la autonomía y realizar las actividades cotidianas con seguridad.
Durante las seis semanas, las 20 participantes se aplicaron el suplemento en un 95% y no se registraron efectos adversos relacionados con el producto ni con el programa de ejercicio. Los investigadores también analizaron diferentes indicadores sanguíneos y hormonales, como la glucosa, el cortisol, la testosterona, la creatina quinasa y la vitamina D.
Nuevas líneas de investigación
Los resultados, sin ser concluyentes por el reducido número de participantes en la investigación, abren la puerta a realizar estudios con más personas, intervenciones más largas y diferentes dosis de malato de citrulina.
Las futuras investigaciones deberán analizar si el suplemento mejora realmente la respuesta al entrenamiento y estudiar los mecanismos que podrían explicar sus efectos. Y será necesario comprobar si los resultados se reproducen en hombres, personas sedentarias y adultos mayores con mayor riesgo de fragilidad.