
El profesor Rubén Tino en la presentación de Prevencionar 2025.
23 de marzo de 2026. La publicación de las investigaciones presentadas en el V Congreso Internacional Prevencionar cuenta con un artículo de un equipo de profesores del Máster en Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad Isabel I. Se trata de una investigación que analiza el papel emergente de la inteligencia artificial en la seguridad y salud en el trabajo. El estudio, firmado por los doctores Rubén Tino Ramos, Ana Paloma Prieto Muriel y Alberto Sánchez Hernández, junto a otros docentes, ofrece una mirada global sobre cómo estas tecnologías están empezando a transformar la prevención de riesgos laborales.
Los autores defienden en el artículo que la inteligencia artificial ya no es una promesa lejana, sino una herramienta que está modificando la forma de entender la seguridad en las organizaciones. “Las aplicaciones de la IA en la prevención de riesgos laborales son muchas y variadas” y están llamadas a provocar “un cambio importante en el desarrollo de la prevención y seguridad laboral”, señalaron, insistiendo en su capacidad para mejorar la gestión de riesgos y anticipar accidentes.
Modelos más proactivos
El trabajo parte de la idea de que la evolución tecnológica ha permitido avanzar hacia modelos más proactivos. En este sentido, los investigadores subrayaron que la IA facilita “la monitorización en tiempo real, la gestión proactiva de riesgos y la toma de decisiones basada en datos”, lo que supone una ruptura con los enfoques tradicionales centrados en la reacción tras el incidente.
Sin embargo, el artículo también pone el acento en los límites actuales de esta transformación. Los propios autores reconocen que “existe una clara brecha digital entre el desarrollo de la IA y la capacidad de adopción de dicha tecnología”, especialmente en sectores donde la siniestralidad es más elevada. Esta distancia entre innovación y realidad laboral explica las razones por las que el impacto de estas herramientas aún no alcanza todo su potencial.
Otro de los aspectos destacados en la publicación es la dimensión ética del uso de la inteligencia artificial. El equipo advierte que la monitorización constante y el análisis de datos personales plantean interrogantes que no pueden ignorarse. “Las dudas sobre la fiabilidad de esta pueden suponer un obstáculo en la implementación eficiente para su uso”, apuntan, en referencia a la necesidad de generar confianza en los sistemas automatizados.

Rubén Tino presentando la investigación de la Universidad Isabel I en Prevencionar 2025.
Enorme potencial de la IA en PRL
Las conclusiones del estudio refuerzan ambas ideas: por un lado, el enorme potencial transformador de la IA en ámbitos como la formación, la predicción o la vigilancia de riesgos; por otro, la constatación de que su implantación es todavía desigual. Según exponen en su investigación, “la inteligencia artificial tiene un papel cada vez más relevante en el ámbito de la prevención de riesgos laborales”, pero su desarrollo efectivo dependerá de factores como la cultura preventiva de las organizaciones o su capacidad de inversión.
Los investigadores también han llamado la atención sobre una carencia significativa en la literatura científica: la falta de estudios centrados en la percepción del riesgo por parte de los trabajadores. “No existen publicaciones basadas en la mejora de la percepción del riesgo en la que esta se mejore gracias al uso de la IA”, por lo que esta puede ser una línea de trabajo pendiente para el futuro.
El equipo concluye con una idea clara: la inteligencia artificial seguirá avanzando en el ámbito de la prevención, pero su integración real exigirá acercar la tecnología a las personas. “Se ha identificado una discrepancia entre el impacto potencial de la IA en PRL y su impacto real”, advierten, subrayando la necesidad de formación, adaptación y transferencia efectiva del conocimiento para cerrar esa distancia.