-Si adquiero un vehículo que utilizo para mi actividad profesional, ¿puedo deducirme el IVA de dicha compra?

-El artículo 95.Tres de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (LIVA) establece una presunción de deducibilidad del IVA soportado en la adquisición de automóviles, con el límite del 50% de forma general. De este modo, todo aquel empresario o profesional que adquiera un vehículo para el desarrollo de su actividad puede deducirse el 50% del IVA soportado. No obstante, nos encontramos ante una presunción iuris tantum, esto es, que admite prueba en contrario. Así, el contribuyente podrá deducirse un porcentaje mayor siempre y cuando pueda probar un grado de afectación mayor, mediante cualquier medio de prueba admitido en derecho.

En este sentido, la Resolución del TEAC de 8 de julio de 2010 (Rec: 8082/2008) señala que no hace falta aportar una prueba definitiva de una mayor afectación (cuestión difícil por otra parte), sino que es suficiente la aportación de pruebas indiciarias, tales como un registro del número anual de kilómetros recorridos por el vehículo, y la aportación de una relación, con las acreditaciones que sean posibles, de las salidas y disposiciones de los vehículos realizadas en el año.

Sin embargo, no hay que dejar de lado otra cuestión que está de actualidad por resultar conflictiva: por un lado, tenemos la postura de la Agencia Tributaria, limitando la deducción al 50%, siendo el contribuyente el encargado de probar una afectación superior. Por otro lado, la postura del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que, apoyándose en la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 11-7-1991, se pronuncia (entre otras, STSJCV 362/2013 de 17 de abril y STSJCV 1485/2017) afirmando que el contribuyente, en aplicación de la Directiva Comunitaria que regula el IVA, puede efectuar una deducción del 100%, por reducido que sea el porcentaje de utilización para fines profesionales.

Dicha cuestión está en mano del Tribunal Supremo, al haberse planteado por parte de la Agencia Tributaria recurso de casación respecto las Sentencias del TSJCV anteriormente citadas. Será, por tanto, el Tribunal Supremo quién decida cuál de ambas posturas es la correcta.

Comentarios

Una cuestión compleja muy bien planteada que invita a su seguimiento.
Confiamos en la solución más ventajosa al profesional como medida efectiva de apoyo al emprendimiento.

Gracias profesora

Enhorabuena por la entrada, sobre un tema de gran actualidad y de no menor relevancia económica.

El TJUE en la sentencia mencionada de 1991 señala que “los Estados miembros no están autorizados a limitar el derecho a la deducción ni siquiera cuando la utilización de los bienes para las necesidades de la actividad económica sea muy reducida”…“Procede, pues, responder al órgano jurisdiccional nacional en el sentido de que todo sujeto pasivo que utilice bienes para una actividad económica tendrá derecho a deducir el IVA soportado en el momento de su adquisición de conformidad con la norma que establece el artículo 17, por pequeña que sea la proporción de su uso para fines profesionales”.

Estaremos atentos al pronunciamiento del Tribunal Supremo, a ver si sigue la línea del TJUE o, por el contrario, mantiene la posición más estricta de la Agencia Tributaria.

Un saludo.

Buenas a todos,
La entrada en el blog realizada por la profesora Mireia Ferri sobre la posible deducción del IVA en actividades empresariales, sin duda, es muy práctica y nos ayuda a entender mejor el tema.
En tiempos de crisis como el actual, el trabajo por cuenta propia es una de las salidas profesionales más viables, y considero que el autónomo debe conocer la regulación jurídica de su actividad.
Muchas gracias, por compartir esta entrada.
Un saludo a todos,

Gracias Elisa,

de eso se trata, hay que conocer la regulación y aprovechar cualquier ventaja fiscal. 

Saludos,

Mireia

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