María Nieves Alonso Profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Isabel I
Mar, 26/02/2019 - 09:56

Debe primar el derecho al honor o el derecho a la libertad de expresión

- ¿Debe primar el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen frente al derecho a la libertad de expresión en la sociedad digital del siglo XXI?

- Al fin de ejemplificar esta relación o disputa entre el derecho al honor y la libertad de expresión es destacable la STS núm. 35/2017 de 19 de enero de 2017 que resuelve un caso interpuesto por el Real Madrid contra la Televisión de Cataluña.

El eje del recurso es el debate entre el derecho al honor y la libertad de expresión y de información. Disputa, que, en la práctica, se resuelve mediante una ponderación judicial en cuanto a la tutela de qué derecho va a prevalecer sobre el otro.

El debate que se genera en los Tribunales es la consideración del vídeo (https://www.youtube.com/watch?v=t7QKg1TDiFE) como información o como una mera crítica, la comunicación de una opinión sin carácter informativo.

El Tribunal Supremo valora que el vídeo constituye una comunicación de opiniones y críticas y no de información. El propio Tribunal reconoce la dificultad de deslindar la información de la mera divulgación de opiniones, pero sostiene en este caso, que comparar a un jugador con un personaje sanguinario de ficción o al equipo en su conjunto con un grupo de depredadores salvajes no es informar sobre hechos, sino dar una opinión, realizar una crítica, mediante el recurso a la comparación hiperbólica y a la fábula (FJ 8).

Esta distinción entre información o divulgación de una opinión o una mera crítica permite valorar si nos hallamos ante el derecho la libertad de expresión o el derecho a la libertad de información. No considerando que se trate de información, nos hallamos ante un supuesto de libertad de expresión.

Una vez estimado por el Tribunal que no se trata de la difusión de información, procede ponderar si debe prevalecer el derecho a la libertad de expresión frente al derecho al honor del Real Madrid y sus profesionales. Son numerosas las sentencias que reconocen que la libertad de expresión supera el derecho al honor, pero esta supremacía no es absoluta y corresponde al juzgador estimar si la libertad de expresión se enmarca en criterios lógicos, que vulneren gravemente el derecho al honor.

En este marco, se pronuncia la reciente Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Segunda) de 14 de febrero de 2019 (asunto C‑345/17). Esta petición se presentó en el contexto de un litigio entre el Sr. Sergejs Buivids y la Agencia Estatal de Protección de Datos de Letonia por la infracción de la legislación nacional al publicar en youtube un vídeo, grabado por él mismo, de su declaración en las dependencias de una comisaría de la Policía Nacional en el marco de un expediente administrativo sancionador.

El Sr. Buivids presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo de Letonia invocando su derecho a la libertad de expresión. Alegó, en particular, que el vídeo mostraba a funcionarios de la Policía Nacional, es decir, personas públicas en un lugar accesible al público, que no están comprendidas, como tales, en el ámbito de aplicación personal de la Ley de protección de datos.

Para la ponderación entre el derecho a la intimidad y el derecho a la libertad de expresión, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha desarrollado una serie de criterios que deben tenerse en cuenta, concretamente la contribución a un debate de interés general, la notoriedad de la persona afectada, el objeto del reportaje, el comportamiento anterior del interesado, el contenido, la forma y las repercusiones de la publicación, la forma y las circunstancias en las que se obtuvo información y su veracidad.

Sobre este particular, la reciente Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales no regula expresamente las excepciones vinculadas con el tratamiento de datos personales con fines periodísticos o de expresión académica, artística o literaria. No obstante, si son relevantes a este respecto algunas de sus disposiciones, como las relativas a rectificación y actualización de informaciones.

Entrada publicada el 26/02/2019

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2603-9087

Comentarios

La actualidad y la relevancia jurídica es notoria. Enhorabuena.

Varias cuestiones que apuntar para contribuir a la reflexión:

Se ha presentado la Carta de Barcelona de los derechos de la ciudadanía en la era digital y, desde luego, a la intimidad se le concede un reconocimiento preferente, aunque no resolvemos el difícil equilibrio con la libertad de expresión. Por ello es importante invocar la doctrina del constitucional para acotar criterios que, en el contexto del supuesto de hecho, aporten solución.

Otro tema que me planteo es la mayor exposición que la comunicación telemática plantea, donde se usa un lenguaje más incisivo e incluso lesivo bajo la excusa de una libertad de expresión y de la espontaneidad e inmediatez de ese conducto, que luego (según parece) admite la corrección en la vía alternativa y "más formal".

Otro tema que me preocupa es si la persona jurídica no merece también una mayor preservación en la honorabilidad e imagen, frente a un consumidor quejoso (o que incurre en abuso de su derecho en la descalificación)

Finalmente, en esta relación de cuestiones relevantes que me permito considerar con la temática propuesta, es el tratamiento de la intimidad familiar ya que la Constitución lo proclama como derecho colectivo de cotitularidad de los miembros de la familia; lo que tiene importantes consecuencias prácticas ya que la autonomía de menor se restringe (aunque en teoría goce de capacidad suficiente y no precise representación paterna) si refiere o afecta al colectivo familiar.

Gracias.
Un abrazo erga omnes

Muy buenas a todos,
Interesante entrada en el blog, gracias M. NIEVES por adentrarnos en el alcance jurídico de estos DDFF, que tradicionalmente han derivado en controversias.
Me quedo con esta parte, que nos invita a la reflexión: "El Tribunal Supremo valora que el vídeo constituye una comunicación de opiniones y críticas y no de información. El propio Tribunal reconoce la dificultad de deslindar la información de la mera divulgación de opiniones..."
Un abrazo y gracias por compartirla.

Mi más sincera enhorabuena a la Dra. Alonso García por su magnífica aportación doctrinal donde ha enfocado de un modo didáctico, preciso y claro los límites de la libertad de expresión en relación a dos resoluciones de notable actualidad. En lo que respecta a la disputa entre el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen frente al derecho a la libertad de expresión, me gustaría hacer mención a lo que ya anticipaba Montesquieu “La libertad política de un ciudadano, es la tranquilidad del espíritu que proviene de la opinión de cada uno tiene de su seguridad; para que tengamos ésta libertad, es necesario que el gobierno garantice que un ciudadano no pueda temer a otro ciudadano”.

Muchas gracias por el brillante contenido que tiene por costumbre publicar Dra. Alonso García.

Un cordial saludo.

Resulta evidente que la jurisprudencia del TC atribuye a la libertad de información preferencia sobre el derecho al honor. Ahora bien, la predilección sobre el derecho al honor debe estar supeditada a la concurrencia de al menos dos condiciones: por un lado, que la información transmitida sea veraz y esté referida a asuntos de relevancia pública- por las materias a que se refiere y por las personas que en ellos intervienen- y, por otro, contribuyan, en consecuencia, a la formación de la opinión pública.
Es por ello que, en ausencia de alguna de ellas la libertad de información no está constitucionalmente respaldada y puede verse resentida o limitada, y, por ende, su ejercicio podrá afectar, lesionándolo, a alguno de los derechos que como límite enuncia el artículo 20.4 CE.
Por consiguiente, un periodismo de calidad es el mejor antídoto contra la ola de desinformación, fake news, contenidos pseudo-periodísticos... que día a día se difunden a una velocidad máxima en la «nebulosa» digital actual.
Muchas gracias a la Profa. Dra. Alonso García por su brillante apunte entorno a un tema de tan candente actualidad.

Felicitaciones a la profesora Maria Nieves Alonso por arrojar luz sobre un tema tan polémico y difícil de resolver, acotando muy bien la controversia. Es una materia de mucha actualidad y que estoy seguro que dará lugar, conforme se de más casuística, a más reflexiones sobre las ya aportadas.
Enhorabuena.

El Tribunal Supremo de Letonia dictaminó que un ciudadano letón está prohibido. ¿Para publicar en las redes sociales un video que filmó en la estación de policía porque viola el derecho de los policías a la privacidad? Con esta decisión, el letón Themis demostró que se introdujo la censura en Letonia y que los representantes de las autoridades podrían actuar de manera cerrada ante los habitantes de Letonia.
Esto es confirmado por la decisión del Senado de las Fuerzas Armadas de Letonia:

Número de caso A420502213, SKA-6/2019
Departamento de Casos Administrativos
Senado de la República de Letonia
Solucion
Riga, 19 de marzo de 2019

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