Apretón de manos

- He llegado a un acuerdo de mediación para resolver un conflicto, pero la otra parte lo incumple, ¿hay alguna vía para obligarle a que cumpla lo pactado?

- Sí, pero las opciones varían en función de la forma que ha adquirido el acuerdo.

Un acuerdo de mediación en el que no interviene autoridad judicial o administrativa alguna, en nuestro ordenamiento jurídico, es un mero acto privado, que produce efectos únicamente entre las partes que lo alcanzan. Es decir, no se trata de un título ejecutivo, por lo que para lograr su cumplimiento habrá que acudir a presentar una demanda de reconocimiento del acuerdo de mediación. 

Por el contrario, si el acuerdo de mediación con anterioridad había sido elevado a escritura pública u homologado judicialmente, ya ha adquirido fuerza ejecutiva directa, tal y como indica el art. 25 de la Ley 5/2012 sobre mediación en asuntos civiles y mercantiles. Por lo tanto, en este supuesto, se puede interponer directamente una acción ejecutiva para lograr su cumplimiento.

Mención especial merecen los acuerdos de mediación alcanzados en el extranjero, que se pretenden ejecutar en España. De nuevo, hay que distinguir si el acuerdo en cuestión ha alcanzado fuerza ejecutiva, o no.

Si ha alcanzado fuerza ejecutiva en el extranjero, para poder ejecutarse en España, la Ley de mediación establece que deberá seguirse el procedimiento previsto en la Ley de Cooperación Jurídica Internacional (LCJI). Es decir, el acuerdo de mediación tendrá que superar el procedimiento de exequátur previsto en los arts. 52-55 LCJI. En cualquier caso, la Ley de mediación introduce una cláusula de orden público, de tal forma que no podrá ejecutarse ningún documento extranjero que resulte manifiestamente contrario al orden público. 

Si, por contra, el acuerdo de mediación no ha adquirido fuerza ejecutiva en el extranjero, para su formalización en España se prevé que las partes puedan elevar a escritura pública el acuerdo alcanzado. Para ello deben presentar dicho acuerdo, junto con la copia de las actas de sesión constitutiva y final del procedimiento ante notario. Éste verificará el cumplimiento de los requisitos exigidos en la Ley 5/2012 y que su contenido no es contrario a Derecho.

Entrada publicada el 19/06/2018

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

ISSN: 2603-9087

Comentarios

Celebro la aportación de esta semana.

Divulgar y razonar la solución extrajudicial de conflictos es contribuir a su necesaria implantación.

El movimiento ADR, el fomento de la técnica negociadora, permitirán consolidar una sociedad civil responsable, protagonista de sus compromisos, gestora de sus intereses y confiada en la autonomía privada.

Este principio está recogido de forma principal en el art. 1255 CC y, para completar su eficacia jurídica, entre otros preceptos se puede recordar el art. 1091 (las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley).

Es este texto legal, nuclear en nuestro Ordenamiento, el que siempre ha buscado adelgazar la heteronomia y desjudicializar el conflicto, cuanto más cuando la realidad transnacional, la evitación de dilaciones temporales, la minoración de los costes...recomiendan mediar.

Gracias

Estimado Justiniano:

Muchas gracias por su aportación. En relación con su comentario, la UE está impulsando cada vez más el papel de la autonomía de la voluntad de las partes. Por un lado, ha promocionado el recurso a la mediación en todos los Estados Miembros de la UE a través de la elaboración de la Directiva 2008/52/CE, que ha supuesto una armonización en la normativa de todos los Estados de la Unión en esta materia. Por otro lado, en muchos de los Reglamentos más recientes de la Unión, el legislador concede un papel fundamental a la autonomía de la voluntad de las partes, para designar qué tribunales son competentes para resolver su conflicto, y qué ley ha de aplicarse. 

Centrándonos en la mediación, en España parece que falta una cultura de la mediación y un desconocimiento de lo que supone el recurso a esta vía para resolver un conflicto. Por ello, pese a los esfuerzos realizados desde la UE, y a que la Directiva 2008/52/CE se transpuso en nuestro país mediante la Ley 5/2012, todavía hay un escaso recurso a este mecanismo de resolución de conflictos. 

Tal vez con algo más de información sobre la cuestión y una mayor implicación de los profesionales jurídicos que intervienen en la resolución de los conflictos, sean cada vez más las controversias que se resuelvan por esta vía.

Un saludo,

GRACIAS, M. CARMEN, POR ESTA NUEVA ENTRADA EN EL BLOG.
LA MEDIACIÓN CONSIDERO QUE, EN MUCHOS CASOS, ES LA OPCIÓN MÁS VIABLE PARA RESOLVER UN CONFLICTO, ES MÁS ÁGIL Y EVITA LA VIA JUDICIAL.
EN EFECTO, NO SE TRATA DE UN TÍTULO EJECUTIVO POR LO QUE EL INCUMPLIMIENTO DE ALGUNA DE LAS PARTES OBLIGA A ACUDIR A OTRAS VÍAS.
GRACIAS POR COMPARTIR ESTE TEMA, PUES INVITA A LA REFLEXIÓN JURÍDICA.
UN FUERTE ABRAZO,

Estimada Elisa:

Muchas gracias por su comentario. Efectivamente, la agilidad y rapidez de la mediación es una de sus ventajas, pero además, el hecho de que sean las partes las que alcancen una solución consensuada permite que se adapte mejor a las circunstancias del caso concreto, y aumenta las probabilidades prácticas de que sea cumplida por las partes. Estas y otras ventajas de la mediación son todavía más acusadas en los supuestos internacionales, que revisten de mayor complejidad que los que son meramente internos, y en los que la mediación puede ayudar a mitigar algunos de los problemas que se plantean.

Un saludo,

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