Con el inicio de segundo trimestre, hemos comenzado nuestra andadura por el TFG aquellos alumnos que finalizaremos los estudios de grado durante este curso académico.

Para todos nosotros, el TFG representa una gran carga de trabajo, siendo una de nuestras preocupaciones prioritarias en esta recta final de curso. Durante la titulación hemos ido adquiriendo conocimientos y competencias que nos permiten elaborar y diseñar proyectos relacionados con nuestra especialidad. Llegado este punto y en mi caso, he optado por completar mi titulación deportiva con un TFG relacionado con mi especialidad (el esquí alpino) pensando en poder obtener un mayor y mejor conocimiento científico sobre los requerimientos fisiológicos de la modalidad.

Dentro de este contexto, surgió la idea de realizar una parte exclusivamente práctica y no lo dudé más tiempo. Siguiendo los consejos de mi tutor de TFG, me puse manos a la obra sin perder de vista la afirmación con la que iniciamos la asignatura de Valoración Funcional en cuarto curso de Grado en CAFD: «Lo que no se mide no se puede mejorar» (Lord Kelvin).

El resultado, una gran semana, sorprendido por la fisiología de los jóvenes talentos deportivos del esquí alpino en nuestra comunidad de Castilla y León y un fin de semana de intenso trabajo en las carreras, desde un papel totalmente nuevo: el acercamiento a la investigación.

Una gran formación académica y una gran experiencia práctica

¡Muchas gracias, Ui1!

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