Alejandro Bastida Castillo Profesor del Grado en CAFD
Vie, 01/10/2021 - 13:00

fútbol, jugador disparando un balón

Dispositivos electrónicos en el fútbol. Imagen de YouTube.

Serie: 'In corpore sano' (XIII)

En el fútbol el proceso de entrenamiento se configura con el objetivo de ser un medio efectivo para alcanzar un estado de forma, técnico y táctico óptimo de los jugadores. Aunque no solo las sesiones de entrenamiento contribuyen a ese objetivo, también los partidos suponen un estímulo psicofísico importante para los jugadores. Pero ¿Y si esos estímulos son demasiado altos? ¿Y si son demasiado bajos?

Estos estímulos se pueden considerar parte de la carga de trabajo que reciben los deportistas. Es decir, durante el entrenamiento y la competición la carga de trabajo es inducida al deportista de forma programada para producir una adaptación positiva. Estas cargas de trabajo se ajustan para aumentar o disminuir la fatiga, dependiendo de la fase en la que se encuentre (nivel basal o de competición). Asegurarse de que la fatiga se ajuste adecuadamente es importante tanto para la consecución de adaptaciones positivas como para evitar riesgos de la extralimitación no funcional (fatiga que puede durar semanas a meses), lesión, enfermedad, o sobreentrenamiento.

Este hecho ha sido comprobado en diferentes investigaciones de Tim Gabbet (2010, 2011 y 2012), en el que se muestra que existe una relación positiva entre la carga de entrenamiento y la incidencia lesiva, aumentando las probabilidades de lesión de forma significativa a medida que aumenta la carga de entrenamiento. Aunque, por otro lado, si reducimos las cargas de entrenamiento más de lo óptimo, no se proporcionará al deportista un nivel adecuado de preparación para soportar el estrés que supone la competición o un 'escenario comprometido'. De esta manera, cargas altas de entrenamiento nos pueden servir como 'antídoto' para hacer al deportista más fuerte y resistente a la lesión. Esta delgada línea entre un estado óptimo de preparación y la lesión supone para los preparadores físicos y entrenadores un reto en el control y programación de las cargas o como lo considera Gabbet 'la paradoja de la prevención de lesiones'.

Los equipos de fútbol profesional llevan muchos años monitorizando las cargas de trabajo externas de sus jugadores para llevar a cabo esta ardua tarea. Aunque hace una década ya que los jugadores son monitorizados mediante dispositivos electrónicos de seguimiento, más conocidos por la FIFA como 'Electronic Performance Tracking Systems' (EPTS). La utilización de esta tecnología se ha vuelto más popular, desde que la FIFA permitió su uso tanto en entrenamiento como en partidos oficiales. Hoy en día son infinitas las posibilidades que ofrece esta tecnología en las ciencias del deporte, haciendo uso de esta en ámbitos bien distintos como: otros deportes, la salud, el fitness, la rehabilitación, y sobre todo, en la investigación.

Enlace para ver más sobre los dispositivos electrónicos de seguimiento de jugadores

Editor: Universidad Isabel I

ISSN 2697-1992.

Burgos, España

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