Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Vie, 10/02/2023 - 13:09

Las tres científicas

Este cuento ha sido elaborado en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia para servir de inspiración a las niñas para que se decanten por  profesiones STEM.  El objetivo del cuento es visibilizar a la mujer en la ciencia y la importancia de su papel hoy en día y en el futuro.

Las tres científicas

Una gélida mañana de enero llegó a la aldea de Moronoa, en el Serengeti, una anciana vestida con harapos. En la plaza del pueblo, tres niñas de 10 años conversaban animadamente. La anciana se acercó a ellas y les preguntó dónde podía encontrar un albergue para descansar. A pesar de su extraño aspecto, Noa, Ara y Odalis, que así se llamaban las niñas, condujeron a la anciana hasta la casa de Noa, porque su madre viuda, alquilaba habitaciones a los turistas en temporada estival.

Durante el trayecto, las tres pequeñas se quedaron prendadas de la historia que les contó la anciana. Les dijo que provenía de un lugar muy lejano, que ni siquiera venía en los mapas, una isla que pronto desaparecería engullida por las aguas.

Cautivadas por la voz y la historia de la anciana, una vez acomodada en la casa de Noa, las niñas se sentaron alrededor de la chimenea junto a ella, para conocer algo más sobre su vida.

  • Yo soy el último Oráculo de la Tierra, les dijo. Mi visión sobre el futuro del planeta es descorazonadora. Durante décadas he intentado contactar con las científicas más prominentes de los cinco continentes, pero nadie me ha hecho caso. Y lo peor de todo es que, lamentablemente, mis predicciones siempre se han cumplido.

Anciana

Las tres niñas

Noa, Ara y Odalis, absortas en sus disertaciones, le preguntaron a la anciana qué tipo de predicciones había hecho, a lo que la anciana, sabiendo que no le quedaba mucho tiempo, quiso compartir sus visiones con ellas.

  • En el año 2050, una tormenta solar arrasará la tierra. La tecnología, tal y cómo la conocemos, desaparecerá. Para entonces, toda la población del planeta dependerá de la Inteligencia Artificial y debido al cambio climático, un gran número de países estará bajo el mar. Los habitantes del planeta habrán emigrado hacia los polos, porque en el ecuador, todo será un enorme desierto. El agua dulce será más valiosa que los metales preciosos y las multinacionales dominarán la producción de alimentos. Las enfermedades generadas en laboratorios y provocadas por las guerras habrán diezmado a la población que, debido a la tormenta solar, quedará completamente incomunicada. Y ese será el final de la raza humana y de la vida en la Tierra, porque la tormenta provocará que la atmósfera se impregne de radioactividad y una capa densa de nubes que impedirá el crecimiento de cualquier ser vivo.

Las niñas se miraban estupefactas. En sus mentes bullían las preguntas.

  • ¿Y se puede hacer algo para parar todo esto?, preguntó Noa.
  • Sí, todavía no es demasiado tarde, pero para ello, necesito vuestra ayuda, respondió la anciana.
  • ¿Qué podemos hacer nosotras? le dijo Ara.
  • Las mujeres son la mayor reserva de poder del planeta. Vosotras, podéis ser cualquier cosa que os podáis imaginar. Con esfuerzo y constancia, podéis conseguir lo que os propongáis. Yo ya soy vieja y he vivido aislada del mundo toda mi vida. Ahora me doy cuenta de cómo he desperdiciado mi tiempo. Pero vosotras, sois la esperanza del futuro. De lo que os he contado ¿Qué es lo que más os preocupa?
  • A mí el calentamiento de la Tierra, respondió Ara.
  • Yo creo que lo que más me preocupa es que nos dominen las máquinas, dijo Noa.
  • Me parece que lo más importante es parar a los científicos locos que crean enfermedades en sus laboratorios, indicó Odalis.

Tras escucharlas, sonrió. Sabía que había llegado al lugar y momento adecuados. Con mucho cuidado, la anciana rebuscó en su bolso y extrajo una caja de madera.

las 3 niñas

 La abrió y concedió a cada niña un objeto: una pluma de pavo real, una piedra de cuarzo rosa y un pequeño frasco de cristal con arena negra de volcán. Y les dijo:

  • Os voy a entregar mis más preciados tesoros. Son tres objetos que os pueden ayudar a salvar el mundo. Debéis usarlos con sabiduría, ya que solo os inspirarán cuando actuéis con el corazón limpio y un espíritu altruista.

La anciana entregó a Ara la pluma de pavo real diciéndole que con ella conseguiría hacer frente a la tormenta solar. Dio a Noa la piedra de cuarzo rosa, indicándole que sería la llave para frenar el dominio de la inteligencia artificial. Y entregó el frasco de cristal a Odalis a quien recomendó utilizar la arena con cuidado, sin desperdiciar ni un solo grano, porque con ella, obtendría la inspiración para curar a la gente. Y acto seguido, la anciana falleció.

15 años después

Pasados 15 años de aquel encuentro, las niñas, que persiguieron sus sueños, se convirtieron en científicas. Ara trabajaba como Ingeniera Medioambiental para la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el programa de Calentamiento Global; Noa era Ingeniera Informática en el BID, el Banco Interamericano de Desarrollo, organizando proyectos internacionales y Odalis se había convertido en directora médica, experta en nanotecnología de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El planeta había cambiado enormemente en esos años y las predicciones de la anciana, lamentablemente, se estaban cumpliendo. Andrómeda, un superordenador puesto en marcha por China 5 años atrás, dominaba la vida en el planeta y los humanos eran meros peones de las decisiones de Andrómeda. Según sus cálculos sobre el sol, una tormenta solar arrasaría la Tierra ese mismo año. En su ansia por el poder absoluto, había creado en un laboratorio un virus que estaba diezmando a la población del planeta, a la que quería sustituir por robots, más duraderos que utilizaban menos recursos que los humanos.

Las tres adultas

Las tres jóvenes coincidieron en su pueblo aquel verano, uno de los pocos del continente que no había sido engullido por las aguas. En la misma plaza en la que jugaban de pequeñas quedaron para charlar. No habían olvidado a la anciana, ni sus regalos. Les habían servido de inspiración para proponer soluciones para parar aquella barbarie en la que se había convertido el mundo. Al menos, a dos de ellas.

Noa Noa, la ingeniera informática mostró su preocupación por el dominio de Andrómeda. No obstante, expuso a sus compañeras su posible solución.

  • Andrómeda está dirigiendo nuestras vidas. Tenemos que apagarla. He investigado el cuarzo rosa, un material que en sus átomos sustituye el titanio por silicio. Su estructura hexagonal y terminada en punta, con una composición traslúcida, casi transparente, me han inspirado para desarrollar un programa informático en mi ordenador cuántico con el que, a través de un virus, mi equipo bloqueará los sistemas de activación de las órdenes de Andrómeda. Podré bloquear las conexiones en red y llegar al corazón de la máquina para conseguir apagarla.

Odalis, como experta en nanotecnología, también había pensado en algo. Al oír el plan de su amiga, descubrió cómo podría ayudar.  La arena negra que le había regalado la anciana, le inspiró para desarrollar nanorobots biológicos inteligentes, capaces de restaurar el ADN de las células dañadas. Su equipo trabajaba en el más absoluto secreto, en un búnker aislado, por lo que Andrómeda no sabía nada de sus investigaciones. Había desarrollado una vacuna para tratar a toda la población, pero la vacunación debería comenzar, una vez que OdalisAndrómeda estuviera desactivada.

Ara miraba a sus amigas con orgullo, temor y emoción. Era la única que hasta el momento, no había podido dar una solución al problema planteado por la anciana, el más difícil de todos. Con tristeza decidió dar un paseo por las proximidades del cráter rodeado por el mar. Llevaba la pluma de pavorreal en la mano y se fijó en sus colores iridiscentes. Eran colores como los que desprendían un banco de algas bioluminiscentes que había en la orilla. Casi por inercia, recogió una muestra para llevar al laboratorio. Ya en él, decidió someter a las microalgas eucariotas a un proceso de calentamiento, con rayos zeta, descubiertos hacía tan solo unos meses. Al alcanzar la temperatura de 55 grados, en lugar de morir, las microalgas, estresadas por el calor, comenzaron a emitir más oxígeno y ozono a la atmósfera controlada del laboratorio.

Escudo protector

Ara sonrió al pensar que había dado con la solución porque un aumento de la capa de oxígeno y ozono podría crear un escudo alrededor de la Tierra y salvarla de los rayos cósmicos. A través de las plantas desaladoras de agua en todo el planeta, modificadas con membranas de filtración y conseguir crear una nueva atmósfera.

AraSegún sus cálculos, el tiempo que tarda una partícula en llegar desde el sol a la tierra es de 8 minutos y 20 segundos. Su plan se completó con el de otro equipo científico que decidió lanzar a la atmósfera millones de toneladas de dióxido de azufre, las conocidas como inyecciones de aerosoles estratosféricos, para revertir drásticamente el efecto invernadero y recuperar la capa de ozono.

Llegó el momento

El 17 de septiembre del 2050 a las 11:23:36, Noa lanzó su virus informático contra Andrómeda en una actualización planetaria del sistema lanzada por la propia inteligencia artificial. Previamente, había puesto en alerta a todas las infraestructuras básicas del planeta, para evitar la pérdida de vidas humanas. El medio utilizado para ello fue el correo tradicional, mediante cartas de papel. En tan solo 5 minutos el virus hizo su efecto y se produjo el gran apagón de Andrómeda. Pasados otros 5 minutos se restablecieron de nuevo todos los sistemas con un Internet arcaico, pero sin rastro alguno de Andrómeda.

Para evitar el caos, un equipo internacional de la ONU estableció las bases para la nueva vida en la Tierra.  Gracias al método de Ara, en tan solo unos meses se logró crear el escudo protector para el planeta, y una nueva política medioambiental, con la plantación de millones de árboles. Las vacunas de Odalis comenzaron a hacer efecto en la población que restableció el equilibrio en el planeta. Se restablecieron los sistemas de corrientes marinas para regular el clima y esto permitió la migración de la población hacia zonas más templadas. Los seres humanos habían aprendido a convivir en paz y optimizar sus recursos.

Y todo ello, gracias al esfuerzo, tesón y conocimientos de tres jóvenes, que persiguieron sus sueños y se convirtieron en la llave para salvar la Tierra.

Moraleja: El talento femenino tiene mucho que aportar en las profesiones STEM.

Puedes, si quieres descargarte el cuento en formato PDF.

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