Eloy José Villaverde Caramés Profesor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte
Vie, 30/04/2021 - 09:20

clase de educación física.

Un grupo durante una clase de Educación Física.

Serie: 'In Corpore Sano' (III)

La inactividad física es un problema creciente en nuestra sociedad, desencadenada por el incremento de conductas sedentarias, tales como permanecer demasiadas horas sentado, estar delante de una pantalla o evitar la ejecución de tareas que impliquen un mínimo de esfuerzo físico. Esta circunstancia se acentúa en la adolescencia, representando un período de transición hacia la madurez determinante en la adquisición de un estilo de vida activo y saludable.

Considerando el tiempo que pasan los jóvenes en la escuela, la asignatura de Educación Física juega un papel fundamental en el fomento de estos comportamientos, siendo la figura del docente esencial en la consecución de este objetivo. Pero,... ¿Qué características debería tener en cuenta el profesorado para realizar esta labor con eficacia? ¿Cómo definiríamos qué es un buen educador en la enseñanza secundaria?

Revisando la literatura relacionada con este término, un buen docente se caracteriza principalmente por la capacidad pedagógica, el desempeño profesional, los rasgos de la personalidad y el conocimiento de la asignatura. Al margen de estos atributos, también se consideran relevantes otros como la promoción de valores, la consecución de las metas que persigue la materia y el desarrollo de un ambiente positivo en las clases.

La capacidad pedagógica comprende habilidades relacionadas con la planificación, la intervención y la evaluación de la asignatura. Este rasgo debería ser el eje sobre el que se asienten el resto de características en la formación del profesorado, fortaleciéndose a medida que el docente adquiere más experiencia en su ámbito.

El desempeño profesional es una de las categorías más queridas entre el alumnado de secundaria y el profesorado que desarrolla su actividad profesional. Con este concepto se hace referencia a la dedicación e implicación del educador en su día a día, tomando conciencia de los problemas de la sociedad y actuando como agente de cambio mejorando la realidad educativa.

Los rasgos de la personalidad representan los calificativos que definen la forma de ser del docente, así como la relación que mantiene con los estudiantes durante el desarrollo de la materia. Entre las preferencias de estos últimos, los buenos profesores son aquellos que se consideran eficaces, muestran optimismo y capacidad de adaptación ante situaciones adversas; mientras que como aspectos negativos resaltan su mal genio, el ser demasiado estrictos o la falta de crédito.

El conocimiento de la asignatura es una de las características mejor valoradas por el alumnado que se prepara para ser docente de Educación Física en el futuro, subrayando este colectivo la necesidad de mejorar su aprendizaje sobre aspectos relacionados con la salud, la práctica de actividades deportivas específicas o la gestión del aula. Asimismo, resulta imprescindible la formación continua del profesorado que ejerce su labor en la actualidad, renovando y ampliando los contenidos que desarrollan en sus sesiones.

Promoción de valores

La promoción de valores es un atributo que no debería pasar inadvertido en la concepción de un buen profesor, especialmente a la hora de hacer frente a la discriminación en las sesiones por razón de género, raza, discapacidad, entre otras cuestiones. Los hábitos diarios del educador y su contexto profesional son determinantes en la configuración de este aspecto.

La consecución de las metas que persigue la asignatura es un elemento que todo docente debería cuidar en su labor, promocionando la actividad física entre los jóvenes fuera del entorno escolar. Por tanto, es imprescindible que el educador no solo domine los contenidos, sino que sea capaz de generar ese interés por la práctica.

Finalmente, el desarrollo de un ambiente positivo en las clases facilitará el trabajo del alumnado y del propio profesorado durante el curso académico. Esto permitirá que la enseñanza sea más efectiva y enriquecedora logrando las finalidades propuestas.

La preparación de los futuros profesionales en este sector debería considerar la presencia de cada uno de estos rasgos, mejorando la eficacia de la docencia en el centro escolar e interiorizando todo lo que comprende el término “buen profesor” en la asignatura de Educación Física.

 

Para más información:

Villaverde-Caramés, E.J., Fernández-Villarino, M.A., Toja-Reboredo, B. y González-Valeiro, M.A. (2021). Revisión de la literatura sobre las características que definen a un buen docente de Educación Física: consideración desde la formación del profesorado. Retos, 41, 471-479. doi: 10.47197/retos.v0i41.84421

 

ISSN 2697-1992.

Editor: Universidad Isabel I

Burgos, España

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