Sandra Lado Departamento de Comunicación. Universidad Isabel I
Mié, 04/02/2026 - 09:27

Día Mundial contra el Cáncer.

El cáncer es una enfermedad compleja que requiere de la intervención de muchos especialistas, tanto para la detección como en el diagnóstico y el tratamiento. Cada año, el 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, fecha en la que se recuerdan los avances tecnológicos o la necesidad de aumentar la investigación para dar respuesta a una de las principales causas de mortalidad en el mundo.

Esta enfermedad se origina cuando un grupo de células del organismo crece de forma anómala e incontrolada dando lugar a un bulto o masa, denominado tumor, excepto en las leucemias (cáncer de la sangre). La agresividad de la enfermedad puede invadir el tejido circundante y provocar metástasis en otros órganos y tejidos del organismo, que están distantes al origen de la enfermedad, ya que se puede trasladar a través del sistema linfático o sanguíneo.

En el cuerpo humano, las células crecen y se dividen para crear nuevas células a medida que el organismo las necesita. Si una célula normal envejece o se daña, el cuerpo tiene la capacidad de generar una nueva. No obstante, en el caso del cáncer, la célula se descontrola. Las células viejas o dañadas sobreviven, en lugar de morir, de manera que se forman nuevas células cuando no son necesarias y este proceso provoca el tumor.

Los genes de las células son los encargados de controlar la producción de las células en el organismo. En las células cancerosas se producen alteraciones moleculares que provocan cambios en su funcionamiento normal. Estas alteraciones pueden dividirse en: tumores benignos, aquellos en los que se produce un aumento en el número de células, pero la estructura y función de ellas es normal; y tumores malignos, que son aquellos que son denominados cáncer.

El cáncer en el mundo y en España

Los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que cada año se diagnostican en el mundo 20 millones de nuevos casos y el número de defunciones alcanza los 9,7 millones de personas, según los últimos datos oficiales publicados en 2022. Se estima que el 53,5 millones de personas sobrevivieron en los 5 años posteriores al tratamiento. Esta enfermedad sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en el mundo, solo por detrás de las enfermedades del sistema circulatorio. Los datos de la OMS indican que 1 de cada 5 personas desarrollarán cáncer a lo largo de su vida.

En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los últimos datos oficiales revelan que en 2026 se diagnosticarán 301.884 nuevos casos, que representan al 2% de la población. Y las estancias hospitalarias por cáncer alcanzaron la cifra de 3.115.419 pacientes según los datos de 2023, los más recientes, el 7.9% del total de las estancias hospitalarias. De estos pacientes, el 71% alcanzó la curación o mejoría y el 18,9% falleció.

La Sociedad Española de Oncología Médica señala que los nuevos casos de cáncer experimentarán en España un ligero incremento en 2026 con respecto al año anterior. Los tumores más frecuentes son los de:

  • cáncer de colon y recto (44.132)
  • cáncer de mama (38.318)
  • cáncer de pulmón (34.908)
  • cáncer de próstata (34.833)
  • cáncer de vejiga urinaria (23.929)

La supervivencia neta a cinco años ronda el 57,4% en hombres y el 65,2% en mujeres. Estos valores reflejan una subida muy ligera en los últimos años pero con un duplicado de supervivencia de los pacientes en los últimos años debido a la mejora de los tratamientos, el cribado y el diagnóstico precoz.

Prevención de la enfermedad

Los estudios realizados por la OMS indican que 4 de cada 10 casos de cáncer podrían ser evitables a nivel mundial reduciendo los factores de riesgo y aplicando hábitos de vida saludables, que aumentan las probabilidades para prevenir o reducir los riesgos de desarrollar la enfermedad. Algunos de los consejos para la prevención se orientan a mantener una vida libre de tabaco y nicotina, conservar un peso saludable entre el 19 y el 25 de Índice de Masa Corporal (IMC) para mantener un buen estado de salud y calidad de vida, realizar actividad física diariamente, protegerse de la exposición solar o seguir una dieta saludable

La información recopilada en 185 países por la OMS y en el análisis de 36 tipos distintos de cáncer, la investigación determina que el consumo de tabaco constituye el principal factor de riesgo evitable a nivel mundial, responsable de aproximadamente el 15 % de los nuevos diagnósticos de cáncer. A continuación se sitúan las infecciones, que explican en torno al 10 % de los casos, y el consumo de alcohol, asociado a cerca del 3 %.

El estudio señala además que tres localizaciones tumorales —pulmón, estómago y cuello uterino— concentran casi la mitad de los cánceres prevenibles en el conjunto de la población mundial, tanto masculina como femenina.

En cuanto a sus causas, el cáncer de pulmón se relaciona principalmente con el tabaquismo y la contaminación atmosférica; el cáncer gástrico está ligado en gran medida a la infección por Helicobacter pylori; y el cáncer de cuello uterino se debe de forma predominante a la infección por el virus del papiloma humano (VPH).

La incidencia del cáncer evitable a nivel mundial es notablemente más elevada en los hombres que en las mujeres: el 45 % de los nuevos diagnósticos se produce en varones, frente al 30 % en mujeres. En el caso masculino, el tabaquismo aparece como el principal factor de riesgo, responsable de casi una cuarta parte de los nuevos casos (23 %), seguido de las infecciones (9 %) y del consumo de alcohol (4 %). En las mujeres, el patrón es distinto a escala global: las infecciones encabezan las causas prevenibles (11 %), seguidas del tabaco (6 %) y de un índice de masa corporal elevado (3 %).

El peso del cáncer prevenible presenta, además, importantes diferencias regionales a lo largo del planeta. Entre las mujeres, la proporción de casos evitables va desde el 24 % en el Norte de África y Asia Occidental hasta el 38 % en África Subsahariana. En los hombres, la carga más elevada se registra en Asia Oriental (57 %), mientras que la más baja se observa en América Latina y el Caribe (28 %). Estas desigualdades responden a distintos niveles de exposición a factores de riesgo conductuales, ambientales, laborales e infecciosos, así como a diferencias en el desarrollo socioeconómico, las políticas de prevención y la fortaleza de los sistemas sanitarios.

Detección precoz y cribado

La detección precoz y el cribado de la población, a partir de determinada edad, reduce considerablemente la mortalidad, ya que los tratamientos actuales son más efectivos cuanto antes se detecten los síntomas. En el diagnóstico precoz influyen el conocimiento de los síntomas de los distintos tipos de cáncer para acudir al médico ante las primeras anomalías, el acceso a los servicios clínicos de evaluación y diagnóstico o la deriva del paciente a los servicios de tratamiento. Los programas de cribado de la población, por su parte, se basan en la existencia de factores de riesgo o edad y ayudan a detectar algunos cánceres en sus primeros estadios.

Los tratamientos contra el cáncer hoy en día van encaminados a curar la enfermedad o, en su defecto, a convertirla en crónica. Todos ellos tratan de bloquear la anomalía genérica de la célula cancerosa y estimular el sistema inmune de la persona para bloquear su posible metástasis a otros órganos. Son tratamientos personalizados que aportan a cada paciente, el tratamiento de oncología, radioterapia y hormonoterapia necesarios para bloquear el crecimiento o diseminación de las células a otros órganos del cuerpo.

Investigación

La investigación oncológica en España ha experimentado un impulso notable en los últimos años, promovido por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). La organización financia a más de 2.300 investigadores en 146 centros de todo el país, apoyando proyectos que abarcan desde la prevención y el diagnóstico precoz hasta el desarrollo de terapias avanzadas para los tipos de cáncer más agresivos. En 2025, la AECC destinó cerca de 40 millones de euros a proyectos de investigación, consolidando su papel como motor de innovación científica y como soporte fundamental para la red sanitaria y universitaria española. Gracias a estos esfuerzos, se busca incrementar la supervivencia global de los pacientes al 70 % para 2030, abordando tanto tumores de alta incidencia como aquellos con peor pronóstico.

A nivel internacional, España se integra en redes de colaboración que permiten compartir hallazgos, experiencias y tecnologías con centros de investigación de todo el mundo. Este intercambio global facilita la participación en estudios multicéntricos y ensayos clínicos de vanguardia, y coloca al país en la primera línea de proyectos que buscan terapias personalizadas y el entendimiento de factores genéticos y ambientales asociados al cáncer. Paralelamente, el Observatorio del Cáncer de la AECC recopila y analiza datos epidemiológicos nacionales e internacionales, ofreciendo una visión comparativa de la incidencia, mortalidad y factores de riesgo, y permitiendo que las políticas sanitarias y las estrategias de prevención se diseñen de manera más efectiva y contextualizada.