Vanesa Martínez Valderrey Directora del Máster en Neurociencia
Lun, 10/01/2022 - 00:00

Diversidad. Muñecos de distintas razas del mundo dándose la mano sobre una pasarela de madera

La diversidad.

Serie: 'Neurociencia Educativa' (XXIV)

La política de atención a la diversidad en nuestro país ha experimentado una positiva evolución vinculada a la inclusión en el contexto educativo ordinario de aquellos alumnos que presentan necesidades específicas de apoyo educativo. La evolución experimentada se puede observar mediante el estudio de las diferentes disposiciones normativas formuladas a lo largo de los años.

Actualmente, la educación especial y el tratamiento de la diversidad se orientan hacia una respuesta educativa que se ajuste a las necesidades de cada alumno de forma individualizada. Naturalmente, este tratamiento a la diversidad en el seno del centro ordinario conlleva una reorganización de las metodologías, recursos humanos y materiales, del espacio y del tiempo, que hagan posible esta configuración del nuevo modelo de escuela inclusiva. Guillen (2015) postula que «los nuevos tiempos requieren que el aula se convierta en el nuevo laboratorio y el profesor en un investigador de sus propias prácticas, analizando siempre qué es lo que funciona y por qué, como fórmula imprescindible para atender de forma eficiente la diversidad del alumnado».

Por otro lado, y haciendo alusión a la legislación actual que aboga por la atención ordinaria de la diversidad en contextos educativos, resulta indispensable conocer en profundidad los trastornos de aprendizaje y las dificultades a las que se enfrentan los escolares en contextos de enseñanza-aprendizaje. La diversidad a la que se enfrentan los profesionales de la educación hace necesario un replanteamiento de las metodologías existentes. Los maestros, por lo tanto, se encuentran ante situaciones en las que es necesario entender los procesos que dificultan el aprendizaje. Del mismo modo, la legislación vigente pone de manifiesto que es necesario normalizar la diversidad en el aula y atenderla de manera eficaz.

tapones de colores símbolo de la diversidad

Tapones redondos de envases de diferentes colores.

Profundizando en la necesidad de que la Universidad responda a nivel formativo a este campo profesional cabe destacar el amplio debate generado en las últimas décadas por parte de la comunidad científica, tornándose indispensable el conocimiento y la formación en esta área de conocimiento, la relación entre la neurociencia y la educación.

En este sentido, la formación actual de maestros y educadores se sustenta en marcos conceptuales y teóricos, generalmente, de carácter sociocognitivo. Este hecho, inevitablemente, conduce hacia el desarrollo de programaciones didácticas que poco o nada tienen que ver con la importancia y con el papel que juega el funcionamiento cerebral en experiencias de aprendizaje. Es por ello por lo que, conocer todos los elementos que forman parte de este proceso, no solo aporta un plus a la práctica diaria docente, sino que induce a la introducción de cambios significativos en el modo de pensar y de organizar el quehacer docente. Cuestión que, sin lugar a duda, repercutirá en la adquisición de competencias y en el aseguramiento del bienestar de los estudiantes en el entorno escolar.

Referencias bibliográficas:

Guillen, J. C. (2015). Neuroeducación en el aula: de la teoría a la práctica. A tres bandas, 38, 78-87.

Editor: Universidad Isabel I.

ISSN 2697-0481

Burgos, España.

 

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