Todavía colea la polémica surgida a raíz de la monumental pitada al Himno de España en la Final de la Copa del Rey celebrada en Barcelona. Por desgracia, este tipo de cosas también encajan en la definición de typical Spanish y a mí, personalmente, me abochornan.

No voy a abordar el asunto desde el punto de vista jurídico ni entraré a valorar si silbar al himno forma parte del derecho fundamental a la libertad de expresión (que, como toda libertad, tiene su límite donde empieza el derecho del prójimo). Es un asunto que considero pertenece al ámbito de la cultura de un pueblo, de educación y de respeto.

Por suerte, estos sucesos suelen tener connotaciones muy locales y de poca repercusión fuera de la piel de toro; probablemente porque fuera de nuestras fronteras es difícilmente explicable que sucedan estas cosas.

Irlanda - Inglaterra

Más bien sucede lo contrario: todavía está fresco en la memoria el mítico partido del Torneo Seis Naciones, disputado entre Irlanda e Inglaterra en Croke Park, Dublín, en 2007.

Los que hemos tenido la suerte de vivir, conocer y profundizar en la cultura irlandesa durante años sabemos que no es precisamente simpatía lo que los latinos del norte sienten por sus vecinos ingleses. Por ello es bueno conocer la historia y dar el valor que merece a lo que sucedió en Dublín antes de aquel partido de rugby.

La historia se remonta a 1920, en plena Guerra de Independencia irlandesa. En ese mismo estadio, y durante un partido de fútbol irlandés, irrumpen tropas británicas disparando de forma indiscriminada contra el público. El resultado: trece espectadores muertos y un jugador, Michael Hogan, que hoy da nombre a una de las gradas del estadio.

Durante casi un siglo, todo lo inglés queda proscrito, prohibido en Croke Park, que se convierte en un templo de todo lo que significa la cultura y la identidad irlandesas.

Pero en 2007, el estadio habitual en el que Irlanda juega sus partidos de rugby está en obras y la única alternativa para jugar el partido del Seis Naciones contra Inglaterra es… Croke Park. El orgullo irlandés se siente 'tocado' y las semanas previas al partido son un ir y venir de temores, tensiones y declaraciones criticando que se permita a los ingleses pisar ese «césped sagrado», y lo que es más, permitir que suene el God Save the Queen.

Incertidumbre en los instantes previos al partido. ¿Habrá silbidos, abucheos al himno inglés? Las emociones a flor de piel cuando ambos equipos salen al campo y se alinean para escuchar los himnos. Comienza el God Save the Queen. Los jugadores ingleses también saben lo que significa ese escenario, lo sucedido hace años y lo especial de la situación. Durante la interpretación solo se escucha cantar al equipo y a los aficionados ingleses presentes en el estadio. La afición irlandesa escucha seria, respetuosa y en silencio, y al final: aplausos.

La emoción se dispara cuando suenan las primeras notas de A Soldier's Song (La canción del soldado); y, no solo los 80.000 irlandeses allí presentes, sino toda Irlanda canta a pleno pulmón su himno, orgullosos de su tierra, su patria y su cultura. Conscientes de lo que ese momento significa, algunos de los jugadores irlandeses ('tíos como castillos') rompen a llorar de emoción. Dos de los jugadores de la selección que son de Irlanda del Norte, aunque no cantan, aguardan respetuosos, solemnes, a que finalice el himno para relajar el gesto.

Irlanda - Inglaterra

Inmediatamente después se interpreta el Ireland’s call (La llamada de Irlanda - utilizada como himno en los partidos de la selección nacional de rugby).

Dos naciones, dos himnos, dos banderas, una historia tremenda en el trasfondo y, a pesar de todo, respeto.

No sé si esta aura de orgullo, emoción y respeto hubo que agradecérselo al sano ambiente que siempre rodea el rugby (en España sucede lo mismo en los campos de la Liga Nacional) o si se trató de dos naciones que cerraban sus viejas heridas a base de respeto y de dar una lección al mundo entero de cómo se afrontan estas situaciones.

Para los que queráis 'vivir' ese momento de tolerancia y respeto mutuo, os dejo el enlace a ese extraordinario momento vivido en 2007 en Dublín.

 

Comentarios

Solo comentar que estoy de acuerdo con el Decano. No es tanto una cuestión jurídica como de educación y respeto por los demás. De no hacer lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

Saludos y gracias por su artículo

Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que has dicho Víctor, pero añadiría una cosa mas y es que el deporte tiene entre sus valores más destacados el del RESPECTO, junto con muchos más. Últimamente se con estas actuaciones parece que lo del respeto hay que ponerlo muy pequeño.

Solo añadir, compañeros, que diversas CCAA como Andalucía o Murcia han aprobado en los últimos meses sus Proyectos de Ley del Deporte, en los que se incluye expresamente el RESPETO como uno de los valores esenciales que caracteriza al deporte.
Particularmente, el artículo 3 (función y valor del deporte) del Proyecto de Ley del Deporte de Andalucía de septiembre de 2014, dispone textualmente que:
"1. El deporte en Andalucía tiene la consideración de actividad de interés general que cumple funciones sociales, culturales, educativas, económicas y de salud.
2. La práctica del deporte se dirigirá a la consecución de los siguientes valores (...):
c) Su aportación a la generación de actitudes y compromisos cívicos y solidarios,
de respeto y de sociabilidad".
Un abrazo,

Sinceramente siento envidia de conocer acontecimientos como el que se explica en el texto. De todas formas pienso que el rugby es un deporte especial y existen unos valores impuestos desde niños que lo hacen diferente. Yo he tenido posibilidad de vivir derbis de rugby en mi ciudad, Valladolid, estando en juego títulos importantes y el ambiente deportivo es increíble, salvando las distancias de seguimiento de este deporte con los británicos.
En cambio en otros deportes como el fútbol, podemos ver campañas organizadas sobre el típico "Respect" o "Fair Play". Para mí se trata de simples campañas publicitaria de organizaciones como FIFA o UEFA, que luego realmente en la práctica no actúan como deberían.

Bonito artículo, como español y ex-jugador de rugby solo puedo sentir envidia por los irlandeses y pena por lo que esta ocurriendo en España. Si alguno habéis tenido la oportunidad de ver algún partido de rugby en el Reino Unido, habréis observado que los campos no tienen vallas, las aficiones están juntas, los partidos los ven familias completas e incluso puedes tomarte una pinta en la grada mientras ves el partido. Resumido en tres palabras: respeto, educación y sentido-común.

Un saludo

Se ponen los pelos de punta viendo el vídeo. Estoy de acuerdo con el Profesor Cazurro Barahona; no se trata tanto de solucionar este tema utilizando los resortes jurídicos sino, más bien, apelando a una mejor educación, a la cultura y al respeto.

Gracias

Emocionante el artículo y el video. El hecho, histórico. Cuánto tenemos que aprender en y del deporte. Y qué buena escuela de vida sería si no estuviera tan politizado y tan mediatizado por el dinero... Los intereses creados a su alrededor lo han corrompido casi todo.

Ha sido emocionante leer el texto y luego ver el vídeo. Eso debería ser un evento deportivo entre dos selecciones nacionales: deporte, emoción y respeto. Gracias. Comparto su opinión al 100%

Añadir nuevo comentario