Diego Arceredillo Alonso Profesor de la Universidad Isabel I
Vie, 14/01/2022 - 11:20

Niño de espaldas escribiendo sobre una pizarra llena de contenidos científicos entre los que destaca una bombilla dibujada en varios colores

El conocimiento científico es fundamental hoy en día.

Serie: 'Un Viaje por la Ciencia' (XVIII)

A lo largo de estos dos años de pandemia, desde los medios de comunicación se han planteado muchas preguntas sobre los procesos de transmisión, infección y tratamiento de enfermedades infecciosas. Estos medios generalistas, en ocasiones, ofrecían a sus oyentes, lectores o telespectadores información contrastable mediante entrevistas y debates de los que formaban parte “especialistas” y “expertos” sobre virología y medicina.

Al margen de si la labor de un medio generalista es la de informar o formar y si un virólogo o un médico generalista debe ser considerado como un interlocutor válido a la hora de explicar un tema concreto (hemos de recordar que dentro de una especialidad científica existen gran cantidad de parcelas lo que no implica que un científico de un área sea especialista en todas las materias que incluye) debemos plantearnos las diferencias entre la divulgación y la formación científica.

Hoy en día, científicos, divulgadores y docentes ven necesario hacer llegar la ciencia que nuestros científicos están desarrollando a una sociedad cada vez más conectada y saturada de información. Blanco López expone en uno de sus estudios que la divulgación científica debería incluir dos perspectivas diferentes. En primer lugar, una perspectiva social que acerque a los ciudadanos a la ciencia. Y, por otra parte, una perspectiva de utilidad, asociada al uso que los ciudadanos hacen de los avances científicos en su vida diaria.

La perspectiva social hoy en día podría estar en peligro debido, por una parte, a la elevada especialización de los contenidos científicos y, por otra, a la cada vez menor formación científica de la sociedad. Los problemas en la didáctica de las ciencias que se presentan en las diferentes etapas educativas están provocando un distanciamiento entre los estudiantes y la ciencia. La elevada abstracción de los contenidos de ciencias dificulta su comprensión. Esto provoca desmotivación y desinterés hacia la ciencia, lo que conlleva que sea considerada una materia complicada y poco útil en el día a día (algo que se ha demostrado y comprobado durante la pandemia).

Este problema no sólo está asociado a cómo se enseñan las ciencias en las escuelas sino a la organización de nuestro sistema educativo, el cual se encuentra orientado a cumplir unos estándares de aprendizaje por cursos y etapas. Este enfoque impide, en muchos casos, diseñar actividades que faciliten la compresión de conceptos y procedimientos científicos debido a la falta de tiempo, lo que no hace más que aumentar un problema de base, la falta de conocimientos básicos sobre ciencia.

Esta dificultad, a la hora de adaptar los contenidos curriculares, afecta abiertamente a la otra perspectiva, la de utilidad. La razón es simple, los ciudadanos, al desconocer conceptos científicos básicos, tienen dificultades a la hora de interpretar la información científica, por ejemplo, que aparece en algunos anuncios publicitarios, etiquetas alimenticias o incluso comprender el funcionamiento de una vacuna.

Debido a estos dos aspectos, los divulgadores científicos deben adaptar los contenidos de sus programas. Estos tradicionalmente se han orientado a mostrar a la sociedad los últimos avances científicos, asumiendo que su público disponía ya de conocimientos básicos sobre dicho tema. Este aspecto, hoy en día, está en entredicho, siendo necesario divulgar y formar al mismo tiempo.

Por esta razón, el papel del divulgador científico ha cobrado una importancia capital no solo para presentar conocimiento sino para formar al ciudadano. De esta manera, el conocimiento científico entrará a formar parte ya no sólo de la cultura general de un país, sino también de su cultura popular, formando a ciudadanos críticos y adaptados a los continuos cambios de los que nuestra sociedad está siendo protagonista.

Bibliografía

Blanco López, A. (2004). Relaciones entre la educación científica y la divulgación de la ciencia. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias, 1(2), 70-86.

Liguori, L. y Noste, M. I. (2007). Didáctica de las ciencias naturales. Homo Sapiens.

Solbes, J., Montserrat, R. y Furió, C. (2007). El desinterés del alumnado hacia el aprendizaje de la ciencia: implicaciones en su enseñanza. Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales, 21, 91-117.

Editor: Universidad Isabel I

ISSN 2792-1808

Burgos, España

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